Descartan que goleada influya en elecciones, pero agrava pesimismo

Desde 1994, los comicios van de la mano en Brasil con los Mundiales, mas no determinan los resultados.
La mandataria Dilma Rousseff.
La mandataria Dilma Rousseff. (Ueslei Marcelino/Reuters)

Río de Janeiro

La humillante goleada que sacó a Brasil del Mundial de futbol difícilmente tendrá un efecto directo en las elecciones presidenciales del 5 de octubre, pero empeorará el ánimo de los brasileños, afectado por la inflación y el bajo crecimiento, opinan analistas.

Poco después del 7-1 con que Alemania causó la más humillante de las derrotas del fútbol brasileño, los candidatos, incluyendo la presidenta Dilma Rousseff, que aspira a su reelección, salieron a arropar a la selección y negar que el frustrante resultado tenga efectos electorales.

El gobierno rápidamente descartó las versiones según las cuales la jefe de Estado, que había asociado su imagen al éxito del Mundial y al de la propia selección, pueda ser ligada al fracaso del equipo, y que ese vínculo perjudique sus aspiraciones para un segundo mandato de cuatro años.

“El partido fue un desastre, como nunca había ocurrido. Pero nadie puede decir que el gobierno sea responsable por eso”, dijo a periodistas el ministro de Comunicaciones, Paulo Silva, un importante colaborador de la mandataria y su correligionario en el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

La propia gobernante, en un mensaje en Twitter, se presentó como una más entre los 200 millones de aficionados “muy tristes con la abultada derrota”, pero insistió en destacar el éxito del Mundial, del que se tenían dudas por el atraso en las obras y las protestas que amenazaba con paralizarlo.

El senador Aécio Neves, candidato presidencial del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y principal rival de Rousseff, y el líder socialista Eduardo Campos, tercer lugar en los sondeos, se limitaron a lamentar la derrota sin hablar de las urnas.

Pero algunos líderes opositores insistieron en ligar la imagen de la fracasada selección con la de Rousseff, que lidera los sondeos de intención de voto con casi 40%, frente a 20% de Neves y 9% de Campos. No creo que el resultado tenga efectos políticos. Pero el pueblo podrá abrir los ojos para la realidad del país y ver la inflación alta, el bajo crecimiento de la economía... Estábamos viviendo un sueño y despertaremos en una pesadilla”, dijo el senador José Maia, coordinador de campaña de Aecio Neves.

La histórica derrota coincidió con la divulgación oficial de que la inflación acumulada en el último año hasta junio llegó a 6.52%, por encima del techo máximo tolerado por el gobierno para este año (6.50%).

La disparada de los precios de los últimos meses se reflejó en una caída del consumo y obligó al gobierno a elevar las tasas de intereses a sus mayores niveles desde que Rousseff asumió el mandato, en 2013.

Los economistas vienen reduciendo sus previsiones de crecimiento desde enero y esperan una expansión de solo 1.07%. La proyección permite prever una desaceleración económica en 2014 tras la ligera recuperación de 2013. Tras una expandirse 7.5 % en 2010, el crecimiento económico fue de 2.7% en 2011, de solo 1.0% en 2012 y 2.3% en 2013.

A pesar de las dudas del gobierno y la oposición, el hecho es que los comicios coinciden desde 1994 con los Mundiales y su resultado nunca ha influido en la política. En 1998, cuando Brasil perdió la final del Mundial en Francia frente a los anfitriones, el presidente Fernando Cardoso fue reelegido en primera vuelta. Cuatro años después, pese a que Brasil conquistó el título de 2002, el entonces candidato oficialista, José Serra, perdió frente a Lula da Silva, reelegido en 2006 incluso con el fracaso de Brasil en el Mundial de Alemania.