Detienen a siete sospechosos por ataque a estación de tren en China

La región de Xinjiang es frecuente escenario de enfrentamientos entre las autoridades y grupos extremistas, muchos de ellos dirigidos por miembros de la etnia uigur (una de las mayoritarias de ...

Pekín

Las fuerzas de seguridad chinas de la provincia de Xinjiang, en el noroeste del país, han detenido a siete sospechosos presuntamente implicados en el atentado en la estación de tren de Urumqi, que el pasado 30 de abril causó tres muertos y 79 heridos.

Según informa hoy el periódico oficialista Global Times, los sospechosos fueron arrestados el miércoles en la ciudad de Jimsar, próxima a la capital de la región, Urumqi, donde "se preparaban para abandonar la región".

La Policía encontró a los siete detenidos -la mayoría de la misma familia- en una granja de la zona, añadió el rotativo.

El pasado 14 de mayo, un grupo denominado Partido Islámico de Turquestán reivindicó el ataque, con explosivos y armas blancas.

De acuerdo con el servicio internacional de inteligencia antiterrorista (SITE), que realiza un seguimiento de las comunicaciones por internet de grupos sospechosos de terrorismo, el grupo islámico publicó un vídeo con una preparación de una bomba oculta en una maleta que, según ellos, fue utilizada en el ataque.

La reivindicación corrobora las teorías de las autoridades chinas, según las cuales, el atentado fue cometido por dos extremistas religiosos que murieron en la explosión.

Después del ataque, del departamento de Seguridad Pública de Xinjiang prometió una recompensa de 100.000 yuanes (16, 200 dólares, 11, 800 euros) para cualquier información que condujera al arresto de los sospechosos.

La región de Xinjiang es frecuente escenario de enfrentamientos entre las autoridades y grupos extremistas, muchos de ellos dirigidos por miembros de la etnia uigur (una de las mayoritarias de la región) que reivindican la independencia de esa región bajo el nombre de "Turquestán Oriental".

Junto a estos enfrentamientos se han producido en los últimos meses varios ataques a civiles en concurridas estaciones de tren que Pekín también vincula a grupos terroristas con base en Xinjiang.

El peor de estos atentados, el 1 de marzo, causó 33 muertos (entre ellas cuatro atacantes) y más de 140 heridos en la estación ferroviaria de Kunming, en el extremo sur de China.

Xinjiang, fronteriza con Afganistán y Pakistán, está habitada por varias etnias musulmanas ligadas a los pueblos de Asia Central, como los uigures y, según el Gobierno chino, en ella operan grupos terroristas ligados a la organización radical islámica Al Qaeda.

Sin embargo, grupos uigures en el exilio acusan a Pekín de usar el terrorismo como excusa para reprimir la religión y la cultura de este pueblo.