Doble atentado en el noroeste de Irak deja 20 muertos

Las explosiones apuntaron contra la oficina de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), partido que está encabezado por el presidente iraquí, Jalal Talabani.

Madrid

Al menos 20 personas murieron y otras 60 resultaron heridas tras dos atentados suicidas registrados en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, a sólo 24 horas después de una oleada de ataques en la capital iraquí.

Las explosiones apuntaron contra la oficina de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), partido que está encabezado por el presidente iraquí, Jalal Talabani, y cerca de un cuartel general de seguridad en el este de Diyala, capital de la provincia con el mismo nombre.

El primer ataque ocurrió en la mañana cuando un coche bomba explotó en un estacionamiento fuera de la oficina de la UPK y un cuartel cercano de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Jalawlaa.

Minutos más tarde, un atacante suicida hizo estallar su chaleco con explosivos contra personal de seguridad, miembros del partido y civiles que acudieron al sitio donde había sido la primera explosión.

Cuatro agentes de seguridad kurda estaban entre los muertos, mientras que muchos de los heridos eran miembros de los funcionarios de las fuerzas del orden y los funcionarios del partido, la agencia oficial de noticias iraquí NINA.

La ciudad de Jalawlaa es étnicamente mixta, y está en disputa entre los kurdos, que quieren anexarla a su región semiautónoma, y el gobierno de Bagdad.

El número de víctimas podría aumentar mientras las ambulancias y vehículos civiles han llevado a decenas de heridos a diferentes hospitales y centros médicos de la ciudad.

La provincia de Diyala, que se extiende desde los bordes orientales de Bagdad hasta la frontera en el este de ese país, ha sido durante mucho tiempo una zona volátil desde la invasión liderada por Estados Unidos a Irak en el 2003.

Este nuevo incidente de violencia se suma a la oleada de ataques con coches bomba en Bagdad, que dejó ayer decenas de personas muertas, mientras militantes islamistas también irrumpieron en un campus universitario.

Más de una docena de explosiones, ocurridas en un corto margen de tiempo, en barrios chiitas, dejaron más de 60 muertos.

En la occidental ciudad de Ramadi, los atacantes irrumpieron en la Universidad de Anbar, matando varios miembros del personal de seguridad y de la voladura del puente que conduce al campus.

Después de que los extremistas tomaron el control del edificio de la universidad, el personal de seguridad acudió a la zona, que terminó en un feroz intercambio de disparos. Las autoridades retomaron el orden en el campus.

Combatientes del Estado Islámico en Irak y el Levante (ISIL), milicia de la extremista Al Qaeda, se atribuyeron la responsabilidad de la acción en Ramadi.