Diputada independentista preside el nuevo parlamento catalán

Carme Forcadell calificó la nueva legislatura de "momento fundacional" de un estado catalán y exclamó "Viva la democracia, viva el pueblo soberano, viva la República catalana".
Carme Forcadell (i) habla con el presidente del gobierno catalán, Artur Mas, antes de ser nombrada presidenta del Parlamento de Cataluña
Carme Forcadell (i) habla con el presidente del gobierno catalán, Artur Mas, antes de ser nombrada presidenta del Parlamento de Cataluña (AFP)

Barcelona

 El nuevo Parlamento catalán, constituido hoy, eligió como presidenta a una diputada independentista, opción mayoritaria en la cámara elegida el pasado 27 de septiembre, y miembro de la sociedad civil.

La nueva presidenta, Carme Forcadell, se presentó como número dos de la candidatura pro independentista de Junts pel Sí (Juntos por el sí), formada por los partidos Convergencia Democrática de Cataluña (CDC, nacionalistas de centro) y los republicanos independentistas de ERC, junto a representantes de la sociedad civil, como la Asamblea Nacional Catalana (ANC).

Carme Forcadell fue elegida, en una votación secreta, con 77 votos a favor, el 57 % de la Cámara y cinco más de los necesarios. Esos votos correspondieron a los 62 diputados de Junts pel Sí (JxS) y los 10 de CUP (independentistas radicales), más cinco del grupo de izquierda CatSíQueEsPot (Cataluña sí que se puede, CSQP).

En su primer discurso tras ser elegida, la nueva presidenta afirmó: "estamos viviendo un momento trascendental en la historia de Cataluña", al calificar esta nueva legislatura de "momento fundacional", en referencia a la constitución de un estado catalán. "Viva la democracia, viva el pueblo soberano, viva la República catalana", exclamó Forcadell al término de su intervención.

"Hoy constituimos un parlamento soberano que quiere representar un pueblo libre. Pasamos de un parlamento regional con competencias limitadas y recortadas a un parlamento nacional con plenas atribuciones", aseguró Forcadell, criticada por gran parte de la oposición no secesionista. "El discurso que ha hecho solo representa una minoría de los ciudadanos", dijo la líder de la oposición, Inés Arrimadas, del partido centroliberal Ciudadanos.

Forcadell fue presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), entidad civil secesionista que desde 2012 organizó en la región las manifestaciones multitudinarias por la independencia que impulsaron el proceso soberanista que hay ahora en marcha. Dejó el cargo en mayo y fue incluida como independiente en Junts Pel Sí (Juntos por el Sí).

La XI legislatura catalana arrancó sin que se sepa quién será el presidente del nuevo gobierno regional. La CUP se niega a apoyar una nueva investidura de Artur Mas tras los recortes que hizo su gobierno y los escándalos de corrupción que salpican a su formación. Junts Pel Sí carece de diputados suficientes para hacerlo sin sus votos.

Se da prácticamente por hecho que no habrá presidente catalán ni nuevo gobierno hasta después de las elecciones generales que España celebra el 20 de diciembre. Y a día de hoy no se descarta que Cataluña tenga que volver a las urnas.

Convergència, el partido de Mas, y Esquerra Republicana de Catalunya, la otra gran formación secesionista, pactaron una hoja de ruta hacia la independencia de la región cuando decidieron concurrir juntos a los comicios del 27 de septiembre bajo el nombre de Junts Pel Sí.

Ese acuerdo contemplaba la reelección de Mas como presidente de un gobierno con la tarea de sentar las bases para proclamar la secesión de España en un plazo máximo de año y medio.

Tras formar el parlamento, donde por primera vez el independentismo es mayoritario, los diputados deben votar el 9 de noviembre al nuevo presidente regional. El principal candidato es Artur Mas pero por ahora no dispone de los apoyos necesarios.

Esto podría provocar que la región llegue sin gobierno a las elecciones legislativas del próximo 20 de diciembre, donde la cuestión catalana puede ser central mientras los conservadores del jefe de gobierno Mariano Rajoy intentan mantener el poder.

En una comparecencia para hacer balance de la legislatura, Rajoy aseguró tener previstos mecanismos para impedir una posible declaración de independencia del parlamento catalán y definió las intenciones de los separatistas como una "deslealtad del gobierno regional con la Constitución" española.