Diputados opositores proponen pedir juicio político a Rousseff

Legisladores del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) presentarán la próxima semana, entre "martes y miércoles", el pedido de "impeachment", al que se opone el presidente de la Cámara.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, durante la firma hoy de acuerdos con la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, en Brasilia
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, durante la firma hoy de acuerdos con la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, en Brasilia (AFP)

Brasilia

Diputados del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) decidieron presentar la semana que viene un pedido de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, informó hoy el líder del partido en la Cámara Baja, Carlos Sampaio.

"La decisión fue tomada, el 'impeachment' es posible y no necesitamos esperar ningún otro parecer", dijo Sampaio en declaraciones que divulga hoy el portal del diario O Estado de Sao Paulo. El pedido será presentado "entre martes y miércoles", añadió el legislador, y será realizado en base a presuntos delitos de responsabilidad cometidos por la mandataria.

El pedido se basa en dos elementos: las maniobras realizadas por el Tesoro para "maquillar" el déficit fiscal del gobierno en 2014 -lo que fue cuestionado por el Tribunal de Cuentas- y la presunta omisión de la presidenta en relación con la red de corrupción que desvió millonarias sumas de Petrobras en la época en que ella presidía el Consejo de Administración de la estatal.

Según Sampaio, la bancada de diputados socialdemócratas presentará la decisión al presidente del partido, el senador Aécio Neves, candidato derrotado por Rousseff en la segunda vuelta de las presidenciales de octubre pasado.

No existe consenso en el PSDB sobre lo oportuno de la iniciativa. Mientras que Neves se manifestó favorable a su presentación, el fundador de la fuerza política y ex presidente de la República, Fernando Henrique Cardoso, ya dijo públicamente que está en contra.

Al respecto, Sampaio respondió: "Respetamos la posición del ex presidente Fernando Henrique y de los ex senadores que discrepan, pero la institución que decide es la Cámara (Baja). La bancada tiene claro que el momento es oportuno para el 'impeachment'", reafirmó.

Según el legislador, el 95 por ciento de la bancada socialdemócrata apoya la medida, que según un sonde reciente contaría además con un 63 por ciento de respaldo en la población.

Para llevar adelante la iniciativa, los diputados deberán enfrentar la posición contraria del presidente de Diputados, Eduardo Cunha, a quien corresponde en primera instancia aceptar o descartar que el asunto sea tratado por la Cámara.

El político del oficialista Partido del Movimiento Democráctico Brasileño ha dicho en más de una oportunidad que no ve fundamentos jurídicos para tal acción, y que por lo tanto, al menos por ahora, cualquier solicitud al respecto sería archivada. Sampaio dijo al respecto que convencerá a Cunha de que sí existen elementos jurídicos y que debe permitir que sea el plenario de la Cámara el que decida si el asunto se discute o no.

"Una cosa es que Eduardo Cunha diga, por todo lo que escuchó en la prensa, que es contrario al juicio político. Otra cosa es que tenga que analizar un parecer (jurídico) que tiene un raciocinio lógico y jurídico, con respaldo en la doctrina y en la jurisprudencia", afirmó.

Aún cuando Cunha acepte que la Cámara discuta el asunto, el proceso debe seguir un largo camino hasta su conclusión. Además de tener que ser demostrado que efectivamente la presidenta incurrió en delito de responsabilidad, para lo cual se deben presentar pruebas y escuchar testigos, el pedido debe ser analizado por comisiones primero y por el Plenario de las cámaras, después, y votado con mayorías especiales.

Marcha de más de mil kilómetros

De otra parte, un grupo de jóvenes de la llamada nueva derecha brasileña comenzó hoy en Sao Paulo una marcha a pie de más de mil kilómetros hacia la capital para protestar contra la corrupción y pedir la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.

La travesía fue bautizada "Marcha por la libertad" y está comandada por el "Movimiento Brasil Libre" (MBL), una agrupación de corte liberal clásico, que integra un colectivo heterogéneo de clase media, que juntó entre marzo y abril casi tres millones de personas en varias ciudades contra Rousseff, el gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) y el escándalo de la estatal Petrobras.

La caminata lleva por eslogan "Vamos a ocupar Brasilia" y podrá ser seguida desde una página de internet. Allí, quedará plasmado el recorrido por los estados de Sao Paulo, Minas Gerais (sureste) y Goiás hasta llegar a Brasilia (centro-oeste), en el Distrito Federal. Un periplo de 1,136 km y 32 días.

En uno de los videos de la plataforma, un par de decenas de jóvenes anuncian la partida de la comitiva sobre una vereda de Sao Paulo, ataviados algunos con camisetas que tenían tachada la hoz y el martillo, que identifica a la izquierda política, o luciendo una mano manchada de petróleo, en alegoría al monumental fraude a la compañía estatal.

Entre ellos, estaba Kim Kataguiri, de 19 años, coordinador nacional de MBL y su figura más visible. Kataguiri es uno de los nóveles emergentes de las agrupaciones que lideran las protestas, arraigadas en las redes sociales y con reivindicaciones que van desde una reforma política profunda hasta una intervención militar.

"¡Fora Dilma!" gritan los integrantes del MBL en el video que registró la modesta ceremonia inaugural de la caminata, que dispone de un bus de apoyo decorado con una bandera de MBL, y que pretende organizar eventos en las distintas ciudades que toque, haciéndose eco de uno de los lemas de la organización: "Sea oposición".