Destaca Vargas Llosa los retos que afrontará Felipe VI

Explicó que más allá de discutirse la forma de Estado en monarquía o república, mientras haya democracia es la monarquía la institución “que como pocas garantiza la unidad de España sin la cual ...

Madrid

El nuevo rey de España, Felipe VI, afrontará problemas actuales, como el secesionismo que pondrán a prueba todos los conocimientos y experiencias adquiridas en sus años de formación, afirmó el escritor Mario Vargas Llosa.

En un artículo de opinión publicado este domingo en el diario español El País, aclaró que deberá enfrentar desafíos aún cuando reine pero no gobierne, como las amenazas de secesión “que podrían hundir a España en una crisis de incalculables consecuencias”.

Consideró que “lo más importante es que el nuevo rey, mediante sus gestos, iniciativas, tacto y comportamiento, mantenga viva la adhesión que es hoy aún muy profunda en la sociedad española hacia la monarquía constitucional”.

Explicó que más allá de discutirse la forma de Estado en monarquía o república, mientras haya democracia es la monarquía la institución “que como pocas garantiza la unidad de España sin la cual podría sobrevenir su desintegración”.

Pidió ayudar a Felipe VI “a tener éxito poniendo nuestro granito de arena en la tarea de mantener a España unida, diversa y libre como lo ha sido estos 39 últimos años”.

Reiteró que la España que va a reinar Felipe de Borbón y Grecia es diferente de la que le tocó asumir a su padre el rey Juan Carlos en 1975 a la muerte del dictador Francisco Franco.

Aseguró que España es “una democracia moderna y respetada, un país libre, solvente y culto, que figura entre los más avanzados del mundo y conviene no olvidar cuánto de todo ello se debe al monarca que ahora se retira para que lo sustituya su heredero”.

El premio Nobel de Literatura destacó los méritos de Juan Carlos I que encabezó “una historia fuera de lo común”, en la que en completa soledad transformó el sistema que le habían encargado preservar por un modelo contrario al que le heredaron.

“Lo cierto es que el pueblo español no era monárquico cuando murió Franco. Empezó a ser, o a volver a serlo, gracias al protagonismo que tuvo el rey apoyando y liderando la democratización de España”, refirió el novelista.

Agregó que fue su reacción ante el intento de Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 que “devolvió a la Monarquía el respaldo resuelto y entusiasta de la gran mayoría de la población” y lo que ha generado estabilidad institucional en las últimas décadas.