Derrota socialista en comicios municipales, pero conservan París

El Partido Socialista francés recibió hoy un duro castigo por la política impopular del presidente Hollande, convirtiéndose la derechista UMP en la primera fuerza con un importante avance del ...
La socialista Anne Hidalgo celebra su triunfo en los comicios a la alcaldía de París ante el ayuntamiento de la capital francesa
La socialista Anne Hidalgo celebra su triunfo en los comicios a la alcaldía de París ante el ayuntamiento de la capital francesa (AFP)

París

El Partido Socialista (PS) francés recibió hoy un duro castigo en las elecciones municipales, la primera cita electoral desde la llegada de François Hollande a la Presidencia, aunque logró conservar el Ayuntamiento de París y la franco-española Anne Hidalgo se convertirá en la primera alcaldesa de la capital. Jean-Marc Ayrault, primer ministro -al menos- hasta el inminente cambio de gobierno que se espera anuncie mañana Hollande, dio cuenta de esa derrota con una lectura en clave nacional, motivada por las "reformas sin precedentes" de sus dos años de Gobierno, que requieren "coraje" antes de que "den sus frutos".

"El mensaje es claro. Debe ser plenamente entendido", dijo Ayrault, quien asumió su parte de culpa en una "responsabilidad colectiva" marcada por el "significativo desafecto" de quienes dieron su voto a los socialistas en las elecciones presidenciales y legislativas de 2012. Entre los posibles candidatos para sustituirlo figura el ministro del Interior, Manuel Valls, de 51 años, nacido en Barcelona, conocido por su firmeza en cuestiones de seguridad y muy popular según las últimas encuestas. El cambio de gobierno sería el primero del mandato de François Hollande, que corre hasta 2017.

Los comicios municipales, celebrados a dos vueltas hoy y el pasado domingo y marcados por una abstención histórica de cerca del 38.5 %, han arrojado un balance muy favorable para el centroderecha, que recupera el terreno perdido en 2008, y un resultado histórico para el ultraderechista Frente Nacional (FN).

El centroderecha habría conseguido el 45.1 por ciento de los votos, la izquierda el 40.5 %, la extrema derecha el 6.85 y la extrema izquierda el 0.06 %, según los resultados del Ministerio del Interior, aún no definitivos. Diez ciudades de más de cien mil habitantes pasarán de la izquierda a la derecha, al igual que 40 municipios de 30 mil a cien mil residentes. Además, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), primer partido de la oposición y aliado en las urnas con los centristas del MoDem y del UDI, logró arrebatarle al PS 105 localidades de más de nueve mil censados.

Los conservadores mantienen el poder en Marsella, segunda ciudad del país, y se impusieron en municipios como Angers o Quimper (oeste del país), Saint-Etienne (este), Angers y (sur), Reims (norte) o Toulouse (sur). Unión por un Movimiento Popular (UMP) fue el gran ganador de estos comicios, tras haber arrebatado a la izquierda ciudades como Toulouse, Pau, Angers o Quimper.

"El primer partido de Francia es la UMP", dijo Jean-François Copé, el presidente de la formación, en la oposición desde 2012 cuando Hollande se impuso en las presidenciales a Nicolas Sarkozy. Copé aseguró que los resultados representan "una gran sanción para la izquierda" y exigió al gobierno un cambio en la política fiscal, educativa y penal.

Las estimaciones, a falta de resultados oficiales, también preconizan un buen resultado para el partido de lidera Marine Le Pen, que no controlaba ninguno de los 36,600 municipios de Francia, y cuenta con imponerse hasta en quince ayuntamientos. Los candidatos de la extrema derecha regirán, al menos, las alcaldías de Béziers y Fréjus (sur), Hayange (noreste), Beaucaire y Villers-Cotterêt (norte), que se suman al feudo del partido en la cuenca minera de Hénin-Beaumont (norte), consolidada ya en la primera vuelta. Además, el FN logró la victoria parcial en un barrio de Marsella de 150 mil habitantes.

"Desde ahora habrá que contar con una tercera gran fuerza política en nuestro país", declaró Le Pen en el plató de "France 2", donde anunció que el FN aspira a conseguir 1,200 concejales, lo que supone un espléndido trampolín para ese partido antieuropeista de cara a las elecciones al Parlamento Europeo (PE) del próximo 25 de mayo. "Vamos a acabar de una vez por todas con esa idea delirante de que somos un peligro para la República. Vamos a demostrar que nuestros candidatos son buenos alcaldes" dijo Le Pen.

