Detienen a alcalde de San Cristóbal, cuna de las protestas en Venezuela

Daniel Ceballos, dirigente de Voluntad Popular, fue acusado de "rebelión civil" y "apoyar" la violencia en la capital del Táchira, estado donde hoy perdió la vida un estudiante, mientras en ...
Estudiantes asisten a una clase en la plaza Altamira como parte de las protestas contra el presidente Nicolás Maduro
Estudiantes asisten a una clase en la plaza Altamira como parte de las protestas contra el presidente Nicolás Maduro (AFP)

Caracas

El alcalde opositor de San Cristóbal, capital del estado de Táchira (oeste) y cuna de las protestas en Venezuela, fue detenido hoy por el servicio de inteligencia acusado de "rebelión civil" y "apoyar" la violencia en esa ciudad, informó el ministro de Interior, Miguel Rodríguez. "El tribunal primero de control del estado Táchira, a través del Ministerio Público, solicitó una orden de captura contra el alcalde Daniel Ceballos (...) por rebelión civil y ha sido practicada la captura por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin)", dijo Rodríguez vía telefónica al canal oficial VTV.

Ceballos es el segundo dirigente de Voluntad Popular que es detenido en el marco de la ola de protestas contra el gobierno, que iniciaron en San Cristóbal el 4 de febrero, luego de la captura de Leopoldo López, el máximo líder del partido y quien está en una cárcel militar desde el 18 de ese mismo mes acusado de instigar a la violencia. Rodríguez explicó que el Sebín realizará la "respectiva presentación (de Ceballlos) ante el tribunal". El alcalde fue arrestado en Caracas, según anunció Voluntad Popular en su cuenta Twitter.

Ceballos, electo en las municipales de diciembre de 2013 por Voluntad Popular, ha denunciado en las últimas semanas que grupos ilegales, cercanos al gobierno, han atacado con armas de fuego las barricadas montadas por estudiantes en San Cristóbal, causando la muerte de al menos uno de ellos. "Esto es un acto de justicia ante un alcalde que no solamente dejó de cumplir las obligaciones que le impone la ley y la Constitución, sino que facilitó y apoyó toda la violencia irracional que se desató en la ciudad de San Cristóbal", afirmó el ministro.

De otra parte, un estudiante y un trabajador murieron a balazos en medio de los desórdenes en Venezuela, lo que aumentó a 31 el número de víctimas mortales tras cinco semanas seguidas de protestas contra el gobierno, dijeron hoy las autoridades. El estudiante perdió la vida en la región suroccidental de Táchira, donde comenzó el movimiento universitario de protestas, y un trabajador municipal murió cuando aparentemente limpiaba una barricada en Caracas.

El alcalde de Caracas y dirigente oficialista, Jorge Rodríguez, señaló en su cuenta de Twitter que el trabajador Francisco Madrid fue asesinado por "terroristas" en la urbanización popular de Montalbán cuando despejaba una vía obstaculizada por una barricada. "Francisco cumplía con su trabajo de mantener la paz cuando fue emboscado por las bestias. Los encontraremos aunque se escondan bajo las piedras", señaló.

La Fiscalía General informó que instruyó a un fiscal para que investigue la muerte de Madrid, quien sufrió varios disparos. Dijo que agentes de la policía judicial realizaron la inspección técnica del sitio del suceso y la fijación fotográfica del lugar. Rodríguez dijo que Madrid trabajaba en la Corporación de Servicios, un ente de la alcaldía caraqueña. En la ciudad de San Cristóbal, capital de Táchira, se informó que el estudiante de ingeniería Anthony Rojas murió a causa de un disparo, cuando pistoleros intentaban disolver una protesta.

El alcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos, dijo que el estudiante estaba cerca de una barricada la noche del martes cuando pistoleros en motocicletas dispararon. Ceballos afirmó que se trató de una "balacera de grupos armados", que "han impuesto un toque de queda" en la región. Las protestas contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro se iniciaron el 12 de febrero, cuando una marcha de la oposición hasta la Fiscalía General derivó en violencia, con tres muertos en esa jornada.

Maduro afirma que las manifestaciones forman parte de un plan para derrocarlo y atribuyó casi todas las víctimas a la violencia opositora, mientras ha felicitado varias veces a las fuerzas del orden encargadas de contener las protestas. La ministra de Defensa, almirante Carmen Meléndez, rechazó hoy que en versiones de prensa y en las redes sociales se acuse de "represora" a la Fuerza Armada y acusó a los manifestantes de recibir órdenes del extranjero.

"No somos represores; la verdad siempre sale adelante. Con las pruebas daremos la cara, por eso tenemos que recopilar todas las pruebas", dijo al saludar la creación de una comisión de la verdad que se instaló el martes sólo con diputados del oficialismo. Señaló que en las protestas han muerto cuatro soldados de la Guardia Nacional (policía militarizada) y más de 70 resultaron heridos. "Nos duelen las bajas, pero tenemos que seguir adelante en honor a los caídos. Tenemos que defender la patria de todos los agresores, que los tenemos aquí adentro. Vienen cumpliendo un plan injerencista que viene desde afuera", alegó.

"Desde afuera son muy guapos mandando comunicados, haciendo llamados al comandante del Comando Estratégico Operacional (Vladimir Padrino), pero somos los que estamos en el país los que sabemos lo que pasa en la patria", agregó. La jefa militar dijo que sólo quedan focos violentos en las regiones de Carabobo y Táchira. "Nosotros fuimos formados para defender nuestra patria en contra de los violentos y los mercenarios. Cuando el comandante en jefe lo que pide es paz y diálogo todavía existen grupos violentos incendiando el país", aseveró.

