Decenas de detenidos en Nueva York en protesta por sucesos de Baltimore

Centenares de personas se manifestaron en Union Square, extendiéndose la protesta a áreas cercanas y chocando los manifestantes al intentar romper el cerco policial con un saldo de 60 detenidos.
Un joven muestra una pancarta en la marcha en Solidaridad con la Ciudad de Baltimore hoy en Nueva York
Un joven muestra una pancarta en la marcha en Solidaridad con la Ciudad de Baltimore hoy en Nueva York (AFP)

Nueva York, Baltimore

Centenares de personas se manifestaron hoy en Nueva York en protesta por la muerte de un joven negro en Baltimore y durante la protesta se registraron disturbios dispersos que terminaron con decenas de detenidos.

La protesta había sido convocada en Facebook en Union Square bajo el lema "NYC se moviliza y apoya a Baltimore" y, según medios locales, se extendió por áreas cercanas, en medio de un fuerte despliegue policial y con peticiones previas del alcalde Bill de Blasio para que se desarrollara pacíficamente.

Aunque no hay cifras oficiales, medios locales cifraron en sesenta los detenidos por los disturbios que se produjeron cuando los manifestantes forcejearon con los agentes para romper el cordón policial montado en torno a la plaza de la concentración.

Uno de los policías resultó con heridas leves en el rostro, pero se desconoce si entre los manifestantes hay lesionados. Cuatro horas después de que comenzara la concentración la plaza de Union Square había recuperado casi totalmente la normalidad, según imágenes de la televisión.

Sin embargo, de acuerdo con cadenas locales de televisión, algunos manifestantes interrumpieron el tráfico en uno de los túneles que une a la isla de Manhattan con el vecino estado de Nueva Jersey, así como otras vías de los alrededores.

La manifestación fue convocada a raíz de la muerte del joven Freddie Gray, que falleció en Baltimore por las lesiones sufridas cuando fue detenido y estaba en custodia de la Policía.

Los actos de Nueva York recuerdan las protestas que se desarrollaron en la ciudad a raíz de la muerte de otro afroamericano, Eric Garner, que pereció asfixiado el 17 de julio pasado cuando era detenido por la Policía.

Miles marcharon hoy

Mientras, miles marcharon hoy en Baltimore y otras ciudades estadunidenses, tras los disturbios derivados de manifestaciones realizadas en los últimos días contra la violencia policial hacia la comunidad negra. Manifestantes blancos y negros, marcharon mayormente "sin problemas", dijo la policía de Baltimore en su cuenta de Twitter.

La policía realizó hoy sin embargo 18 arrestos, dijo más tarde el comisario de policía, Anthony Batts. "Sin justicia no hay paz", coreaban los manifestantes, entre ellos estudiantes y escolares, y cantaban: "Hay que enviar a estos policías asesinos a la cárcel, todo el maldito sistema es culpable".

En una de las muchas pancartas exhibidas se decía: "Policías asesinos merecen la cárcel". Además de Baltimore y Nueva York, también hubo ruidosas protestas en Washington y Boston.

En Washington por su parte, había un ambiente festivo en una marcha de unas mil personas que terminaron su trayecto en la Casa Blanca, donde los manifestantes corearon consignas y exhibían carteles en los que se podía leer "Paren el terror racista policial".

Entre los numerosos estudiantes de secundaria y universitarios, Miyeah Cook, de 17 años, dijo a la AFP que "estoy solamente tratando de dar apoyo a la gente negra en todas partes".

Un video de una mujer negra abofeteando a su hijo de 16 años por participar encapuchado de los violentos disturbios de Baltimore, dio la vuelta al mundo, e incluso el jefe de policía de la ciudad felicitó la maternal reacción. "Perdí la cabeza", explicó Toya Graham, madre soltera de seis a la cadena CBS.

El toque de queda, que entró en vigor el martes a las 22:00 hora local (02:00 hora GMT del miércoles), se mantendrá todas las noches por una semana en la ciudad portuaria de Baltimore, con 620 mil habitantes en la costa este de Estados Unidos.

La Policía advirtió que arrestará a toda persona que se encuentre en la calle durante el toque de queda, a excepción de quienes se movilicen por razones médicas o profesionales. Tropas de la Guardia Nacional fueron desplegadas para apoyar a la Policía.

Pero nada se compara a los disturbios que comenzaron el lunes y dejaron más de 140 vehículos incendiados, 20 policías heridos, 250 sospechosos arrestados y cientos de comercios saqueados, tras el funeral de Freddie Gray, un hombre negro de 25 años que murió por severas lesiones en la columna vertebral ocho días después de haber sido detenido por la policía.

¿Otro capítulo racista?

El presidente Barack Obama consideró que los disturbios en los que culminaron las manifestaciones en reacción a la muerte de Gray generan "preguntas preocupantes" sobre las relaciones entre la policía y las comunidades negras.

"Hemos visto demasiados casos de agentes teniendo contactos con personas, especialmente negros y casi siempre pobres, en formas que generan preguntas preocupantes", dijo Obama a la prensa.

La policía de Baltimore tendrá que hacer "una reflexión", añadió, así como las comunidades que protagonizaron los disturbios. "Pienso que todos como país debemos hacer una reflexión. Esto no es nuevo. Ha sido así durante décadas", expresó.

Por su parte, la precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton llamó hoy a Estados Unidos a enfrentar las "duras verdades" sobre el problema de "raza y justicia" y dijo que "debemos encontrar nuestro equilibrio".

Las autoridades lanzaron una investigación sobre la causa de las graves lesiones de Gray, pero para los miembros de la comunidad negra de Baltimore es apenas el último ejemplo de la brutalidad policial contra sospechosos de ese grupo racial. La Policía de Baltimore confirmó que Gray solicitó auxilio médico después de su arresto, y admitió que debería haber recibido esa atención médica de forma rápida.

En un video del arresto grabado por un testigo con un teléfono celular, se puede ver a Gray gritando de dolor cuando era arrastrado por varios agentes hacia una camioneta policial.

Estos incidentes constituyen apenas el último capítulo en una serie de enfrentamientos entre la policía estadunidense y jóvenes negros enfurecidos por lo que consideran actitudes racistas.

El año pasado la muerte de un joven negro desarmado, Michael Brown, a manos de un agente de policía blanco en la ciudad de Ferguson, Misuri (centro), provocó protestas en todo el país.