El FN de Marine Le Pen logró imponerse en al menos catorce ciudades de más de nueve mil habitantes, incluyendo Frejus y Beziers, en el sur, aunque perdió en Aviñón frente a la candidata socialista. El Frente Nacional fracasó también en Perpiñán (sur) y en Aviñón, una ciudad conocida mundialmente por su festival de teatro.

El director del evento, Olivier Py, había advertido que se trasladaría a otro lugar si el FN se hacía con esa alcaldía. El avance del FN refleja el éxito de la estrategia de Marine Le Pen desde 2011, cuando tomó las riendas del partido para "normalizarlo" y borrar la imagen extremista que tenía bajo la dirección de su padre, Jean-Marie Le Pen. Su discurso contra los inmigrantes, antieuropeo y antiliberal, seduce cada vez a más franceses y podría asegurarle también un buen resultado en las elecciones europeas del 25 de mayo, el próximo objetivo del partido.

El Partido Socialista, que encajó un revés histórico, salvó el honor al conservar la alcaldía de París, que controla desde hace trece años y donde Hidalgo confirmó su condición de favorita al imponerse con el 54.5 % de los votos, frente a Nathalie Kosciusko-Morizet, ex ministra de Nicolas Sarkozy.

"Ha sido la victoria de los valores republicanos, de la autenticidad, de la izquierda fiel a sí misma y eficaz en su acción", dijo Hidalgo, que se convertirá en una de las pocas mujeres del mundo que dirige una capital. Hidalgo, que nació hace 54 años en la localidad gaditana de San Fernando, en el sur de España, se impuso con el 54,5% de los votos a su rival de derecha, Nathalie Kosciusko-Morizet, según una estimación de los institutos Ifop y Sas. Junto a Ana Botella, alcaldesa de Madrid, o Carolina Tohá, alcaldesa de Santiago de Chile, Hidalgo se convierte en una de las pocas mujeres del mundo que dirigen las capitales de sus respectivos países.

Hidalgo reemplazará a su mentor, el también socialista Bertrand Delanoe, alcalde de la capital desde 2001, según esas cifras. La alcaldesa electa de París, que dejó con dos años de edad la España franquista para instalarse con sus padres obreros en la ciudad francesa de Lyon, hizo alianza para esta segunda vuelta con los ecologistas, compañeros de gobierno de los socialistas a nivel nacional.

Esa alianza le permitirá dirigir la Ciudad Luz, tras una primera vuelta desfavorable, en la que su rival, cercana al ex presidente Nicolas Sarkozy, fue la más votada. Ex inspectora de trabajo, Hidalgo entabló una estrecha colaboración con Delanoë, que tras ser reelegido en 2008 la convirtió en número dos de la alcaldía y en 2009 la designó como su sucesora. Además, el PS revalidó inesperadamente en Estrasburgo (noreste), y logró conquistar Aviñón (sur), que podía bascular hacia el Frente Nacional.

Pero su derrota global fue mayúscula, quizá la más amplia de su historia democrática en las municipales, a falta de resultados definitivos. La izquierda perdió algunos de sus feudos como Limoges (centro) o Belfort (este) y ciudades como Roubaix (norte), Reims (este), Saint-Etienne y Ajaccio (Córcega). Los socialistas tampoco lograron conquistar Marsella, la segunda ciudad de Francia, y el alcalde saliente de derecha Jean-Claude Gaudin ganó un cuarto mandato.

Una de las localidades que mejor ilustran el golpe encajado por los socialistas es Pau, municipio del sur del país donde que el PS había gobernado durante los últimos 43 años y que tendrá como nuevo alcalde a François Bayrou, presidente del partido centrista MoDem.

La impopularidad de Hollande, el jefe del Estado menos apreciado desde la fundación de la V República en 1958, el estancamiento de la economía, el avance del paro y el reciente giro neoliberal del presidente, que le acercan a los postulados de Bruselas y alejan de los votantes de izquierda, son algunos de los responsables del resultado electoral. Ségolène Royal, ex ministra, ex candidata presidencial y ex pareja de Hollande declaró en el plató de "France 2" que la votación "es una advertencia muy seria que hay que tomar en cuenta". "Hay que cambiar de ritmo", dijo Royal.

Los dos primeros años del gobierno de Hollande han estado marcados por un contexto económico difícil. Entre las dos vueltas de las municipales se dieron a conocer los datos del desempleo, que en febrero alcanzó un nuevo récord, con 3.34 millones de parados. El crecimiento económico tarda en llegar y, según las últimas previsiones del banco central, el Producto Interior Bruto (PIB) sólo aumentará un 0.2% en 2014. El presidente ha anunciado además un ambicioso programa para reducir en 50 mil millones de euros el gasto público hasta 2017, un objetivo que podría acrecentar su impopularidad.