EI usa a periodista británico para negar derrota en Kobane

En un video de propaganda del Estado Islámico, John Cantlie, reportero de 43 años secuestrado el año pasado, rechaza que los "muyahidines" estén en retirada en la ciudad siria.
El periodista británico John Cantlie, secuestrado por el EI, habla desde lo que afirma ser la ciudad de Kobane
El periodista británico John Cantlie, secuestrado por el EI, habla desde lo que afirma ser la ciudad de Kobane (EI)

Washington, Beirut

El grupo yihadista Estado islámico (EI) dio a conocer hoy un video que muestra a un rehén británico aparentemente en Kobane, en un intento por refutar que esté perdiendo la batalla por la disputada ciudad fronteriza siria.

Ese video, el último de una serie que exhibe al reportero secuestrado el año pasado y de 43 años de edad, John Cantlie, muestra al rehén en una ciudad dañada por la guerra, hablando a la cámara y rechazando las afirmaciones estadunidenses de que los "muyahidines" están en retirada.

No hay ninguna indicación en el video de cuando fue filmado, pero Cantlie se refiere a un informe de prensa difundido por la cadena BBC el pasado 17 de octubre y a las observaciones formuladas por un portavoz militar estadunidense el 16 de octubre.

Las vistas de Kobane en el video incluyen disparos desde una hilera de silos de grano coronados por una bandera turca, que correspondería a algunos exhibidos en mapas del área cercanas al otro lado de la frontera.

Imágenes aéreas de la ciudad, que el grupo ha presentado como blanco de un "Drone del Ejército del Estado Islámico", muestran una ciudad destrozada cuyo plano de calles corresponde al de los mapas de satélite de antes de la guerra de Kobane.

Cantlie desestimó los informes que el EI fracasó en su asalto a la ciudad kurda, declarando que controlan el este y el sur de Kobane y que su victoria era sólo cuestión de tiempo.

Desde el 17 de octubre, el día más temprano en que el video podría haber sido grabado, continúa la lucha en Kobane. Los combatientes kurdos son apoyados por ataques aéreos de países árabes y de Estados Unidos en su lucha contra los yihadistas.

Mientras, la coalición liderada por Estados Unidos volvió a bombardear hoy posiciones del grupo Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, mientras Washington pedía que se extendiera la lucha contra los yihadistas en internet, donde se muestran muy activos.

"Solo cuando compitamos con la presencia del EI en la red, cuando neguemos la legitimidad del mensaje que manda a los jóvenes (...) solo entonces habremos vencido realmente al EI", declaró en Kuwait el general estadunidense retirado John Allen, coordinador de la coalición. El EI está promoviendo su "horrible tipo de guerra" en internet, donde "recluta y pervierte a inocentes", añadió.

Allen se reunió hoy con representantes de los demás países de la alianza incluidos Bahrein, Reino Unido, Egipto, Francia, Irak, Jordania, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. El estadunidense Rick Stengel, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, pidió la creación de "una coalición de información que actúe en paralelo a la coalición militar".

Los participantes en el encuentro se comprometieron a reforzar la lucha contra los mensajes extremistas del EI, según un comunicado final, que no ha dado más detalles. El EI, que conquistó numerosos territorios en Siria e Irak y proclamó en ellos un califato, dedica mucha energía a su presencia en la red, publicando numerosos vídeos de propaganda y su propia revista.

Stengel aseguró que el EI atraía ahora menos candidatos que hace algunos meses. "El número de personas que se unen al Daesh (acrónimo del grupo EI) está a la baja. Creemos que está perdiendo atractivo" dijo el responsable estadunidense, sin dar cifras.

El EI tiene en sus filas a miles de voluntarios yihadistas provenientes de numerosos países árabes, pero también europeos y asiáticos, atraídos por la idea de un "califato" rigurosamente islámico. Entre esos voluntarios hay "cerca de dos mil" combatientes de países de la Unión Europea, recientemente indicó el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve.

Los peshmergas listos para Kobane

En el plano militar, la coalición efectuó nuevos ataques contra las posiciones del EI en torno a Kobane, la ciudad siria kurda que resiste desde hace más de 40 días.

Ayudados por esos ataques, los kurdos consiguieron rechazar las últimas ofensivas de los yihadistas, que hicieron estallar el domingo un vehículo y una moto bombas en el este de la ciudad, según el Observatorio sirio de Derechos Humanos. Según un reportero de la AFP situado en el lado turco de la frontera, los combates en las calles de Kobane eran intensos.

