EI ejecuta a más de 40 personas en el oeste de Irak

Después de asesinar a los secuestrados, en su mayoría policías o miembros de milicias sunitas, los yihadistas quemaron los cadáveres en la zona de Al Bagdadi, cerca de una base militar donde hay ...

Bagdad

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha ejecutado y quemado a más de cuarenta personas en la zona de Al Bagdadi, en el oeste de Irak y cerca de una base militar donde están desplegados 300 marines estadunidenses que apoyan a las tropas iraquíes.

Una fuente de seguridad local explicó hoy a Efe que los extremistas asesinaron a más de 40 secuestrados, en su mayoría miembros de la Policía y de los Consejos de Salvación (milicias sunitas progubernamentales).

Después quemaron los cadáveres en una plaza pública de la localidad de Al Bagdadi, tomada por el EI la semana pasada y ubicada en la provincia occidental de Al Anbar.

Además, el EI tiene rodeada desde hace días una urbanización residencial de la zona de Al Bagdadi en la que viven decenas de familias, que sufren escasez de alimentos, agua potable y productos básicos, según la fuente de seguridad.

La provincia de Al Anbar está en su mayoría bajo el control de los militantes radicales y Al Bagdadi era una de las pocas ciudades que se mantenía en poder del Gobierno iraquí.

Estados Unidos, que lidera una alianza internacional contra el EI, tiene desplegados a 300 militares en la base de Ain al Asad, situada a unos 15 kilómetros de distancia de Al Bagdadi y que ha sufrido en los últimos días intentos de ataque frustrados por parte del grupo extremista.

Los yihadistas difundieron hace unas semanas un video en el que se observa como quemaron vivo al piloto jordano Muaz Kasasbeh, capturado en Siria después de que el avión que dirigía se estrellara en el marco de una operación de la coalición internacional contra el EI que encabeza EU.

Clérigo radical demanda

De otra parte, el clérigo radical chiita Muqtada al Sadr pidió hoy a los bloques políticos sunitas que no se retiren del proceso político y mostró su voluntad en ayudar a detener a los asesinos de los guardaespaldas y familiares de un parlamentario sunita.

En un comunicado, Al Sadr pidió a los diputados "moderación" y les prometió detener los trabajos de las milicias chiitas en el país, en un gesto de "buena voluntad".

"Hago un llamamiento a los partidos para que muestren moderación y no se retiren del proceso político, que está comenzando a integrarse poco a poco", dijo el clérigo, quien reiteró su voluntad de paralizar a las milicias chiíes de "forma indefinida".

Un grupo armado mató el viernes pasado a un hijo y un tío de Zaid al Yabani, este último el jeque tribal Qasem Suidam, así como a ocho guardaespaldas que acompañaban al diputado sunita en ese momento en el sur de Bagdad.

El jefe de la Unión de Fuerzas Iraquíes (sunita), Ahmed al Masari, acusó el sábado a milicias chiitas de haber llevado a cabo ese crimen y pidió al primer ministro iraquí, el chiita Haidar al Abadi, que retire a esos grupos de las calles y les confisque las armas.

Esos milicianos, junto a combatientes tribales sunitas, luchan junto a las fuerzas de seguridad iraquíes contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en el país, quienes declararon un califato en varias partes de Irak y Siria el pasado junio.

Grupos de derechos humanos han advertido también de que los combatientes chiitas se están excediendo en ocasiones en el uso de la fuerza y han cometido ataques de tipo sectario con impunidad, empeorando aún más la crisis política y de seguridad en Irak.