Trump critica política fronteriza y agenda comercial de EU

El precandidato republicano dijo que el gobierno ha recibido a muchos inmigrantes que terminan en la cárcel, además afirmó que tendría mejores resultados en sus tratados con China y Rusia.
El precandidato presidencial republicano Donald Trump en una conferencia.
El precandidato presidencial republicano Donald Trump en una conferencia. (AP)

Phoenix

El precandidato presidencial republicano Donald Trump censuró el sábado las políticas de inmigración y comercio de Estados Unidos en discursos en los que pasó de acusar a México de enviar delincuentes deliberadamente a que crucen la frontera a profesar respeto por el gobierno mexicano y amor por su pueblo.

Ante una reunión de simpatizantes del Partido Libertario en Las Vegas antes de que encabezara un acto en Phoenix, Trump reiteró que México envía delincuentes violentos a Estados Unidos para que causen daño a los estadunidenses y que las autoridades norteamericanas actúan "tontamente" frente a los inmigrantes que se encuentran sin permiso en el país.

"Esta gente causa estragos en nuestra población", declaró el magnate ante algunas miles de personas que asistieron a la reunión de libertarios FreedomFest en un salón de eventos del casino Planet Hollywood, en Las Vegas.

En el centro de convenciones de Phoenix con capacidad para 4 mil 200 personas, abarrotado con seguidores suyos que agitaban banderas, Trump adoptó una postura distinta por un momento y declaró: "Amo al pueblo mexicano. Los amo. Muchísimas personas procedentes de México viven legalmente en el país. Llegaron al estilo antiguo. Legalmente".

Y rápidamente volvió a su tono severo que le ha ganado burlas y elogios.

"Respeto mucho a México como país. Pero el problema es que sus autoridades son más perspicaces que las nuestras, y nos están matando en la frontera y en el comercio", afirmó.

Sus discursos en ambos escenarios fueron largos en insultos hacia sus detractores y cortos en soluciones a los problemas que mencionó. Cuando se pronunció por construir un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, el auditorio en Las Vegas emitió un murmullo de quejido.

Durante una pausa de su retórica de inmigración que le ha granjeado críticas y elogios, Trump afirmó que si fuera presidente tendría resultados más positivos en sus tratos con China y Rusia y afirmó que podría ser amigo del presidente ruso Vladimir Putin.

Cuando alguien del auditorio en Las Vegas le preguntó sobre las relaciones entre Washington y Moscú, Trump dijo que el problema es que Putin no le tiene respeto al presidente Barack Obama.

"Creo que nos llevaríamos muy, muy bien", agregó.

Trump ha recurrido a víctimas de delitos para reforzar sus argumentos de que los inmigrantes que se encuentran sin permiso en Estados Unidos han cometido homicidios y violaciones. En Las Vegas y Phoenix presentó en el escenario a Jamiel Shawn Sr., el padre de un joven de 17 años que fue baleado de muerte en Los Ángeles en 2008 por un hombre que estaba sin permiso en el país.

Shaw describió vivamente la manera como su hijo fue baleado —en la cabeza, el vientre y las manos cuando intentaba tapar su cara— y afirmó haber escuchado los disparos mientras conversaba con él por teléfono.

El hombre dijo que confía en Trump y alentó a las multitudes en ambas ciudades a que hagan lo mismo.

El multimillonario repartió en sus discursos indirectas e insultos por igual a socios comerciales como Univisión y NBC, que cancelaron sus negocios con él por sus declaraciones de que los inmigrantes mexicanos traen drogas y delincuencia a Estados Unidos y son violadores.

Profirió también críticas a otros precandidatos presidenciales, como la demócrata Hillary Rodham Clinton ("la peor secretaria de Estado en la historia del país"), personalidades de la prensa noticiosa ("el mentiroso Brian Williams") y Obama ("una persona tan divisiva"). Se refirió a los periodistas como "personas terribles".

Cuando Trump arremetía contra Univision por cancelar la transmisión del concurso Miss USA, uno de sus muchos negocios, un grupo de hispanos jóvenes desplegó una manta orientada hacia el escenario y comenzó a gritar insultos a coro.

El grupo fue acallado rápidamente por las frases que coreaba la multitud, y partidarios de Trump a los lados comenzaron a sujetar a los hispanos inconformes, al tiempo que desgarraban la manta y los jalaban o empujaban. El personal de seguridad logró llegar hasta el grupo y lo escoltó fuera del lugar mientras Trump reanudaba sus declaraciones.

"Me pregunto si el gobierno mexicano los envió aquí", dijo. "Creo que sí".

El jefe policial Joe Arpaio, que tiene posturas radicales sobre la inmigración en Arizona, presentó a Trump en Phoenix después de hacer énfasis en los aspectos que comparte con el multimillonario, como el escepticismo de que Obama nació en Estados Unidos.

Arpaio censuró al gobierno federal porque ha puesto —dijo— una puerta giratoria a los inmigrantes, y afirmó que muchos de estos terminan en las cárceles bajo su control.

Trump "ha estado recibiendo muchas críticas, pero sepan que hay una mayoría silenciosa aquí" que lo apoya, dijo Arpaio, basándose en una frase que Richard Nixon popularizó durante su presidencia en un discurso sobre la Guerra de Vietnam.

Una manifestante que se situó afuera del salón donde Trump pronunciaba su discurso en Las Vegas estaba más preocupada por los vínculos del empresario con el Partido Libertario

"He sido libertaria durante 43 años y Trump no lo es", declaró Linda Rawles, quien afirmó que la inclusión del magnate en el FreedomFest constituía un retroceso para el movimiento del partido.