Debe Europa convertirse en actor político tras situación con Rusia

El País puntualizó que parece claro que Vladimir Putin se ha cobrado Crimea por la vía de los hechos consumados.

Madrid

Europa debe convertirse en actor político luego del conflicto en Ucrania y Crimea, así como del papel que está jugando Rusia, advirtió hoy el diario español El País.

Indicó que la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la exclusión de Rusia del G-7, el rescate de Ucrania por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el relativo aislamiento de Rusia por su anexión de Crimea, han repartido de nuevo cartas y protagonismos en la escena mundial.

“Europa ha vuelto a colocarse en el foco de todos los observadores. La atención y la tensión, que se habían trasladado al área del Pacífico, retornan, siquiera temporalmente, al Atlántico”, remarcó.

Consideró que para que este vaivén se convierta en tendencia positiva a largo plazo, Europa debe convertirse en actor político. “Si Europa ha vuelto, debe volver también la Unión Europea”, destacó.

Al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le asistió demasiada razón cuando desveló las vulnerabilidades europeas afloradas tras el conflicto de Ucrania y Crimea: su insuficiencia energética y su escaso compromiso defensivo.

“Recordó los valores comunes, los peligros geoestratégicos y su disposición a suministrar un gas de novedosa extracción del que aún no dispone en cantidades relevantes, pero en el que basa su poderío futuro”, agregó.

La amigable contundencia de Obama hizo olvidar que atraviesa su peor momento en popularidad interna y que es más cómodo manejar un conflicto —como el ruso— a varios miles de leguas marinas que desde el patio vecino.

Sin embargo, acotó, ello no implica que su crítica y su ofrecimiento careciera de buen sentido.

“Es hora de que los europeos aceleren su compromiso militar: más que con mucho apoyo financiero adicional, con más complementariedad y menos gasto en activos obsoletos”, sentenció.

Llamó a impulsar una política energética común: diversificar el aprovisionamiento de gas (Mediterráneo Sur y terceros países) para depender menos del Este, explorar el propio potencial y acabar con el nacionalismo empresarial para crear un verdadero mercado interior energético.

El País puntualizó que mientras, parece claro que Vladimir Putin se ha cobrado Crimea por la vía de los hechos consumados.

Opinó que la única receta practicable reside hoy en la contención (evitar la repetición del caso), la disuasión (maniobras militares demostrativas y represalias diplomáticas estilo G-7) y la amenaza (de escalar las represalias, que han sorteado hasta ahora al cogollo del Kremlin).

No obstante, aseveró que lo que el líder ruso gana en el tablero territorial lo ha dilapidado en prestigio y en oportunidades geoestratégicas y seguramente también en provecho económico, porque ha vuelto a generar la desconfianza que desató en 2008 y en 1997.

Afirmó que eso solo operará a fondo si los europeos incrementan su capacidad autónoma de abastecimiento energético, única forma de que sus presiones sean creíbles, pues es malo perder un buen cliente, sobre todo si es el principal y uno cultiva un único producto de exportación.