División europea atora la solución para Grecia

Alemania y Finlandia proponen que ese país salga por cinco años de la zona del euro; Bélgica, Eslovaquia, Eslovenia y Lituania muestran reticencia a un tercer rescate financiero de Atenas.
El representante alemán, Wolfgang Schäuble (der.).
El representante alemán, Wolfgang Schäuble (der.). (Olivier Hoslet/EFE)

Bruselas

La desconfianza y las fuertes divisiones bloquearon ayer las negociaciones entre Atenas y sus socios del Eurogrupo, que decidieron suspender hasta hoy la reunión que mantenían en Bruselas antes de una cumbre vital para evitar la salida de Grecia de la zona euro.

Sigue siendo "muy difícil", aseguró el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al salir de la reunión de ministros de Finanzas.

"Tuvimos una discusión profunda sobre las propuestas de Grecia, sobre la cuestión de la credibilidad y de la confianza, y naturalmente sobre las cuestiones financieras, pero no hemos terminado las negociaciones", añadió el también ministro holandés de Finanzas tras nueve horas de debate.

Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, aseguró que sigue teniendo "esperanza" en un acuerdo.

Grecia presentó el jueves pasado un paquete de reformas y ajustes, necesario para convencer a sus socios que accedan a otorgarle un tercer programa de rescate, como lo había solicitado.

Las instituciones acreedoras de Atenas —Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional— dieron un visto bueno positivo a este paquete que los ministros analizaron ayer.

Pero el clima de desconfianza impidió cualquier avance en la redacción de un texto que sirva de base para los 28 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, que se reúnen en cumbre esta tarde, una cita presentada como fecha límite de la última oportunidad para evitar que Grecia salga del euro.

Alemania y Finlandia no ocultaron ayer su deseo de que Grecia salga de la zona euro, al menos de manera temporal.

Según un documento del ministerio de Finanzas alemán, Berlín baraja la hipótesis de que Grecia salga de la zona euro cinco años para que pueda reestructurar su deuda.

"Si Grecia no puede garantizar una implementación creíble de las medidas y una deuda sostenible, habría que ofrecerle rápidas negociaciones para un periodo fuera de la zona euro, con una posible reestructuración de su deuda, si es necesario (...) durante cinco años", se puede leer en el documento.

El jefe del partido socialdemócrata (SPD) y vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, confirmó que los planes del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, fueron consultados con la mandataria alemana, Angela Merkel, y con él.

El Parlamento finlandés dio por su parte mandato a su ministro de Finanzas, Alexander Stubb, para negociar una salida de Grecia de la zona euro, según la televisión pública finlandesa.

Eslovaquia, Eslovenia, Lituania y Bélgica también mostrarían reticencias a un tercer rescate para Grecia. "Más de la mitad de los países miembros (de la zona euro) piensan que las propuestas griegas no van suficientemente lejos", declaró un diplomático europeo.

"La inercia juega a favor de un 'Grexit'", según un diplomático favorable a un acuerdo con Grecia.

Los socios de Grecia piden a Atenas nuevas medidas para complementar su plan de reformas presentado el jueves.

Las instituciones acreedoras acogieron favorablemente el viernes la nueva oferta de Atenas, que incluye recortes de pensiones, aumentos del IVA, privatizaciones y nuevos impuestos para las empresas.

A cambio, Atenas pide un tercer rescate, que las instituciones estimaron entre 74 mil y 82 mil millones de euros. Grecia ya se benefició en 2010 y 2012 de dos rescates financieros por un total de unos 240 mil millones de euros.

Las reformas del gobierno heleno son impopulares y muy similares a las que exigían los acreedores de Grecia hace unas semanas antes de que expirara, el 30 de junio, el segundo rescate al país. El 61% de los electores griegos rechazó esa propuesta en un referendo el domingo pasado.

El primer ministro girego, Alexis Tsipras, obtuvo la madrugada de ayer el aval de su Parlamento para negociar con Bruselas su propuesta de reformas con 251 votos a favor de un total de 300 legisladores.

Sin embargo, varios parlamentarios de su partido, Syriza, se abstuvieron en la votación, lo que según observadores podría augurar cambios en la coalición gubernamental.