Cumbre mundial contra el mal de la corrupción

David Cameron recibe a 40 líderes y organismos mundiales, que buscarán poner freno a esa actividad delictiva.
La reina Isabel II y el 'premier' británico.
La reina Isabel II y el 'premier' británico. (Paul Hackett/AFP)

Londres

Líderes mundiales, organizaciones no gubernamentales e instituciones financieras se reunirán mañana en Londres para abordar el combate contra la corrupción, una cumbre que llega cuando todavía resuena el escándalo internacional de los Panama Papers.

Cuarenta países han sido invitados a este encuentro, junto a organizaciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Entre los líderes asistentes estarán los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, Afganistán, Ashraf Ghani, y Nigeria, Muhammadu Buhari, así como el secretario de Estado estadunidense, John Kerry.

“La corrupción es enemiga del progreso y está en la raíz de muchos de los problemas del mundo”, dijo el primer ministro británico, David Cameron, anfitrión del encuentro.

Ayer, Cameron fue sorprendido por una cámara, en una charla con la reina Isabel II y el arzobispo de Canterbury, comentando que a la cumbre acudirán representantes de “países fantásticamente corruptos”. “Nigeria y Afganistán, posiblemente los dos países más corruptos del mundo”, insistió, según imágenes captadas y difundidas por la televisión ITV.

Los activistas esperan que se tomen medidas concretas en respuesta a la indignación causada por los Panama Papers, que revelaron que muchos ricos y poderosos escondieron su dinero en sociedades domiciliadas en paraísos fiscales.

Una de las medidas más reclamadas es que los gobiernos hagan públicas las listas de beneficiarios de esas empresas opacas que se usan para mover dinero de manera discreta.

Se especula también que Cameron anunciará medidas para combatir el lavado de dinero en el mercado inmobiliario del Reino Unido.

Un portavoz de Downing Street, residencia del premier británico, dijo que los participantes en la cumbre se comprometerán, en la declaración final, “a exponer la corrupción ahí donde se descubra, perseguir y castigar a los que la perpetran, la facilitan o son cómplices de ella”.

El propio Cameron se vio salpicado por el escándalo de Panamá, cuando se descubrió que había tenido acciones en un fondo de inversiones creado en las Bahamas por su padre, hoy fallecido.

Los 11.5 millones de fichas confidenciales del bufete de abogado panameño Mossack Fonseca pusieron además en el foco el rol de los paraísos fiscales británicos.

Más de 113 mil de las 210 mil empresas que aparecían en los documentos estaban registradas en las Islas Vírgenes Británicas.

El Reino Unido será el mes que viene el primer país de la Unión Europea y el G20 en hacer pública la lista de beneficiarios de las empresas.

El grupo no gubernamental Oxfam publicó el lunes una carta de 300 economistas, entre ellos la actual Nobel de Economía, Nora Lustig, y el que fue economista-jefe del FMI, Olivier Blanchard, pidiendo acabar con los paraísos fiscales.

La carta pide a Londres que lidere el combate “ya que tiene una posición única, como anfitrión de la cumbre y país que tiene la soberanía sobre un tercio de los paraísos fiscales del mundo”.

Kerry estará también en la lupa por las prácticas de estados de EU, como Delaware y Wyoming, donde se crean firmas anónimas con unos pocos cientos de dólares.