Donald Trump pide a Jeb Bush que deje de hablar en español

En una entrevista con el sitio de información convervador Breitbart, el magnate y aspirante republicano dijo que su rival "debería realmente dar ejemplo hablando inglés cuando está en Estados Unidos".
Donald Trump saluda a sus seguidores después de hablar en un acto político en el TD Convention Center de Greenville, Carolina del Sur
Donald Trump saluda a sus seguidores después de hablar en un acto político en el TD Convention Center de Greenville, Carolina del Sur (AP)

Washington

El multimillonario y líder en los sondeos de las primarias republicanas Donald Trump criticó hoy a su rival Jeb Bush porque habla en público en español, la lengua materna de su esposa.

"Me gusta Jeb", dijo Donald Trump en una entrevista con el sitio de información conservador Breitbart. "Es un tipo simpático. Pero debería realmente dar ejemplo hablando inglés cuando está en Estados Unidos", dijo.

La advertencia llega tras varios días de tensión verbal a distancia entre los dos candidatos. Trump sorprendió a Estados Unidos relegando al heredero Bush a lo más bajo del podio de los sondeos desde su entrada en la carrera de las primarias en junio.

Jeb Bush acusó esta semana a Donald Trump de no ser un verdadero conservador, en inglés y en español, como hace a menudo ante medios hispanos. Su equipo de campaña puso en línea un sitio que recopila viejos posicionamientos de Donald Trump, que se declaraba pro-aborto o favorable a crear un marco para regular la venta de armas de fuego.

En un video, el equipo de Bush se entretuvo a desenterrar grabaciones en las que Donald Trump se describe como demócrata, llama a un alza de impuestos o a una nacionalización del sistema de seguros médicos, cuando ambas propuestas son reprobadas por la derecha estadunidense.

El martes, Bush criticó duramente a Trump en español en un encuentro con estudiantes de la escuela presbiteriana La Progresiva, situada en el corazón de La Pequeña Habana, en Miami (Florida).

"Me ataca cada día con barbaridades. Con cosas que no son ciertas. Este hombre no es conservador. Ha sido demócrata más tiempo que republicano, ha dicho que se siente más cómodo siendo demócrata. Yo he estado ocho años como gobernador, él no es conservador", indicó Bush a la prensa en referencia a Trump.

"Si no estás totalmente de acuerdo con él (con Trump), eres idiota, o estúpido. Bla bla bla, eso es lo que hace él", remachó el hijo y hermano de ex presidentes de Estados Unidos, quien también criticó las propuestas migratorias de Trump de construir un muro en la frontera con México y deportar a los inmigrantes indocumentados.

Progresivamente, tras buscar la moderación, Jeb Bush acentuó sus ataques contra Donald Trump. El terreno en el que los dos candidatos se enfrentan más abiertamente es la inmigración: para Jeb Bush, Estados Unidos debe ofrecer una forma de regularización a la mayoría de los once millones de indocumentados que viven en el país.

Donald Trump hizo un llamado a expulsarlos a todos y a aceptar sólo a los "buenos" clandestinos. El tema toca un aspecto sensible para Jeb Bush, que conoció a su esposa Columba en México cuando era estudiante de liceo. Desde entonces, ella se naturalizó en Estados Unidos, pero la pareja habla más español que inglés en la intimidad.

Trump se defendió de las acusaciones de Bush de no tener un historial conservador y de haber estado relacionado con los demócratas en el pasado comparándose con el ex presidente republicano Ronald Reagan (1981-1989).

"Ronald Reagan no era un conservador. Se convirtió en un gran conservador. Cuando termine mi presidencia, después de ocho años, la gente dirá que soy un gran conservador, mucho mejor de lo que Jeb (Bush) jamás hubiera tenido la capacidad de ser", indicó el magnate.

Donald Trump lidera por un amplio margen todas las encuestas sobre las primarias del Partido Republicano y cada vez recorta más puntos a Hillary Clinton (la favorita para la nominación demócrata) en una hipotética contienda final cara a cara, mientras que Jeb Bush se hunde en los sondeos, algunos de los cuales lo sitúan como tercero o cuarto entre los aspirantes.