Dispositivos electrónicos descargados estarán prohibidos en vuelos a EU

Las comprobaciones centradas en dispositivos electrónicos como computadoras portátiles y celulares alimentan los temores de que extremistas puedan usarlos en nuevas tácticas de ataques con ...
 Policías patrullan en el aeropuerto de Heathrow, en Londres (Reino Unido), en una foto de archivo del 23 de julio de 2012
Policías patrullan en el aeropuerto de Heathrow, en Londres (Reino Unido), en una foto de archivo del 23 de julio de 2012 (EFE)

Washington

Los aparatos electrónicos cuya batería esté sin carga y que no puedan por tanto encenderse no se admitirán en los aviones con destino a Estados Unidos, indicó hoy la agencia de transporte aéreo (TSA) del país en un comunicado. "Durante la inspección de seguridad, los agentes podrían incluso pedir a los dueños que enciendan algunos dispositivos", dijo la TSA en un comunicado, advirtiendo que todos los dispositivos electrónicos serán sometidos a revisión.

Las comprobaciones centradas en dispositivos electrónicos como computadoras portátiles y celulares alimentan los temores de que extremistas puedan usarlos en nuevas tácticas de ataques con aviones. "Los dispositivos descargados no estarán permitidos a bordo del avión. El viajero podría también sufrir una revisión adicional", añadió. "La TSA continuará poniendo a punto medidas para garantizar a los viajeros los más altos niveles de seguridad aérea", adelantó.

Los viajeros a Estados Unidos desde Europa y Oriente Medio se han enfrentado recientemente a una férrea seguridad aérea por los temores de que militantes vinculados con Al Qaeda estén desarrollando nuevos explosivos indetectables. Las autoridades francesas y británicas instaron a los pasajeros a prever tiempo adicional teniendo en cuenta estas nuevas medidas, que no fueron especificadas.

En Francia entrarán en vigor el lunes y el martes y seguirán la acción ya implementada por Reino Unido y que afecta a los dos aeropuertos con mayor tráfico aéreo de Europa, el londinense Heathrow y el parisino Charles de Gaulle.

En Gran Bretaña se enfrentan desde hace tiempo a estrictas medidas de seguridad en los aeropuertos tras las amenazas de alto perfil, como el fallido intento de Richard Reid de hacer estallar un vuelo con destino a Estados Unidos en 2001. Reid fue reducido por la tripulación y los pasajeros cuando trataba de prender con cerillas -que se le habían mojado- una bomba en el zapato.

El Departamento de Seguridad Interior (DHS, en inglés), a cuyo cargo está la TSA, también está pidiendo a las aerolíneas y autoridades aeroportuarias en Europa y otros lugares que examinen los zapatos de los pasajeros con destino a Estados Unidos e incrementen las revisiones aleatorias a los viajeros, informó la cadena de televisión ABC News, que citó a una fuente según la cual la amenaza era "diferente y más alarmante" que las del pasado.

"Sentimos que era importante redoblar los esfuerzos en algunos aeropuertos de salida", explicó el secretario del DHS, Jeh Johnson, al canal de televisión NBC este domingo, "y evaluaremos continuamente la situación". "Sabemos que permanece la amenaza terrorista en Estados Unidos. Y la seguridad aérea es una gran parte de ella", añadió.

El pasado miércoles, Estados Unidos exigió públicamente una mayor seguridad en los aeropuertos de Europa y Oriente Medio con vuelos directos a su país, aunque no aclaró si tenía informes sobre una alerta específica. Los servicios de inteligencia occidentales están preocupados de que los cientos de combatientes que viajan para luchar de Europa a Oriente Medio puedan plantear un riesgo de seguridad a su regreso.

Muchos de los titulares de un pasaporte europeo no necesitan visa para viajar a Estados Unidos. Una preocupación concreta es Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), el brazo yemení de esta red terrorista. Algunos servicios de inteligencia dicen que AQAP está enseñando a los combatientes que luchan en Siria nociones para fabricar bombas y usarlas contra objetivos occidentales.

Los expertos consideran que un posible responsable de una nueva generación de bombas podría ser Ibrahim al Asiri, un saudí de 32 años, quien se cree está oculto en las provincias del inestable sur de Yemen.