EU espió a los presidentes franceses Chirac, Sarkozy y Hollande: Wikileaks

Según los documentos del portal publicados hoy por el diario Libération y Médiapart, la NSA pinchó las comunicaciones de los tres últimos presidentes franceses al menos desde 2006 a mayo de 2013.
De izquierda a derecha, los ex presidentes de Francia Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y Francois Hollande.
De izquierda a derecha, los ex presidentes de Francia Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y Francois Hollande. (AFP)

París

Estados Unidos espió al menos desde 2006 hasta mayo de 2012 a los tres presidentes franceses que se sucedieron en ese período, Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande, según los documentos de WikiLeaks publicados hoy por Libération y Médiapart.

Las escuchas a Chirac, Sarkozy y Hollande por la agencia de inteligencia estadunidense NSA constituyen en sí mismas la principal información que transmiten los dos diarios, ya que el contenido de los documentos no hace ninguna revelación de peso. Sin embargo, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, aseguró esta noche que próximamente habrá nuevas revelaciones.

Según colaboradores de Sarkozy, el ex presidente considera "estos métodos" de espionaje "inaceptables en general, y en particular entre aliados". En cambio, el entorno de Chirac no se ha manifestado por el momento.

Del lado estadunidense, el portavoz del departamento de Estado John Kirby se ha limitado a afirmar: "no hacemos comentarios sobre la veracidad o el contenido" de los documentos.

"No hacemos comentarios sobre alegaciones específicas relacionadas a la inteligencia", dijo por su parte Ned Price, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) en la Casa Blanca.

Se trata de cinco informes, clasificados "Top-Secret", de la agencia de la NSA, basados en "intercepciones de comunicaciones". Estaban destinados a la "inteligencia" estadunidense y a responsables de la NSA, según el diario Liberation. Proceden de una oficina identificada como "Summary Services", el "servicio de síntesis".

El documento más reciente es del 22 de mayo de 2012, unos días después de la entrada en funciones de François Hollande y menciona reuniones secretas destinadas a hablar de una eventual salida de Grecia de la zona euro.

La Agencia Nacional de Seguridad estadunidense (NSA) pinchó las comunicaciones de esos tres jefes de Estado franceses y de colaboradores próximos como diplomáticos o jefes de gabinete y había reunido los documentos obtenidos de esas escuchas bajo el epígrafe "Espionaje Elíseo".

El director de Libération, Laurent Joffrin, en declaraciones a la televisión "BFMTV", destacó que la que se ha puesto en evidencia "fue una operación de gran envergadura". Jofrin dijo que tienen los textos con los análisis de las escuchas con fechas y los números de teléfono pinchados.

Los documentos de WikiLeaks sobre este asunto incluyen cinco informes de análisis de la NSA destinados a los agentes de los servicios secretos estadunidenses, y dos de ellos también a los países con los que Washington tiene una alianza particular en ese terreno (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido).

Aunque las notas tienen la catalogación de altamente confidenciales, en realidad no hay secretos de Estado, reconoció Libération. Demuestran, en cualquier caso, el interés de la NSA por Francia, como lo pone en evidencia la base de datos de números de teléfonos fijos o móviles seleccionados para la recuperación masiva de informaciones a través de ellos.

Los últimos análisis de la agencia disponibles, con fecha del 22 de mayo de 2012, dan cuenta, por ejemplo, de "reuniones secretas" a finales de 2011 de una posible salida de Grecia de la zona euro.

"Hollande está muy preocupado por Grecia", escribe la NSA, que afirma también que el jefe del Estado se reunió con la canciller alemana Angela Merkel en Berlín el mismo día de su investidura, el 15 de mayo de 2012. De su homóloga dice que estaba "obnubilada por el 'pacto presupuestario' y sobre todo por Grecia a la que dejó caer, según él, y no hará nada".

También hacen alusión de la preocupación en mayo de 2012 del entonces nuevo primer ministro, Jean-Marc Ayrault, por el posible enfado de la canciller alemana, Angela Merkel, si se enteraba de la entrevista de Hollande, recientemente elegido presidente, con la oposición socialdemócrata alemana.

Según las revelaciones, después de reunirse con Merkel, Hollande contactó al jefe del principal partido de la oposición, Sigmar Gabriel y le invitó a París para hablar. Su primer ministro de entonces Jean-Marc Ayrault, le aconsejó que mantuviera el encuentro secreto para evitar los eventuales "problemas diplomáticos" con la canciller.

Otro de los análisis durante el mandato de Nicolas Sarkozy (2007-2012) señala cómo el jefe del Estado conservador se consideraba "el único hombre capaz de resolver la crisis financiera" en 2008 o cómo se quejaba en 2010 de la marcha atrás de Estados Unidos en la propuesta de un "acuerdo de cooperación bilateral" en el terreno de los servicios secretos.

 

Sobre Nicolas Sarkozy, la NSA asegura que, después la crisis financiera de 2008, "cree que Washington tiene en cuenta algunos de sus consejos". "Según él, es la primera vez que Estados Unidos no ha actuado como líder en la gestión de una crisis mundial y Francia va a tomar las riendas", escribe la NSA.

"Sarkozy se ve como el único que puede resolver la crisis financiera mundial", dice la agencia estadunidense, que afirma que el expresidente francés pensaba llamar al presidente ruso de la época, Dimitri Medvedev, para "una eventual iniciativa común" en Oriente Medio, pero "sin Estados Unidos".

El 24 de marzo de 2010, la NSA transmitió las notas de una conversación entre el embajador de Francia en Washington, Pierre Vimont, y el asesor diplomático de Sarkozy en el Elíseo, Jean-David Levitte, en la que hablaron de los temas que el presidente francés quería abordar en su reunión del 31 de marzo con Barack Obama.

"El intercambio demuestra que París es perfectamente consciente del espionaje estadunidense", dice Mediapart. Contactado por Mediapart, Jean-David Levitte no se manifestó "sorprendido".

"Cuando fui embajador ante la ONU y después en Washington, y en mis funciones en el Elíseo, tanto con Jacques Chirac como con Nicolas Sarkozy, siempre partía de la base de que era objeto de escuchas. Esto viene con el puesto. Una vez que lo has asumido, uno se adapta a sus prácticas", dice el diplomático.

Libération hizo notar que la selección de documentos publicados no es más que una parte de la actividad de espionaje de la NSA con dirigentes franceses, pero confirman hasta qué punto Washington quería conocer en detalle las comunicaciones de países aliados.

La NSA asegura que la forma en que Jacques Chirac daba órdenes a Philippe Douste-Blazy --a quien le había encargado que apoyara el nombramiento del noruego Terje Roed-Larsen como secretario general adjunto de la ONU-- demuestra que consideraba que su ministro de Relaciones Exteriores tenía una "propensión (...) a realizar declaraciones inexactas e inoportunas".

El ex consultor de la NSA, Edward Snowden, había revelado en 2013 la existencia de un vasto sistema de espionaje de conversaciones telefónicas a varios mandatarios, como la canciller alemana o la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

En una primera reacción a las revelaciones sobre estas escuchas, fuentes próximas a Hollande citadas por el diario indicaron que cuando el jefe del Estado estuvo en Washington en febrero de 2014 recibió el compromiso de Barack Obama de que se acabarían las escuchas indiscriminadas a los países aliados.

El Elíseo anunció que este miércoles a las 9:00 locales (7:00 hora GMT) Hollande va a reunir un consejo de defensa con los principales ministros y responsables militares para hacer una evaluación de las informaciones puestas en conocimiento público por Libération y Médiapart, y sacar las conclusiones oportunas.