ENTREVISTA: Marina Litvinenko quiere respuestas

La esposa del ex agente ruso envenenado con radiación en Londres en 2006, espera que la investigación que se abre este martes revele sus sospechas: que el gobierno ruso ordenó el crimen.
Marina Litvinenko no pudo ocultar su tristeza por la muerte de su marido durante la entrevista con AFP en Londres
Marina Litvinenko no pudo ocultar su tristeza por la muerte de su marido durante la entrevista con AFP en Londres (AFP)

Londres

El recuerdo de su marido, un antiguo agente ruso envenenado con radiación en Londres, sigue haciendo llorar a Marina Litvinenko, que pide respuestas convincentes a la investigación que se abre el martes en el Reino Unido.

Marina hizo campaña para que la muerte de 2006 se investigara, y lo hizo "por sentido del deber" hacia Sasha, como llamaba a Alexander Litvinenko, su marido. "Era lo último que podía hacer por él", dijo a la AFP en una entrevista antes del inicio de las audiencias en la Corte Real de Justicia.

Marina admite que está nerviosa pero confía en que la investigación revelará lo que ella y sus partidarios han creído desde el principio: que Litvinenko fue asesinado por órdenes directas del gobierno ruso.

El presidente de la investigación, Robert Owen, ha dicho que hay evidencias de la participación de Rusia, y el diario británico Daily Telegraph afirmaba el sábado que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos interceptó comunicaciones entre Londres y Moscú que lo demuestran.

Rusia ha rechazado repetidamente las acusaciones como "provocaciones políticas" de Gran Bretaña. "Tengo que ver esto hasta el final. Tengo que defender su nombre y su memoria", dijo Marina, de 52 años, que huyó de Moscú con Litvinenko y su hijo Anatoly a través de Turquía después de que se hiciera cada vez más claro que terminaría en la cárcel.

El aspecto de la corte trae mal recuerdo a Marina, le hace pensar en el tribunal militar de Moscú que juzgó y absolvió a Litvinenko en 1999 por abuso de poder y robo de explosivos.

Cree que esos y otros cargos fueron inventados para silenciarlo por haber acusado al servicio de seguridad ruso FSB de tener lazos con el crimen organizado y de tener un complot para matar al oligarca Boris Berezovsky, un ex partidario del presidente Vladimir Putin que se volvió su enemigo.

Lucha por los hechos

Londres anunció la investigación después de la explosión de un avión de pasajeros de Malasia sobre el este de Ucrania, en julio de 2014, y Marina dijo que el papel de Rusia en el conflicto ucraniano no hace sino validar sus tesis sobre el asesinato de su marido.

"Significa que teníamos razón desde el principio. Lo que estamos viendo en Ucrania muestra que es posible que Rusia ordenara el asesinato," dijo. El hecho de que haya una investigación ya es un consuelo para Marina, porque lo cierto es que la posibilidad de que los dos hombres identificados por la policía británica como los principales sospechosos -Andrei Lugovoi y Dmitri Kovtun- sean juzgados es muy remota.

Rusia se ha negado a atender las repetidas solicitudes de extradición de ambos y Lugovoi es ahora diputado en el parlamento ruso. "La clave es que se presentarán las pruebas reunidas por la policía y todo el mundo podrá verlas", dijo. "El debate ya no será sobre si creerlo o no, sino sobre hechos. Mi lucha ha sido para que se hagan públicos los hechos", aseguró.

"Puedo ayudar a los demás"

Cualquiera que sea el resultado de la investigación, que se espera que dure dos meses, Marina dijo que tiene pocas esperanzas de un cambio en Rusia. Dice que no guarda rencor a las autoridades británicas por haber tardado tanto en abrir la investigación y no culpa a la policía por no proteger a Litvinenko, que estaba siendo pagado como consultor por el servicio de inteligencia británico del MI6 en el momento de su muerte.

"En un país que es un estado de derecho, sea cual sea la situación política, sean cuales sean los intereses afectados, tu derecho a la justicia no se puede detener", dijo. Marina no está segura de lo que el futuro podría depararles a ella y su hijo, un estudiante de ciencias políticas, una vez la investigación haya terminado.

"¿Será el final de un período de mi vida, empezará algo nuevo? Para mí lo importante es tener por fin una explicación oficial de la muerte de Sasha", dijo. "Tal vez mi vida privada ha sufrido por estos ocho años... Pero creo que he ganado mucho como persona, una gran experiencia de vida. Sé cómo puedo ayudar a los demás".