Domingo de luto en Ucrania tras derribo de avión por separatistas

El ataque contra la aeronave, que causó 49 muertos, ha sido el más mortífero de los rebeldes prorrusos en el este del país, y supone un duro golpe para las esperanzas de una posible paz.
Un manifestante enciende una bengala durante la protesta del sábado contra el presidente ruso Putin ante la embajada de Rusia en Kiev
Un manifestante enciende una bengala durante la protesta del sábado contra el presidente ruso Putin ante la embajada de Rusia en Kiev (AFP)

Lugansk

Ucrania se preparaba para una jornada de luto este domingo tras el derribo de un avión ucraniano de transporte de tropas que causó 49 muertos, el ataque más mortífero de los insurgentes prorruosos en el oriente separatista. Este ataque contra un IL-76 en Lugansk disipa la esperanza de paz surgida los últimos días de los primeros contactos entre Kiev y Moscú. En señal de protesta, unos desconocidos arrojaron una botella incendiaria el sábado contra la Embajada de Rusia en Kiev, donde descolgaron la bandera.

En el frente energético, la reunión tripartita entre Rusia, Ucrania y la Unión Europea, para evitar un corte del suministro de gas a Ucrania a partir del lunes, continuará el domingo por la mañana ante la falta de acuerdo. "Las negociaciones continuarán el domingo por la mañana ante la falta de acuerdo", declaró el ministro ucraniano de Energía, Yuri Prodan, a la prensa.

Las conversaciones se retomarán entre las 09:00 y las 09:30 horas (06:30 hora GMT), precisó el comisario europeo de Energía, Günther Öttinger, presente en la reunión. Las negociaciones se celebran en un contexto extremadamente tenso después del ataque de los prorrusos en Lugansk (este), que provocó la muerte de 40 paracaidistas y de los nueve miembros de la tripulación del avión derribado.

Este ataque cerca del aeropuerto de Lugansk, el más mortífero desde el lanzamiento en abril de una operación militar ucraniana en el este separatista, provocó reacciones internacionales y protestas en el país. En Kiev, una manifestación de unas 300 personas terminó con el lanzamiento de un cóctel molotov contra la embajada rusa, donde se volcaron vehículos diplomáticos, se lanzaron huevos y se descolgó la bandera rusa.

Los bomberos sofocaron rápidamente el fuego originado en una pared de la representación diplomática. Los ministros de Interior y de Relaciones Exteriores acudieron al lugar para intentar calmar los ánimos. Rusia protestó el sábado por la noche y denunció la pasividad de la policía ucraniana frente a estas "acciones provocadoras", mientras que Estados Unidos condenó el ataque e instó a Kiev a respetar la Convención de Viena que obliga a garantizar la seguridad de los edificios diplomáticos.

El presidente suizo, Didier Burkhalter, también presidente de turno de la Organización para la seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), expresó su viva inquietud por la escalada de tensiones en Ucrania. El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, prometió una "respuesta adecuada" contra los separatistas prorrusos por el derribo del avión militar.

"Los que están implicados en este acto terrorista de semejante envergadura serán castigados", indicó en un comunicado Poroshenko, quien declaró un día de luto nacional. Un portavoz de los insurgentes en Lugansk, una ciudad de 500 mil habitantes cerca de la frontera con Rusia, reivindicó el ataque producido en la "zona del aeropuerto".

"Los terroristas dispararon cínicamente y a traición con una ametralladora de gran calibre y alcanzaron el avión IL-76 del ejército ucraniano que transportaba tropas de relevo y estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Lugansk", indicó el ministerio ucraniano de Defensa. El presidente francés, François Hollande, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, expresaron su "grave preocupación" ante "los persistentes combates en Ucrania" en una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, pidió el sábado al secretario de Estado estadunidense John Kerry que use "su influencia" para que Ucrania cese su operación militar contra los separatistas prorrusos en el este del país. El ataque contra el avión aleja las esperanzas de una desactivación de la crisis, creadas con los contactos estos últimos días entre Kiev y Moscú.

El ejército de Estados Unidos afirmó el viernes que Rusia había suministrado tanques y lanzacohetes a los insurgentes prorrusos en el este de Ucrania a través de la frontera común. En el terreno, los combates continuaban el sábado en varias ciudades del este, entre ellas, Mariupol, ciudad retomada la víspera por el ejército ucraniano y donde murieron cinco guardias fronterizos ucranianos en un ataque separatista con lanzamisiles.

En Lugansk, se registraron fuertes explosiones el sábado de madrugada, constató la AFP. Aviones y helicópteros del ejército ucraniano llevaron a cabo por la noche ataques contra los retenes de los separatistas. Otras dos personas murieron en Gorlivka, en la región de Donetsk, en combates el sábado de madrugada, dijeron las autoridades locales.