Dallas: el fantasma de Kennedy (última parte)

El alcalde demócrata de la ciudad texana donde JFK fue asesinado hará la primera ceremonia en 50 años.
22 de noviembre de 1963: John F. Kennedy es muerto de tres tiros.
22 de noviembre de 1963: John F. Kennedy es muerto de tres tiros.

Dallas

Por primera vez en 50 años, Dallas va a organizar una ceremonia, el 22 de noviembre, en homenaje al presidente asesinado. La decisión no fue fácil. Algunos apelaron al olvido. Pero el alcalde demócrata Michael Rawlings, elegido en 2011 y ex gerente de la cadena Pizza Hut, consideró que era la ocasión de mostrar cómo ha cambiado Dallas. La ceremonia será “grave y respetuosa, anunció. Y muy encuadrada: solamente las cinco mil personas que pudieron adquirir su boleto de entrada será admitidos en Dealey Plaza. La ciudad también intentó prohibir el acceso a los “conspiracionistas” que vienen cada años al grassy knoll. Pero ante las protestas, el alcalde les propuso reunirse en otro lugar, cuando la ceremonia oficial haya terminado.

El invitado de honor es el historiador David McCullough. Difícilmente se puede ser más “bostoniano” –el feudo de los Kennedy– que este escritor respetado y recibido en la Casa Blanca, cualquiera que sea el presidente. McCullough tuvo el cuidado de consultar a Caroline Kennedy antes de aceptar. Leerá una selección de extractos de discursos de JFK, antes de un sobrevuelo de la US Air Force. Tal vez incluya extractos del discurso que el presidente jamás pronunció, con  declaraciones muy marciales sobre el aumento de créditos para los submarinos y los misiles. Pero denuncia también a los que “propagan doctrinas sin ningún vínculo con la realidad”. Y es que en plena tierra de la segregación, JFK tenía previsto recordar que “solo una Unión Americana que practica lo que predica sobre la igualdad de los derechos y la justicia social (será) respetada” en el resto del mundo.

A la vez, el publicista Peter Wood y su colega Cliff Simms han querido hacer participar al ciudadano común en el homenaje oficial. Resultado: una serie de siete videos en los cuales unos 400 habitantes de Dallas leen o ilustran pasajes del discurso no pronunciado ese día.

El 22 de noviembre de 1963, Jackie insistió en volver a Washington con su traje manchado de sangre “para mostrar lo que Dallas le hizo a mi marido”. Y nunca más regresó a la ciudad. Como ella, la familia Kennedy siempre boicoteó el lugar (la presencia de dos de los 11 hijos de Robert Kennedy para una reciente marcha caritativa fue nota de primera plana en la prensa local).

“La ciudad quisiera salir de su purgatorio con una visita de la familia”, dice el profesor Calvin Jillson. Y es que para entender hasta qué punto el tema sigue siendo sensible, basta con ir a la JFK Library de Boston, la biblioteca presidencial a cargo del servicio de parques nacionales. La jornada del 22 de noviembre es resumida en color negro cubierto de cinco pantallas de video que repiten el boletín leído por Walter Cronkite en CBS: “En Dallas, Texas, tres disparos fueron hechos contra el cortejo del presidente Kennedy”... Ni una palabra sobre el clima de odio ni de las teorías sobre los autores del atentado...

La sala siguiente abre directamente con las exequias nacionales en el cementerio de Arlington, la bandera del féretro ya doblada, y los anteojos del general Charles de Gaulle, que espera el final del servicio fúnebre con las manos unidas.