EI asegura haber decapitado a rehén croata secuestrado en Egipto

El grupo yihadista Estado Islámico publicó una supuesta foto del cadáver de Tomislav Salopek, de 31 años, plagiado hace tres semanas, el primer ministro croata no pudo confirmar la muerte pero ...
Fotograma del video en el que el Estado Islámico amenazaba con matar al ciudadano croata Tomislav Salopek
Fotograma del video en el que el Estado Islámico amenazaba con matar al ciudadano croata Tomislav Salopek (AP)

El Cairo

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) aseguró hoy haber decapitado al rehén croata secuestrado en Egipto hace tres semanas y publicó una supuesta foto de su cadáver en varias cuentas yihadistas de Twitter. Tomislav Salopek, de 31 años, fue secuestrado el 22 de julio por hombres armados en una carretera al suroeste de El Cairo.

El primer ministro croata, Zoran Milanovic, no pudo confirmar hoy la muerte de Salopek pero dijo temer lo peor. "En este momento no podemos confirmar con una seguridad del 100% que esto sea cierto, y no se si podremos confirmarlo en los próximos días, pero lo que vemos no parece bueno, parece horrible", dijo Milanovic en una rueda de prensa extraordinaria.

La rama egipcia del EI había amenazado el viernes con matarlo en 48 horas si el gobierno de Egipto no liberaba a las "mujeres musulmanas" encarceladas en el país. La foto publicada, cuya autenticidad no se pudo verificar, muestra el cuerpo de un joven decapitado, al lado de una bandera del EI y de un puñal.

La fotografía llevaba la leyenda: "Ejecución del prisionero de Croacia -que ha participado en la guerra al Estado Islámico- tras terminar el plazo". Una fuente del ministerio de Relaciones Exteriores, citada por la agencia de prensa estatal croata HINA, dijo "no tener confirmación de que el ciudadano croata secuestrado Tomislav Salopek haya sido asesinado".

Tomislav Salopek, padre de dos niños, trabajaba con la empresa francesa CGG, especializada en la exploración del subsuelo, cuando fue secuestrado a unos 22 km al oeste de El Cairo, según indicaron fuentes de seguridad a la AFP. "Era su último día de trabajo para la compañía francesa. Iba a volver a casa al día siguiente", contó su padre, Zlatko.

Si se confirma su muerte, Salopek sería el primer extranjero secuestrado y asesinado por los yihadistas en Egipto, país que combate al EI en la península del Sinaí. Su secuestro supuso un motivo de preocupación para los extranjeros que trabajan en multinacionales y puso de relieve el alcance de la acción de los yihadistas, a pesar de la amplia ofensiva militar en curso contra el EI.

Librar a mujeres musulmanas

El miércoles pasado se publicó un vídeo en el que se veía a Tomislav Salopek arrodillado a los pies de un hombre encapuchado que, cuchillo en mano, leyó una nota advirtiendo de su ejecución en 48 horas si el gobierno egipcio no liberaba a mujeres musulmanas encarceladas, una petición recurrente de los combatientes islamistas durante los dos últimos años.

Aunque la rama egipcia del EI ya había matado a cientos de policías y soldados, y había decapitado a beduinos a los que acusaba de colaborar con el Ejército egipcio, el país no había presenciado hasta ahora secuestros y ejecuciones de extranjeros como los que sí se habían dado en Irak y Siria.

Tras la publicación del vídeo el miércoles, El Cairo aseguró estar redoblando sus esfuerzos para localizar a Salopek y la ministra croata de Exteriores, Vesna Pusic, se había desplazado a la capital egipcia para negociaciones de emergencia. En su localidad de origen los vecinos describían a Salopek como un joven amable que había ido a Egipto a ganarse la vida.

El Egipto del presidente Abdel Fatá al Sisi tiene dificultades para convencer a inversores y empresas internacionales de que el país es un lugar seguro, tras dos años de incesante violencia. Los yihadistas de la Provincia del Sinaí, la rama egipcia del EI, han multiplicado los atentados contra los soldados y los policías egipcios en los dos últimos años.

Según ellos, sus actos buscan vengar a las víctimas de la represión lanzada por el régimen contra los partidarios del presidente islamista Mohamed Mursi, derrocado por el ejército en 2013.