“Deseamos que la crisis migratoria se resuelva lo antes posible”

El diplomático Dagoberto Rodríguez Cabrera se refirió a la política de doble rasero que está detrás de las presiones migratorias y destacó los vínculos y los nuevos proyectos de inversión con México.
El jefe de la delegación cubana en México destacó el interés de su país en el desarrollo energético.
El jefe de la delegación cubana en México destacó el interés de su país en el desarrollo energético. (Ariana Pérex)

Ciudad de México

La intención de la entrevista con el embajador Dagoberto Rodríguez Cabrera era revisar el estado de las relaciones de México y Cuba desde el encuentro de los presidente Enrique Peña Nieto y Raúl Castro en noviembre pasado en Mérida, Yucatán. De eso conversamos, pero fue inevitable abordar, aunque fuera brevemente, la crisis de los migrantes cubanos varados desde hace dos meses en Costa Rica luego de que Nicaragua cerrara su frontera. Y así lo hicimos.

Cuba se ha mantenido al margen de esta crisis, pero es inevitable iniciar la plática con la pregunta. ¿Qué opina al respecto?

Nosotros deseamos que la situación se resuelva de la mejor forma posible. Los cubanos han estado durante dos meses esperando en Costa Rica para poder seguir su recorrido hacia EU, son viajeros regulares que salieron en forma legal de Cuba. Desgraciadamente, las políticas migratorias son discriminatorias y a unas personas se las trata de una manera y a otras de otra. Eso es lo que está en el fondo de esta crisis. Deseamos que la situación se resuelva lo más rápido posible también.

¿Han habido avances en la relación Cuba-México desde el encuentro de los presidentes Enrique Peña Nieto y Raúl Castro en noviembre en Mérida?

Por supuesto, después del encuentro hemos intercambiado varias visitas a nivel de secretarios y subsecretarios en materia de agricultura, alimentos y en educación entre otros. Habrá intercambios también en las próximas semanas en materia de energía como parte de ese compromiso de ambos presidentes por seguir ampliando los vínculos.

El megapuerto de Mariel pareciera que será un punto de vinculación importante...

En efecto, de los nueve proyectos en marcha, dos corresponden a empresas mexicanas. La primera autorizada fue la cárnica Richmeat, que tendrá una planta en una zona aledaña al puerto, y la segunda es Devox General Paint, que instalará una fábrica de pinturas de uso doméstico e industrial. También está la carta de intención firmada por dos empresas, de Cuba y México, para construir barcos en Puerto Progreso y repararlos, lo que va permitir estrechar los lazos con Yucatán.

Pero no solo es Mariel. Está en marcha el proyecto para construir fábricas de bebidas de agua y refrescos en Cuba y hace unos días se aprobó una gran inversión con la firma holandesa-británica Unilever, una de las más grandes del mundo en su ramo, que tiene una filial en México, que producirá artículos de aseo personal y para el hogar.

¿Se ha considerado la posibilidad de que México reemplace a Venezuela en el suministro de petróleo a Cuba, en caso de que la oposición venezolana logre su cometido de recortarlo como ha advertido?

La política cubana es la diversificación, es decir, nos interesa tener relaciones con todos aquellos socios en el mundo con los cuales podamos cerrar negocios de mutuo beneficio. En el pasado y en la actualidad tenemos vínculos con las empresas mexicanas dedicadas al área de energías y entonces por qué no, por supuesto que las empresas mexicanas son bienvenidas. También nos estamos haciendo un esfuerzo muy grande para desarrollar la energía eólica y hay un proceso de licitación para la construcción de algunos campos. Sé que hay varias empresas mexicanas interesadas que están compitiendo y sería perfecto si alguna de ellas pudieran ganar las licitaciones. Pero sí, en el área energética nos interesa seguir desarrollando los lazos con México.

¿Tiene México algún papel que jugar en la nueva etapa entre Cuba y EU? ¿Se extrañó a México en las negociaciones en lugar de que estuviera Canadá?

No, en absoluto porque Cuba y EU siempre han ventilado sus diferencias —que son muchas e históricas— en forma directa. Si usted revisa, desde 1959 siempre ha habido en diferentes momentos procesos de negociación, la mayor parte de las veces secretas, otras han sido públicas pero siempre han sido directas. En el caso de Canadá, simplemente fue el lugar donde se realizaron las conversaciones, no hubo una participación canadiense en ese sentido porque no era necesaria. Por tanto, no hay que pedirle a México lo que no le pedimos a otros países. Con México nos hemos sentido acompañados siempre, desde que EU empujó a América Latina a romper relaciones y México se negó. Pero en el futuro la participación de México también sentimos será importante porque mientras siga el bloqueo de EU, que está intacto pese al restablecimiento de relaciones diplomáticas, vamos a seguir necesitando de ese apoyo del pueblo y el gobierno mexicanos.

Además, también desde el punto de vista práctico habrá una participación mexicana ya que hay temas que debemos discutir entre Cuba, EU y México, por ejemplo, el tema del Golfo y sus recursos energéticos También cómo preservar el medio ambiente y definir programas para evitar accidentes como el derrame de petróleo de BP.

A propósito del bloqueo, Obama reiteró en su último informe de gobierno su exhorto al Congreso para que lo levante. ¿Cree que esto ocurra antes de enero?

Hay varios proyectos legislativos al respecto, pero no hemos visto movimiento para propiciar ese debate. Para nosotros están claras dos cosas. Primero, para que la relación bilateral se normalice tiene que levantarse el bloqueo, que es el principal obstáculo al desarrollo de Cuba y una violación grosera de los derechos de los cubanos.

Segundo, EU debe cambiar la política hacia Cuba en términos del reconocimiento del derecho de los cubanos a su autodeterminación y devolvernos el territorio de Guantánamo. Será un proceso largo, mucho más que un año. Pero mientras, no solo basta con hacer llamados al Congreso, Obama puede tomar acciones que cambiarían sustancialmente la relación bilateral y a eso es lo que realmente apelamos.