Declaran independiente otra ciudad de Ucrania

Atrincherados en la sede principal de la administración de Donetsk, pro rusos proclaman una "república soberana" y autónoma de Kiev; desaloja el gobierno edificios ocupados.
Ciudadanos ucranianos gritaron consignas contra la ocupación del edificio en la ciudad de Donestk.
Ciudadanos ucranianos gritaron consignas contra la ocupación del edificio en la ciudad de Donestk. (Andrey Basevych/AP)

Kiev/Moscú

Activistas pro rusos declararon ayer república independiente la ciudad de Donetsk, en el este de Ucrania, y pidieron al presidente ruso, Vladimir Putin, enviar tropas de pacificación, mientras el gobierno de Kiev acusó a Moscú de fomentar los disturbios para propiciar otra incursión militar.

Tras la toma el fin de semana de varios edificios públicos en las ciudades de Járkov, Lugansk y Donetsk, cientos de activistas entraron en el edificio de la administración local y la declararon república soberana.

Tras el hecho pidieron al gobernante ruso el envío de tropas de paz para protegerlos del "sistema fascista de la Junta de Kiev", según imágenes de video transmitidas por los medios locales.

Los activistas anunciaron además la celebración de un referendo sobre la adhesión a Rusia similar al celebrado en la península de Crimea, a más tardar el 11 de mayo.

Al contrario que en Crimea, en el este de Ucrania no hay una mayoría que apoye la entrada en la Federación Rusa. Además, Moscú no reconoció por el momento la autoproclamada república.

El presidente interino ucraniano, Alexander Turchinov, denunció que la ola de protestas vivida en el este del país es parte de una "operación especial" de Rusia para dividir a Ucrania.

"Los enemigos de Ucrania están creando un escenario como el de Crimea, pero no dejaremos que eso ocurra", dijo en un discurso televisivo.

Más tarde, Turchinov ordenó una operación "antiterrorista" en la localidad, donde unidades especiales ucranianas desalojaron a los activistas de los edificios en Donetsk, según dijo el director de la oficina presidencial, Serguei Pashinski, al portal censor.net.ua. En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, advirtió en una llamada telefónico a su par ucraniano, Andrei Deschitsa, que no haga uso de la violencia. Además, instó a llevar adelante un diálogo de todas las fuerzas a escala nacional y un cambio en la Constitución de Ucrania con el objetivo de imponer una amplia federalización de la ex república soviética.

En la ciudad de Lugansk se registraron enfrentamientos entre la policía y activistas.

En el edificio de la administración de Járkov hubo llamas y los manifestantes ocuparon una emisora de televisión.

Rusia rechazó cualquier responsabilidad en el asalto a los edificios oficiales en el este de Ucrania.

"Basta de acusaciones contra Rusia, a la que se responsabiliza de todos los problemas actuales de Ucrania", dijo el Ministerio de Exteriores de Moscú.

Rusia se negó a asistir a una reunión especial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) para explicar sus actividades cerca de la frontera ucraniana.

Putin se pronunciará respecto al conflicto el próximo 17 de abril, cuando está programado un tradicional programa televisivo con el presidente, informó el diario Kommersant.

La Unión Europea observa "de cerca y con preocupación" la situación que se vive en el este de Ucrania", informó un vocero de la responsable de política Exterior del bloque, Catherine Ashton. "Las exigencias políticas en Ucrania deben llevarse a cabo sin violencia, siguiendo estándares democráticos y de acuerdo con el estado de derecho", afirmó.

Advertencia

Washington instó ayer al presidente ruso, Vladimir Putin, a dejar de "desestabilizar" Ucrania, y manifestó su "preocupación" frente a "la escalada" en el país por las "crecientes presiones rusas".

"Estamos listos para establecer nuevas sanciones contra la economía rusa", dijo además el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney.

"Llamamos al presidente Putin a poner fin a sus esfuerzos por desestabilizar Ucrania", dijo el vocero y advirtió que toda incursión de tropas rusas en el este del país será considerada por EU una "peligrosa escalada".