Demócratas presentan propuesta para resolver crisis presupuestaria en EU

El plan financiaría todas las operaciones gubernamentales hasta mediados de noviembre, sin eliminar los fondos para la aplicación de la reforma sanitaria de 2010, Cámara de Representantes y Senado ...
El senador demócrata por Iowa, Tom Harkin, habla sobre los efectos del cierre gubernamental en los servicios de salud, hoy en el Capitolio, en Washington
El senador demócrata por Iowa, Tom Harkin, habla sobre los efectos del cierre gubernamental en los servicios de salud, hoy en el Capitolio, en Washington (AFP)

Washington DC -Baltimore

Líderes demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos presentaron hoy un recurso parlamentario para resolver la crisis política en Washington generada por el cierre parcial del Gobierno que cumplió ya cuatro días. La Cámara de Representantes y el Senado se reunirán mañana para intentar nuevamente salir del impasse actual en el debate sobre el bloqueo del presupuesto.

Durante una rueda de prensa en el Capitolio, los legisladores afirmaron que la medida en cuestión no es más que un esfuerzo "bipartidista" para poner fin al cierre parcial de la burocracia federal que ha afectado a unos 800 mil empleados públicos.

Los legisladores se quejaron de la negativa de los republicanos en la Cámara de Representantes de aprobar el presupuesto federal para el año fiscal 2014 que comenzó el pasado 1 de octubre, pero expresaron confianza en que podrán resolver la parálisis en Washington.

"Hoy estamos ofreciendo a nuestros amigos republicanos y al pueblo estadunidense una vía hacia adelante", dijo el legislador demócrata por California, George Miller, rodeado de otros correligionarios.

La medida, una figura parlamentaria conocida en inglés como "discharge petition", requiere el apoyo de la mayoría de los miembros de la Cámara Baja para posteriormente proceder a un voto sobre la reapertura del Gobierno tan pronto como el próximo 14 de octubre, explicó Miller.

Si funciona, el plan de elaborado por Miller y el legislador demócrata de Maryland, Chris Van Hollen, financiaría las operaciones gubernamentales en su totalidad hasta mediados de noviembre próximo, sin eliminar los fondos para la aplicación de la reforma sanitaria de 2010, como exigen sus detractores.

Una "resolución continua" para financiar al Gobierno sin ataduras o condiciones republicanas ha dado pie a una agria disputa entre demócratas y republicanos, que se nieguen a someter a un simple voto de "sí o no" el presupuesto federal.

No está claro si los demócratas recabarán las firmas necesarias -218 o la mitad de los escaños en la Cámara Baja- para proceder a un voto en el pleno de ese órgano legislativo de una medida para financiar las operaciones de la burocracia federal.

Para que prospere, la propuesta demócrata necesitará el apoyo de al menos 18 republicanos, que tendrán que romper filas con el partido empeñado en anular la reforma sanitaria de 2010.

En su cuenta en Twitter, Brendan Buck, un portavoz del presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, descartó de inmediato la idea de los demócratas, al subrayar que el recurrir a la táctica de la petición "funciona cero por ciento de las veces".

Boehner y el resto de los republicanos insisten en aprobar medidas parciales para restablecer solo algunos programas federales, entre éstos el pago retroactivo de los empleados públicos afectados por el cierre, el programa pre-escolar de "Headstart", y fondos para la seguridad fronteriza y para responder a desastres naturales.

El presidente Barack Obama ha dejado en claro que no aceptará las condiciones republicanas ni sus medidas parciales, y que las vetará si llegan a su despacho. En la rueda de prensa, el legislador demócrata por Michigan, John Dingell, advirtió de que los republicanos en la Cámara Baja "han paralizado la nación" y "le están costando dinero al país", además de que están afectando negativamente a la imagen internacional de Estados Unidos.

"Le están causando una enorme dificultad potencial a la economía y probablemente estén incrementando significativamente la deuda nacional", se quejó Dingell. La medida, aseguró Dingell visiblemente molesto, "rescatará a los republicanos, que se han metido en una posición" desfavorable en estas lides.

El cierre parcial del Gobierno ha afectado a unos 800 mil empleados públicos y está teniendo un efecto dominó en la economía, en particular entre los beneficiarios de programas federales que por falta de fondos han cesado sus operaciones.

Por su parte, los republicanos buscaban asignar a sus adversarios demócratas la responsabilidad del bloqueo en el Congreso, en el cuarto día de parálisis del gobierno federal. Señal del nerviosismo reinante, la Cámara de Representantes y el Senado se reunirán el sábado para intentar nuevamente salir del impasse en el debate sobre el presupuesto.

