Derrota de Cameron aumenta riesgo de salida de Reino Unido de la UE

Jean Claude Junker, contrariamente a los deseos del primer ministro británico, asumirá la presidencia de la Comisión Europea, con lo que el premier sufrió una humillación que complica más las ...
El nuevo presidente de la Comisión Europea (CE), el luxemburgués Jean-Claude Juncker
El nuevo presidente de la Comisión Europea (CE), el luxemburgués Jean-Claude Juncker (EFE)

Londres

La batalla perdida por David Cameron frente a Jean Claude Juncker, quien asumirá finalmente la presidencia de la Comisión Europea, acrecienta los riesgos de una salida del Reino Unido de la UE, si el primer ministro británico no consigue su objetivo de lograr una UE reformada, según los expertos.

El dirigente conservador, que se comprometió a organizar un referéndum en 2017 sobre la continuidad de su país en la UE si es reelegido en 2015, reconoció que la tarea de mantener su país dentro de la Unión Europa se volvió aún más complicada.

Sus oponentes políticos destacaron rápidamente la "humillación" que sufrió y su "aislamiento". En Reino Unido, donde el euroescepticismo alcanzó nuevas cotas con la victoria del ultraderechista Partido por la Independencia de Reino Unido (UKIP) en las elecciones europeas de mayo, los principales partidos mostraron su oposición a Juncker, visto como muy federalista.

Según un sondeo de Financial Times/Populos publicado esta semana, un 43% de los electores apoyaban a Cameron en su intento de bloquear el nombramiento del ex primer ministro luxemburgués, mientras que el 13% se mostraba en contra.

"El episodio Juncker representa claramente una derrota importante para David Cameron, que, sin un eventual remedio, aumenta el riesgo de un Brexit" (contracción de "British exit", salida de la UE de Reino Unido), estimó Mats Persson, director del instituto londinense Open Europe.

Los diarios británicos destacaban el sábado este riesgo. El rotativo Times titulaba en portada que "Gran Bretaña se acerca a la salida de la UE". Sin embargo, según Persson, la percepción creciente de este riesgo podría hacer que los dirigentes europeos den un espaldarazo a Cameron, quien debe ahora redoblar sus esfuerzos para explicar las reformas que desea en Europa.

La próxima cumbre del 16 de julio aparece en este contexto como clave, al decidirse la atribución del resto de los principales puestos europeos. Reino Unido o uno de sus aliados podría obtener un puesto clave. No obstante, la capacidad de David Cameron para obtener cambios antes del referéndum dependerá de su relación con Juncker.

El primer ministro británico, que aboga por la continuidad de su país en una UE reformada, debe obtener resultados en dos puntos cruciales: reformas en el mercado único y exenciones para su país respecto a algunas legislaciones europeas, indicó a la AFP Simon Hix, politólogo de la London School of Economics.

Aunque los británicos reconocen las ventajas de una unión económica, se oponen a la construcción de una Europa política y a perder soberanía. Según Hix, el episodio Juncker "reforzará a los diputados conservadores más euroescépticos" y representa un "desastre para las relaciones futuras de Reino Unido con la UE".

"En Europa, no hay ninguna intención de reelaborar sustancialmente los tratados", dijo el diputado conservador euroescéptico Bernard Jenkin. "Si el resto de la UE continúa tan insensible a las necesidades del Reino Unido, numerosos electores sacarán sus propias conclusiones sobre el interés de nuestra pertenencia" a la Unión Europea, indicó John Redwood, otro diputado conservador euroescéptico.

En un sondeo de You Gov publicado el 20 de junio, los partidarios de una salida de la UE y los partidarios de la continuidad de Reino Unido en la Unión empataban con un 39%, mientras que un 15% se mostraba indeciso.