El EIIL yihadista anuncia el establecimiento de un "califato islámico"

Los insurgentes del Estado Islámico en Irak y Levante que llevan a cabo una ofensiva en Irak y combaten en Siria contra el presidente Asad, quieren imponer su estado en las regiones conquistadas ...
Mujeres musulmanas firman consignas como "El terrorismo no cree en la religión" en una pancarta contra la violencia del EIIL en La Haya, Holanda
Mujeres musulmanas firman consignas como "El terrorismo no cree en la religión" en una pancarta contra la violencia del EIIL en La Haya, Holanda (AFP)

Bagdad

Los yihadistas del Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL), que llevan a cabo una ofensiva en Irak y combaten en Siria, anunciaron hoy el establecimiento de un "califato islámico" en las regiones conquistadas en esos dos países, sin tener en cuenta las fronteras. En el terreno, el ejército iraquí llevaba a cabo su más importante contraofensiva para intenar recobrar Tikrit y otras ciudades al norte de Bagdad conquistadas por los insurgentes sunitas comandados por el EIIL durante su fulgurante ofensiva lanzada el 9 de junio.

En una grabación audio divulgada por internet, el EIIL, que se hace llamar desde ahora "Estado islámico", designó a su jefe Abu Bakr Al Baghdadi "califa" y por tanto "jefe de los musulmanes" en todo el mundo. Dicho califato debe ser impuesto en las regiones conquistadas por este grupo en Siria y en Irak, donde ha logrado apoderarse de amplias zonas del territorio.

"Durante una reunión, la shura (consejo) del Estado islámico ha decidido anunciar el establecimiento del califato islámico y designar un califa para el Estado de los musulmanes. El jeque yihadista Al Baghdadi ha sido designado califa de los musulmanes", anunció en una grabación Abu Mohamed al Adnani, portavoz del EIIL. Las palabras "Irak" y "Levante" son suprimidas de la sigla EIIL, cuyo nombre oficial es ahora "Estado islámico", añadió Adnani.

La crisis en la que se encuentra Irak con la reciente ofensiva de los insurgentes sunitas es más peligrosa que el conflicto confesional que dejó miles de muertos en 2006-2007, declaró hoy un alto responsable iraquí. "Ahora, hay mucho más peligro (...) que en 2006 y 2007", durante el conflicto entre sunitas y chiitas, declaró a la AFP Amer Khouzai, consejero del primer ministro chiita Nuri al Maliki para la cuestión de la reconciliación nacional.

Hasta ahora, grupos de activistas habían desencadenado "una guerra confesional, pero ahora la guerra está más organizada" y las capacidades de los insurgentes son más importantes, añadió. El Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) "quiere crear un Estado a partir de provincias iraquíes y sirias", recordó.

El grupo yihadista ultrarradical del EIIL lidera desde el 9 de junio una ofensiva de insurgentes sunitas que tomaron el control de amplias partes del territorio al oeste, norte y este de Bagdad, que llevaron al país al borde de la implosión. El EIIL opera igualmente en Siria, donde lucha contra el régimen de Bashar al Asad y también contra grupos rebeldes menos radicales.

Tras la desbandada del ejército iraquí en los primeros días de la ofensiva, este trata ahora a duras penas recuperar terreno. La retirada del ejército ante el avance de los insurgentes permitió también a las fuerzas kurdas tomar el control de territorios disputados en el norte del país y los responsables de la provincia autónoma de Kurdistán reiteraron que no pretenden devolverla. Para Khouzai, los kurdos han "actuado como actúa el EIIL (porque) quieren hacerse con zonas disputadas".

Miles de soldados, apoyados por tanques y por la aviación, avanzaban hoy en dirección de Tikrit, en la mayor ofensiva lanzada por las fuerzas iraquíes contra los insurgentes yihadistas sunitas, cuya progresión ha sumido a Irak en el caos. Para ayudarles a ganar terreno ante los insurgentes, que se han apoderado de amplias zonas del territorio desde el 9 de junio, Irak recibió de Rusia una primera entrega de cinco aviones de combates Sukhoi.

Las autoridades iraquíes gozan además del apoyo en el terreno de consejeros militares estadunidenses, mientras que drones sobrevolaban Bagdad. La ofensiva de los insurgentes, comandados por los yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) ha dejado más de mil muertos, según Naciones Unidas, y cientos de miles de desplazados.

En este contexto, el primer ministro iraquí, el chiita Nuri al Maliki, parece haber aceptado finalmente los reiterados llamamientos a la formación de un gobierno de unidad con todas las fuerzas políticas y comunitarias de este país, sumido en fuertes tensiones confesionales.

Los aviones Su-25 entregados deberían ayudar a las fuerzas iraquíes en su campaña contra los insurgentes. Un responsable iraquí indicó que los pilotos de la aviación bajo el régimen de Sadam Husein serán los encargados de pilotar estos aviones, cuyo funcionamiento ya conocen. Maliki había anunciado el jueves la compra a Rusia de una docena de aviones por un valor total estimado en 500 millones de dólares (368 millones de euros).