La incertidumbre sigue rodeando la esperada llegada a la ciudad en los próximos días de los peshmergas, los combatientes kurdos iraquíes. "Estamos listos para enviarlos" pero "queremos saber qué posición adopta el Estado turco", declaró Mustafá Qader, que dirige el ministerio a cargo de los peshmergas en Erbil, principal ciudad de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

Turquía creó recientemente una sorpresa al autorizar, bajo presión de Estados Unidos, el paso por su territorio de peshmergas que acudían a la ciudad siria cercana a la frontera. Sin embargo, la principal formación política kurdo siria, el Partido de la Unión Democrática (PYD), acusó hoy a Turquía de retrasar el despliegue de "peshmergas", las fuerzas kurdo iraquíes, en Kobane.

En declaraciones a Efe por teléfono, el portavoz del PYD, Nauaf Jalil, explicó que la última semana se estaban ultimando los preparativos para la entrada de los "peshmergas" en Kobani, pero las autoridades turcas lo están retrasando. "Desde el principio, Turquía ha esperado la caída de Kobani" en manos del grupo yihadista Estado Islámico (EI), lamentó Jalil.

El portavoz señaló que las Unidades de Protección del Pueblo kurdo, brazo militar del PYD, están dispuestas a cooperar con cualquier fuerza que les ayude a derrotar a los yihadistas, "tanto si es el Ejército Libre Sirio (ELS) como si son los 'peshmergas'".

Aun así, destacó que lo más sencillo habría sido que Ankara hubiera permitido el paso por su territorio de refuerzos de las Unidades de Protección del Pueblo procedentes de las otras dos regiones kurdas de Siria, Afrín y Al Yazira. Desde el 16 de septiembre pasado, Kobane es objetivo de una ofensiva de los radicales que intentan hacerse con su control.

La ciudad está cercada por todos lados por los yihadistas, excepto por el norte, donde limita con Turquía, por lo que la única manera de acceder a ella es a través de territorio turco. Hasta ahora, las autoridades de Ankara solo han dejado pasar a Kobane a cientos de jóvenes voluntarios kurdos procedentes de Turquía, aunque la semana pasada anunciaron que facilitarían el acceso de los "peshmergas".

 Además, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reveló que el ELS, que cuenta con el respaldo de Turquía, enviará a unos 1,300 combatientes a Kobane. Por otro lado el Frente Al Nosra, afiliado a Al Qaeda en Siria, lanzó junto a aliados rebeldes una vasta ofensiva contra la ciudad de Idleb, uno de los últimos bastiones del régimen en el noroeste del país, según el OSDH.

Al menos 35 personas murieron hoy durante un asalto del Frente al Nosra contra la ciudad de Idleb, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Veinte de los fallecidos son miembros de las fuerzas gubernamentales, mientras que el resto son milicianos del Frente al Nosra y de brigadas islamistas afines.

Los rebeldes lanzaron un ataque contra varios puestos de control de las autoridades dentro y fuera de la localidad, capital de la provincia de Idleb. Asimismo, cuatro suicidas del Frente al Nusra perpetraron atentados contra posiciones del régimen. En paralelo, la aviación gubernamental efectuó varios ataques en la población y su periferia.

Por su parte, una fuente militar, citada por la agencia de noticias oficial siria Sana, explicó que unidades del ejército en cooperación con las fuerzas de Defensa Nacional -milicias civiles progubernamentales- frustraron un intento de combatientes del Frente al Nosra de infiltrarse en Idleb desde varias zonas.

La fuente señaló que los leales al régimen causaron un gran número de bajas entre los atacantes y que la calma ha vuelto a la ciudad. El Observatorio indicó que las autoridades recuperaron el control del edificio del Gobierno provincial y de la jefatura de Policía, después de que los islamistas irrumpieran en ellos.

La ONG apuntó que los rebeldes consiguieron entrar gracias al apoyo de agentes de policía que les facilitaron el acceso a ambas sedes gubernamentales. Según este grupo, se trata de uno de los ataques rebeldes más violentos contra esta población.

La provincia de Idleb está dominada en gran parte por el Frente al Nosra y otros grupos insurgentes, aunque su capital está en manos del régimen de Bashar al Asad. Los rebeldes y Al Nosra han perdido numerosos bastiones frente al ejército, que cuenta con el apoyo del poderoso Hezbolá libanés, en particular en las provincias de Homs (centro) y Damasco.

Los aviones de la coalición efectuaron tres nuevos ataques en la zona estratégica de la presa de Mosul, al norte de Bagdad, capturada por el EI este verano y retomada por las fuerzas kurdas, indicó el ejército estadunidense. Y en una zona estratégica al sur de Bagdad, al menos catorce personas murieron en un atentado suicida con un coche bomba.

En Líbano el ejército consiguió recuperar un barrio en manos de los yihadistas, en el centro de Trípoli. Estados Unidos elogió "la valentía de los efectivos de las Fuerzas Armadas libanesas que buscan mantener a Trípoli y Akar seguras para todos los residentes", señaló la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.