Detenido tesorero del partido de presidente catalán

Andreu Viloca, tesorero de CDC, es investigado por el cobro ilegal de comisiones para el partido de Artur Mas, el presidente independentista catalán, que denunció una "caza mayor" y no descarta ...
Un guardia civil español, en las oficinas centrales del partido catalán CDC, durante el registro tras la detención de su tesorero, en Barcelona
Un guardia civil español, en las oficinas centrales del partido catalán CDC, durante el registro tras la detención de su tesorero, en Barcelona (AFP)

Barcelona

La Guardia Civil española detuvo hoy a Andreu Viloca, tesorero del partido del presidente regional de Cataluña en una investigación por el presunto cobro de comisiones a cambio de adjudicaciones de obras públicas, informó una portavoz policial.

"El tesorero de Convergencia Democrática de Cataluña ha sido detenido hoy en una operación" llevada a cabo en la provincia de Tarragona, informó a la AFP una portavoz de la Guardia Civil. Se trata del segundo tesorero del partido detenido: el anterior, Daniel Osàcar, podría ser condenado a siete años de prisión por una trama similar de comisiones destapada en 2009.

Además, se registró la sede del partido y se detuvo a siete empresarios, otros dos trabajadores de CDC y al director de la empresa pública encargada de licitar la obra pública del gobierno regional, informó una fuente de la investigación.

El presidente saliente del gobierno regional catalán, Artur Mas, presidente de CDC, se mostró convencido de la legalidad de las finanzas de su partido y las adjudicaciones de su gobierno. Según él, la operación es consecuencia de su intención de llevar a esta región hacia la independencia: "CDC y yo mismo somos objeto de caza mayor", afirmó.

La detención de Viloca se produjo unas horas antes de que convocara el nuevo parlamento regional tras las elecciones del 27 de septiembre, en las que las dos listas independentistas obtuvieron una mayoría absoluta de 72 sobre 135 diputados.

Esta investigación nace de la detención hace un año del ex alcalde de CDC de una pequeña localidad catalana, El Vendrell, sospechoso de haber cobrado comisiones a cambio de adjudicaciones públicas en su municipio.

Las indagaciones llevaron a los agentes a registrar a finales de agosto la sede del partido y de una fundación suya mediante la que "podría haber cobrado el 3% por parte de empresas adjudicatarias de contratos en ayuntamientos gobernados por este partido", indicó entonces una fuente judicial.

La documentación requisada permitió establecer un vínculo temporal entre las reuniones de Viloca con los empresarios investigados, la adjudicación de contratos y donaciones a la fundación de varios millones de euros en total, explicó una fuente de la investigación.

Esa operación se produjo en plena precampaña para las elecciones regionales, ganadas por una coalición impulsada por Mas, Junts pel Sí, que pretende iniciar un proceso de secesión de esta región del noreste de España.

Para ello necesita negociar con la izquierda anticapitalista CUP, partidaria de la independencia pero contraria a reelegir como presidente a Mas, criticado por su liberalismo y los escándalos de corrupción en su formación.

Además de estas presuntas comisiones, el partido quedó salpicado en 2014 por la confesión de su fundador y expresidente regional Jordi Pujol (1980-2003) de haber escondido dinero en el extranjero durante décadas. Los partidos no nacionalistas pidieron hoy la renuncia de Mas a su pretensión de mantenerse al frente de la autonomía catalana.

Desde el Gobierno español, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, pidió respeto a la independencia judicial y aseguró que actuaciones como el registro de la sede de CDC son la garantía del buen funcionamiento del Estado de Derecho.

Nuevas elecciones

Artur Mas reconoció hoy que las negociaciones para formar un gobierno regional independentista tras las elecciones de septiembre "son de alta complejidad" e incluso no descartó unas nuevas elecciones si no hay acuerdo.

"Estas negociaciones son de alta complejidad y requieren tiempo y paciencia por parte de todos", dijo Mas en una rueda de prensa en Barcelona tras firmar el decreto para constituir el nuevo parlamento regional el 26 de octubre.

Las elecciones del 27 de septiembre, presentadas por Mas como un plebiscito sobre la secesión de esta región nororiental de España, supusieron una victoria de su transversal coalición Junts pel Sí, que obtuvo 62 diputados.

Aun así, esta formación necesita el apoyo de la otra lista independentista, la CUP (izquierda anticapitalista), con 10 diputados, para iniciar un proceso para separarse de España como máximo en 2017.

Ambas listas, la de Mas y la de la CUP, propugnan la secesión de Cataluña del Estado español, lo que el Gobierno central, del PP (centroderecha) y el primer partido de la oposición (PSOE, socialistas) consideran inconstitucional. Los intentos de los nacionalistas catalanes el año pasado de promover una consulta soberanista fueron rechazados por el Tribunal Constitucional.

El propio Mas acudió hace unos días a un tribunal de Barcelona para declarar como imputado por una consulta informal que tuvo lugar en noviembre de 2014 en Cataluña para que los ciudadanos expresaran si quieren ser independientes.

Las negociaciones entre ambas formaciones ya están en marcha pero "no están resueltas", "las posiciones en algunos sentidos son muy diferenciadas", dijo Mas. La CUP le reclama dar pasos irreversibles hacia la secesión antes de formar gobierno que, en su opinión, no debería estar liderado por Mas, criticado por sus política de austeridad y la mancha de corrupción de su partido.

La primera votación para escoger presidente debe producirse como máximo el 9 de noviembre. A partir de entonces, dispondrán de dos meses para llegar a un acuerdo antes de verse obligados por ley a convocar nuevas elecciones, un escenario que Mas no descartó. "Nosotros intentaremos evitarlo a toda costa. No es el escenario deseado pero no es del 100% imposible", afirmó.

Las negociaciones podrían solaparse con las elecciones legislativas del 20 de diciembre, donde los sondeos pronostican la pérdida de la mayoría absoluta del Partido Popular del jefe de gobierno Mariano Rajoy y el ascenso de partidos emergentes como el centrista Ciudadanos y el anticapitalista Podemos.

"El deseo no es llegar al 20 de diciembre y ver qué pasa con las elecciones españolas", dijo Mas, asegurando que ningún partido español les "da garantías" para resolver la cuestión catalana.

Hasta ahora, el gobierno de Rajoy insistió repetidamente en que hará respetar la ley y no permitirá la secesión de esta región nororiental de 7.5 millones de habitantes y con una quinta parte de la riqueza española.