EI perdió "de 25 a 30%" de territorio en Irak: Pentágono

Los yihadistas del Estado Islámico llegaron a su apogeo en agosto pasado, el primer ministro iraquí reclamó hoy a Obama más ayuda para un "largo" combate contra el grupo fundamentalista.

Washington

El grupo Estado Islámico perdió "de 25 a 30%" del territorio que ocupaba en Irak desde su apogeo en agosto y el inicio de los ataques de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, según el Pentágono.

"El EI es la fuerza dominante en 25 a 30% de las zonas pobladas de Irak, donde antes tenía completa libertad de circulación" en agosto, declaró el coronel Steven Warren, portavoz del departamento de Defensa estadunidense.

En total, las zonas donde el EI perdió el control representan de trece mil a 17 mil km2, esencialmente en el norte y el centro de Irak, según el Pentágono. "El EI es ahora rechazado lentamente", pero "es un largo combate", admitió el portavoz.

Desde agosto de 2014, los aviones de la coalición realizaron 3,244 ataques aéreos contra el EI, de los cuales 1,879 en Irak y 1,365 en Siria, 80% de ellos por parte de Estados Unidos, según datos del Pentágono.

En Siria, el EI "mantiene su influencia global"; perdió terreno en los suburbios de Kobane, pero lo ganó en los alrededores de Damasco y Homs, y logró un punto de apoyo en el campo de refugiados palestinos de Yarmuk, subrayó Warren.

Abadi reclama más ayuda

El presidente Barack Obama recibió hoy en la Casa Blanca al primer ministro iraquí Haider al-Abadi, quien le reclamó más ayuda de Washington para combatir al grupo EI.

Los iraquíes piden a Washington "un aumento significativo de la campaña aérea y de las entregas de armas", dijo Abadi a los periodistas que le preguntaron de qué iba a hablar con Obama. Ya ha habido un incremento de los ataques "pero queremos más", señaló.

El ataque de yihadistas del EI, el pasado sábado, contra la refinería de Biaji, la mayor de Irak, ubicada 200 kilómetros al norte de Bagdad, recordó la magnitud de la tarea contra EI.

La reconquista de la ciudad estratégica de Tikrit, anunciada a fines de marzo, fue ciertamente una etapa importante. Pero esta batalla, la mayor operación lanzada por Bagdad contra los yihadistas tras su ofensiva lanzada en junio pasado, fue "muy difícil", según un alto responsable estadunidense.

Fue también una advertencia para quienes confiaban en que Bagdad lograría recuperar rápidamente el territorio del centro y norte de Irak tomado por los yihaidistas. Tikrit era visto como un ensayo para la ofensiva de liberación de Mosul, segunda ciudad del país situada 350 kilómetros al norte de Bagdad.

Mosul es una posición estratégica y tiene una importancia simbólica para EI, ya que fue el lugar desde donde el grupo proclamó su califato, que se extiende en amplios territorios entre Irak y Siria.

Pero Washington advierte ahora que esta ofensiva "debe ser lanzada cuando esté pronta" y que "no debe haber un calendario rígido" sino esperar el momento apropiado. "Implicará mucha capacidad, lo que llevará tiempo preparar", indicó un alto responsable estadunidense.

Para Abadi, los próximos meses serán cruciales, mientras que para Obama es mucho lo que está en juego, a menos de dos años de su partida de la Casa Blanca. Sus detractores afirman que el retiro de las tropas estadunidenses fue un error estratégico que permitió al EI desarrollarse a una velocidad fulgurante.

Campaña de largo plazo

Desde la llegada de Haider al Abadi al poder, la Casa Blanca subraya incansablemente hasta qué punto están cambiando las cosas en el país, minado por tensiones religiosas.

Una parte de los árabes sunitas de Irak (20% de la población) se sienten estigmatizados por las autoridades de Bagdad, donde dominan los chiítas. Su marginalización ha llevado a algunos de ellos a tolerar -o incluso respaldar- el EI.

"El gobierno de Abadi es diferente en prácticamente todos los fundamentos en relación al anterior", subrayó un responsable estadunidense, recordando "lo grave que era la crisis" cuando Nouri al Maliki estaba en el poder.

Pero la batalla de Tikrit también generó tensiones con Washington, ya que, según otro funcionario, "cuando comenzó la operación estuvo fuertemente influida" por milicias chiítas respaldadas por Irán.

Sea cual sea la estrategia a futuro, la estabilidad del país es todavía un proyecto lejano. Después de 1,800 ataques aéreos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos desde agosto pasado, apenas un cuarto de los territorios conquistados por el EI en 2014 fueron recuperados.

"Es una campaña de largo plazo", subrayó un responsable estadounidense. "Será largo, largo, largo". El lunes Abadi indicó que además de las armas y los ataques, el gobierno iraquí reclama "medidas estrictas" para detener el flujo de combatientes extranjeros en Irak y esfuerzos de la comunidad internacional para poner fin al tráfico de petróleo y antigüedades, fuente de ingresos para los yihadistas.