Deja enfermedad "misteriosa" 14 muertos en Nigeria

Las autoridades del lugar, donde se han concentrado las muertes, sostienen que los fallecidos podían haberse envenenado por herbicidas utilizados en la zona.

Nairobi

Al menos 14 personas han muerto en el sur de Nigeria tras experimentar síntomas de una enfermedad "misteriosa", que líderes locales atribuyen a un castigo divino pero que, según las primeras investigaciones, podría estar relacionada con una intoxicación por herbicidas.

Las víctimas, que dieron negativo en las pruebas del Ébola, sufrieron fuertes dolores de cabeza, ceguera repentina y perdieron el conocimiento antes de morir esta semana, informó hoy el diario local Premium Times.

Las autoridades del estado de Ondo, donde se encuentra la localidad de Oda Irele, donde se han concentrado las muertes, sostienen que los fallecidos podían haberse envenenado por herbicidas utilizados en la zona.

"Nuestro equipo está en el terreno. Lo más probable es que la muerte sea por causa de herbicidas", dijo el director de Proyecto del Centro Nacional para el Control de Enfermedades, Abdulrahman Nasidi, al diario nigeriano This Day.

Nasidi desmintió así las especulaciones de quienes afirman que el origen de la extraña enfermedad podría estar relacionado con un sacrilegio en un santuario de una deidad local.

Entre ellos se encuentra Moisés Enimade, líder de la comunidad de Oda Irele, quien cree que la enfermedad llegó como castigo por el "sacrilegio" cometido contra el dios Molokun.

Según el líder local, "algunos jóvenes irrumpieron en la sala interior del santuario de Molokun" el pasado miércoles.

"Molokun es una deidad de la tierra", dijo. "Solo el sumo sacerdote y el gran jefe Gboguron pueden entrar en el santuario", explicó Enimade, en un país donde el animismo y el vudú son frecuentes en algunas zonas.

Tras destrozar varias ofrendas hechas a la deidad, y dado que los jóvenes no estaban autorizados a irrumpir en el santuario, "tuvieron que enfrentarse a la pena de muerte", sostiene el líder de Oda Irele.

"Tenemos que calmar a los dioses o todavía moriremos muchos. Tenemos que enterrarlos según la tradición. Sus cadáveres pertenecen a los dioses", añadió.