Asimismo, la investigación judicial a una destacada diputada antichavista aumentó la presión sobre la oposición radical de Venezuela, que ya tiene a uno de sus líderes encarcelado acusado de instigar la violencia en las protestas contra el presidente Nicolás Maduro. La mayoría oficialista del Legislativo venezolano solicitó la noche del martes indagar a María Corina Machado por "instigación a delinquir, traición a la patria, terrorismo y homicidio" durante las protestas.

Entretanto, la contestación al gobierno, que se inició hace cinco semanas en San Cristóbal (oeste) y se extendió a otras ciudades, ha amainado en los últimos días, transformándose en pequeños focos de protestas. Los abogados de Machado reaccionaron denunciando hoy ante la Fiscalía General las "grabaciones ilícitas" de conversaciones telefónicas que presentó la bancada chavista como prueba para solicitar la investigación a la diputada.

Si la Fiscalía decide abrir una investigación a Machado tiene que comunicarlo al Tribunal Supremo de Justicia, que contará con 30 días para resolver si la enjuiciará, pues cuenta con inmunidad parlamentaria, explicó a la AFP uno de los abogados de la legisladora, José Amalio Graterol. El martes por la noche, en una sesión inusualmente fugaz, la mayoría chavista de la Asamblea votó pedir la investigación después de mostrar audios, videos y documentos que involucrarían a Machado en la violencia que vive Venezuela desde el pasado 4 de febrero.

"Si creen que amenazándome y 'allanando' mi inmunidad me van a callar, no me conocen", respondió por Twitter Machado, que hoy viajó a Washington, donde el viernes tiene previsto tomar la palabra ante el Consejo Permanente de la OEA a solicitud de Panamá. Machado, una ingeniera de 46 años que fue precandidata presidencial de la oposición para las elecciones de octubre de 2012, es impulsora de "La Salida", como se llama a la táctica de realizar protestas callejeras para forzar el fin del gobierno de Maduro.

Otro de los promotores es Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular, también acusado por el gobierno de incitar a la violencia y encarcelado desde hace un mes en una prisión militar a la espera de que se determine si hay elementos para juzgarlo. Carlos Vecchio, otro dirigente de Voluntad Popular, está prófugo de la justicia tras ser señalado igualmente como instigador de la violencia.

Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del planeta, se encuentra desde hace cinco semanas inmerso en una ola de protestas contra la inseguridad, la inflación y la escasez de productos básicos, entre otros reclamos, que hasta la fecha han dejado 29 muertos y unos 400 heridos en distintos hechos. Pero varias cosas han cambiado en la última semana: el número de manifestantes se ha reducido paulatinamente, los disturbios de cada noche en varios puntos del país se han ido apagando y las protestas que aglutinaban a miles de personas se han atomizado en pequeños focos.

Hoy, decenas de vecinos de Chacao, el distrito opositor del este de Caracas que se convirtió en el epicentro de las protestas, reclamaban contra la militarización ordenada por Maduro para apagar definitivamente los disturbios. En la plaza Altamira de ese distrito se realizaron distintas expresiones de protesta, como oraciones en memoria de los fallecidos.

"No creo que la gente esté cansada de protestar. Yo me mantendré en la calle los meses que sea necesario (...) Creo que la protesta está tomando otra proyección y otras personas se están manifestando, entre madres, abuelas, tías, gente que no es estudiante", explicó a la AFP Vilma Molina, una psicopedagoga de 53 años que se sumó al centenar de personas que protestaba al mediodía. En Bello Campo, otro vecindario de Chacao, medio centenar de mujeres, tras una larga espera para entrar a un supermercado, bloquearon por momentos una avenida al grito de "¡Queremos leche, queremos leche!".

En el centro de Caracas, los maestros protestaron contra el deterioro de la educación, mientras a varias cuadras, frente al Ministerio de la Alimentación, miembros del partido opositor Acción Democrática rechazaban la implementación de una tarjeta electrónica para controlar la compra de productos en supermercados del gobierno.

El canal venezolano Globovisión rompió la alianza que mantenía con el grupo colombiano RCN Televisión y su filial internacional NTN24, que salió de la televisión por cable venezolana en febrero por su cobertura de las protestas en ese país, según un comunicado divulgado hoy en Bogotá. El comunicado, emitido por NTN24, señala que la junta directiva de la televisora venezolana dio por terminada el lunes una relación de por lo menos diez años con RCN Televisión, grupo al que pertenece NTN24, y que le permitía a las cadenas colombianas trabajar desde la sede de Globovisión en Caracas y usar sus equipos e imágenes.

"Aunque ahora nos pidan retirar el personal y los equipos de RCN y NTN24 de la sede de Globovisión, seguiremos día a día en nuestra incansable labor de informar", aseguró en el texto la colombiana Claudia Gurisatti, directora de NTN24. Globovisión, un canal crítico del gobierno venezolano hasta mayo del año pasado, suavizó su línea editorial después de cambiar de dueños en esa misma fecha.

Por su parte, la cadena NTN24 - creada hace seis años- continúa teniendo una línea editorial crítica con el gobierno venezolano y su señal salió de la programación por cable de ese país, por orden del presidente Nicolás Maduro el pasado 12 de febrero, en plena jornada de protestas por la crisis económica y la inseguridad que vive Venezuela. "No nos obligarán a renunciar a nuestro deber como periodistas de denunciar los atropellos a las libertades y derechos civiles provocados por los poderosos que se alejan de los valores democráticos", agregó Gurisatti.