"¡Esto no es un maldito juego!", dijo, enojado, el representante republicano John Boehner, luego de que un responsable del gobierno, bajo anonimato, fuera citado por el diario [i]The Wall Street Journal [/i]señalando que estaban "ganando" la batalla contra los republicanos en esta crisis. La opinión pública, según las encuestas, responsabiliza en más del 70% a los republicanos por la parálisis.

El presidente Barack Obama había dicho el jueves que Boehner busca complacer a los extremistas de su partido. Obama canceló su viaje a la cumbre de la APEC en Indonesia por la parálisis presupuestal en el Congreso en Washington, en donde el tono sube entre demócratas y republicanos.

"Debido a la parálisis de servicios, el viaje del presidente Obama a Indonesia y Brunei ha sido cancelado", dijo la Casa Blanca en un comunicado. "El presidente tomó esta decisión a causa de las dificultades para realizar la gira ante la parálisis gubernamental y su determinación de continuar presionando para que los republicanos habiliten una votación inmediata para reanudar las actividades", agregó.

El secretario de Estado, John Kerry, presidirá la delegación estadunidense a ambos países en lugar del mandatario, que debía partir el sábado y quien hizo de sus relaciones con Asia una prioridad desde que asumió en 2009.

Analistas políticos habían estimado que un viaje de Obama podría brindar ocasión a sus enemigos republicanos para acusarlo de dar más importancia a la escena internacional que a atender sus obligaciones en casa.

No obstante, también habían advertido que la ausencia de Obama en Asia podría dañar los intereses de Washington en esa región, permitiendo a competidores como China argumentar que EU no es un socio confiable. Otra consecuencia de esta crisis a nivel internacional es que la Unión Europea anunció hoy que la segunda ronda de negociaciones con EU sobre un acuerdo de libre comercio, que debía iniciar el lunes, fue anulada.

Además, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró hoy que los servicios del Tesoro encargados de aplicar las sanciones económicas contra Irán o Siria, "ya no son capaces de asegurar sus funciones básicas" por falta de personal. La parálisis de servicios públicos que comenzó el martes dejó parados y sin sueldo a 800 mil funcionarios del Estado, alrededor de 43% del total, según estimaciones privadas.

El Congreso, controlado a medias por demócratas y republicanos, no llega a un acuerdo que permita aprobar un presupuesto y el Estado federal no puede funcionar sin esa ley. "No hay ganadores cuando las familias no tienen certezas sobre si recibirán sus salarios o no", dijo Obama en la Casa Blanca.

"Nadie gana. Ese es el punto. Debemos superar esto lo antes posible", añadió el presidente, quien realizó un inusual paseo junto al vicepresidente Joe Biden, que rodeados de agentes del servicio secreto, caminaron por la Avenida Pennsylvania, frente a la Casa Blanca hasta una tienda de venta de sandwiches que ofrece 10% de descuento a empleados públicos de vacaciones forzadas.

"Este 'cierre' ('shutdown', como se conoce a este bloqueo en inglés) podría terminar hoy", dijo Obama a reporteros y llamó al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, a permitir que se vote sobre un presupuesto.

El presidente se ha negado a negociar con los republicanos bajo condiciones como la de establecer recortes al presupuesto de la ley de salud -el principal logro del mandatario- aprobada en 2010 y refrendada por la Corte Suprema. Los republicanos amenazan por su parte con atar a esta negociación presupuestal la autorización para que EU emita más deuda.

Sin un acuerdo que permita aumentar el tope legal de endeudamiento del país, EU podría entrar en moratoria por primera vez en su historia. "Reabran el gobierno y aseguren que paguemos nuestras cuentas", reclamó nuevamente hoy Obama.

El tope de endeudamiento, que se alcanzó en mayo, es de 16.7 billones de dólares, y el déficit mensual ronda los 60 mil millones de dólares que deben ser obtenidos en los mercados financieros. El gobierno funciona actualmente en base a "medidas extraordinarias" adoptadas por el Tesoro.

Sin embargo, esas medidas se acabarán el 17 de octubre, y dejarán al Tesoro con una pequeña cantidad de dinero en relación a sus necesidades de pago. El secretario del Tesoro, Jacob Lew, dijo en una entrevista a Fox Business Network el jueves que esa fecha es "muy real". "Rápidamente no tendremos más tesorería", insistió.

En 2011, la calificadora Standard & Poor's recortó la nota "triple A" de la deuda soberana de EEUU cuando el país rozó el default por un bloqueo similar en el Congreso.