Diputados franceses autorizan sedación para pacientes terminales

La ley, que ahora debe ser analizada por el Senado también permitirá a personas que no desean ser mantenidas con vida artificialmente, que dejen estipulada su decisión en un testamento.

París

La Asamblea Nacional de Francia aprobó este martes una ley para que los pacientes terminales puedan recibir una sedación "profunda y continua". La ley, que reavivó el polémico debate sobre la eutanasia, fue aprobada por 436 votos a favor y 34 en contra en la Asamblea Nacional.

El proyecto, que ahora debe ser analizado por el Senado también permitirá personas que no desean ser mantenidas con vida artificialmente, que dejen estipulada su decisión en un testamento.

La posibilidad de "dormir antes de morir, para no sufrir", según la expresión del diputado conservador Jean Leonetti, se reservará a los pacientes con una "afección grave e incurable" y en las situaciones previstas por la ley.

Leonetti, médico de profesión, es uno de los autores del proyecto de ley junto con el diputado socialista Alain Claeys. Por su parte, Claeys dijo que esta ley otorga el derecho a "un fin de la vida tranquilo y sin dolor".

El texto, que ahora debe ser analizado por el Senado, cumple con una de las promesa de campaña del presidente François Hollande, favorable a "una asistencia médica para terminar la vida de forma digna".

La votación fue perturbada cuando desconocidos lanzaron desde las tribunas panfletos que decían "No a la eutanasia". Según un sondeo publicado el domingo, el 96% de los franceses son favorables a la sedación cuando el paciente lo solicita.

Una mayoría un poco menor, 88%, está de acuerdo con la sedación cuando se trata de una decisión del equipo médico debido a la imposibilidad de que el paciente exprese su opinión.

Incluso el 80% de la población, según el mismo sondeo, es favorable a una legalización de la eutanasia. Sin embargo, en el debate parlamentario, los diputados Leonetti y Claeys se negaron a la legalización de la eutanasia propuesta por varios legisladores.

Un proyecto "frustrante"

La ley que rige actualmente en Francia, adoptada en 2005, prohíbe el encarnizamiento terapéutico cuando los tratamientos son "inútiles, desproporcionados o tienen por único efecto el mantenimiento artificial de la vida". El cese del tratamiento está autorizado en ciertos casos.

En total 83 diputados se abstuvieron de votar. Algunos diputados de izquierda y del partido verde esgrimieron que el proyecto es "frustrante" y demasiado "tímido", mientras que del lado de la oposición de derecha muchos parlamentarios afirman que el proyecto abre la vía a la eutanasia.

El debate sobre la eutasia fue reavivado en Francia después de que ocurrieran dos casos muy mediáticos: la absolución de un médico acusado de haber acortado la vida de siete pacientes terminales y el proceso que divide a la familia de un tetraplégico, en estado vegetativo, para autorizar el cese de la alimentación y la hidratación artificiales del enfermo.

La eutanasia está legalizada formalmente sólo en tres países europeos (Holanda, Bélgica y Luxemburgo), pero otros autorizan o toleran alguna forma de ayuda a morir, en particular Suiza, que legalizó el suicidio asistido, es decir que la persona toma ella misma la dosis mortal.