Defensa y fiscalía piden exonerar a la infanta

Cristina, hermana del rey Felipe de Borbón, se vuelve a sentar en el banquillo en la primera sesión de un macrojuicio que debe durar hasta junio, acusada con su esposo de corrupción.
La sesión de ayer en Palma de Mallorca duró 13 horas.
La sesión de ayer en Palma de Mallorca duró 13 horas. (Jaime Reina | AFP)

Madrid

Cristina de Borbón, hermana del rey de España, Felipe VI, y su esposo Iñaki Urdangarin, volvieron a sentarse ayer en el banquillo de los acusados al iniciar en Mallorca el juicio del caso Nóos. Tanto su defensa, la Fiscalía y el Estado solicitaron detener el proceso oral y no hacer válida la petición de ocho años de cárcel y una multa de más de 2 millones de euros para la infanta que pide la acusación popular, el colectivo ultraderechista Manos Limpias.

Tras declarar que el juicio se ha convertido para Cristina, de 50 años, en una "auténtica pesadilla", el letrado de la infanta, Jesús María Silva, y el fiscal Pedro Horrach apelaron a la aplicación de la llamada "doctrina Botín" —que sostiene que en los casos de delitos fiscales la acción popular no puede ejercer la acusación en solitario— para evitar que la hija del rey Juan Carlos de Borbón, que abdicó en junio de 2014, pise la cárcel.

La sesión, dedicada a cuestiones de procedimiento, duró con pausas casi 13 horas. El juicio se reanudará el 9 de febrero y el tribunal anunció que decidirá como muy tarde ese día sobre si se juzga o no a la infanta, acusada con Undargarin por el juez José Castro de desviar 6 millones de euros (6.5 millones de dólares) de fondos públicos, a través del Instituto Nóos, una fundación supuestamente sin ánimo de lucro creada por Urdangarin, de 47 años, y su ex socio Diego Torres. A Cristina se le acusa de cooperadora en delitos fiscales de su marido, que a su vez está acusado de tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, prevaricación, fraude, falsedad, delitos contra Hacienda y lavado de dinero.

Desde 2013, a causa del escándalo, Cristina y el ex medallista olímpico de balonmano viven en una cómodo exilio en Ginebra junto a sus cuatro hijos.

Para el fiscal Horrach la única respuesta judicial posible para la infanta es el "archivo de la causa", al tiempo que pidió al tribunal que no dé legitimidad al sindicato Manos Limpias.

El fiscal citó la "doctrina Botín", así como una sentencia de un caso judicial en Vizcaya (País Vasco) y se preguntó por qué, en base al mismo precepto legal y en idénticas circunstancias, un ciudadano de Bilbao no se sentó en el banquillo, a diferencia de lo que ocurrió ayer con la infanta Cristina.

En su intervención, la abogada del Estado, Dolores Ripoll, destacó que la consigna de "Hacienda somos todos" que invoca Manos Limpias para defender su acusación a la infanta en solitario, es solamente un recurso publicitario, ya que en los delitos fiscales "el Tribunal Supremo ha precisado de forma clara que el perjudicado en esos delitos es la Hacienda Pública, representada por la Abogacía del Estado".

En respuesta, Manos Limpias solicitó que todos los acusados estén siempre en el juicio y advirtió incluso que puede acudir al Tribunal de Derechos Humanos si no lo están.

Por separado, el juez Castro, que investigó cinco años los negocios de Urdangarin y Torres, defendió su decisión de no haber aplicado la "doctrina Botín" y en un mensaje al tribunal dijo que "no contemplo la posibilidad de que pueda aplicarse en este caso".

Añadió que tampoco "espero un resultado concreto" y deseó que la sala "tenga la serenidad, paciencia y energías necesarias para afrontar un juicio tan complicado y duradero".

Claves
Penas a Undargarin

  • Iñaki Urdangarin se enfrenta a un pedido de condena de 19 años y 6 meses de cárcel por parte de la Fiscalía Anticorrupción y de 26 años y 6 meses por parte de la organización civil Manos Limpias.
  • También lo acusan la Abogacía de la comunidad autónoma de Baleares, que pide 8 años; la Abogacía del Estado, que pide 3 años y 6 meses de cárcel, y los socialistas del Ayuntamiento de Valencia, que reclaman 11 años .
  • Los 18 acusados del Caso Nóos se enfrentan a penas de cárcel de más de 100 años. El juicio puede prolongarse seis meses o poco menos de un año. Es la primera vez que un miembro de la familia real es acusado.