Decenas de rebeldes muertos en una emboscada militar siria

El ataque tuvo lugar anoche al este de Damasco, al intentar huir los "terroristas", como llama Damasco a los rebeldes, del pueblo de Medaa, mientras siete personas murieron en Raqa.
Un hombre sirio llora tras un bombardeo de la aviación siria en Raqa, bastión del Estado Islámico en Siria
Un hombre sirio llora tras un bombardeo de la aviación siria en Raqa, bastión del Estado Islámico en Siria (AFP)

Damasco, Beirut

Las tropas del régimen sirio tendieron anoche una emboscada al este de Damasco en la que murieron decenas de rebeldes, informó hoy la agencia oficial siria Sana. Citando a una fuente militar, la agencia afirmó que "una unidad del ejército mató en una emboscada a 50 terroristas que intentaban huir del pueblo de Medaa (en la Ghuta oriental) hacia Dmeir", más al nordeste.

El régimen de Bashar al Asad califica de "terroristas" a los rebeldes que luchan contra el ejército desde hace casi cuatro años para intentar derrocar al presidente sirio. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) afirmó que "30 hombres" murieron en esta emboscada, pero ignora cuántos de ellos eran civiles y cuántos rebeldes.

Según esta ONG, los combatientes del movimiento chiita libanés Hezbolá, que apoya al régimen en su guerra contra los rebeldes, participaron en el ataque. Una fuente de Hezbolá informó de 30 rebeldes muertos. La mayor parte de la Ghuta oriental, asediada por las tropas del régimen, se encuentra bajo control de los insurgentes. Decenas de miles de personas están bloqueadas en la zona, donde escasean la comida y la asistencia médica.

Desde hace varios meses, el ejército intenta arrebatar a los rebeldes algunas posiciones clave de la región. La crisis siria comenzó en marzo de 2011 con un movimiento de protesta pacífica duramente reprimido por el régimen que acabó convirtiéndose en rebelión armada. En los últimos meses entraron en la guerra una serie de grupos yihadistas como el Estado Islámico (EI). Más de 195 mil personas murieron en la guerra y la mitad de la población se vio obligada a huir.

Siete muertos en Raqa

De otra parte, al menos siete personas murieron hoy, entre ellas un menor de edad, en bombardeos de la aviación del régimen sirio contra la ciudad de Al Raqa (norte), bastión principal del grupo radical Estado Islámico (EI) en Siria. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisó que los aviones gubernamentales lanzaron un total de ocho ataques aéreos contra distintas áreas de la urbe.

Un proyectil cayó en la casa de un juez, justo enfrente de un centro de recaudación de "impuestos" de los yihadistas. Asimismo, varios puestos de control del EI en la zona del Puente Antiguo fueron blanco de los bombardeos, así como un restaurante, popular entre los combatientes de la organización extremista.

También fueron objetivo de los ataques la escuela Sakina, que consta de dos edificios, uno que continúa funcionando como colegio y otro que sirve de base al EI, y las inmediaciones del Hospital Nacional de Al Raqa.

Estos bombardeos se producen después de que anteayer al menos 95 personas perdieran la vida y 120 resultaran heridas en ataques similares del régimen en esta población.

En un comunicado, el líder de la opositora Coalición Nacional Siria (CNFROS), Hadi Bahra, condenó en los "términos más fuertes" la muerte de "decenas de civiles", ante lo que describió como el silencio "vergonzoso" de la comunidad internacional.

"Instamos a que los civiles sean protegidos. Una zona de exclusión aérea en la frontera con Turquía, que también cubra partes del norte de Siria, garantizaría que el régimen de (Bashar) Al Asad no use su fuerza aérea para bombardear a civiles", demandó Bahra.

A su juicio, abordar el problema del EI de forma aislada demuestra una falta de entendimiento de la situación sobre el terreno y no contribuirá a acabar con el conflicto: "El rechazo del mundo a eliminar el régimen déspota de Al Asad en Damasco solo ayudará a empeorar (la situación) en la región", dijo.

Bahra, cuya organización es la principal alianza política opositora que recibe apoyo de EU, auguró un deterioro "si se deja la puerta abierta para que los extremistas se aprovechen del vacío de poder para progresar y expandir sus crímenes bárbaros por toda la región y el mundo".

Al Raqa es el feudo más importante en Siria del EI, que a finales de junio proclamó un califato en este país y en Irak, tras conquistar partes del norte y el centro de ambos Estados. Esa localidad y su periferia suelen ser escenario de los bombardeos de la coalición internacional liderada por EU y de las fuerzas del régimen de Damasco.