Cumbre mundial sobre el Sida, de luto por fallecidos en el avión malasio abatido

La reunión internacional comienza este fin de semana en Australia bajo el impacto de la muerte de más de un centenar de los participantes, entre especialistas y activistas, en la tragedia del ...
Un grupo de mineros ucranianos ayuda a trabajadores de rescate en la búsqueda de cadáveres de los pasajeros en un campo de trigo en Grabove
Un grupo de mineros ucranianos ayuda a trabajadores de rescate en la búsqueda de cadáveres de los pasajeros en un campo de trigo en Grabove (AFP)

Melbourne

La cumbre mundial sobre el Sida comienza este fin de semana en Australia sacudida y de luto por la muerte de más de un centenar de los participantes esperados, entre especialistas y activistas, en la tragedia del avión malasio abatido en Ucrania. "Estamos todos en estado de 'shock'", dijo a la AFP Francoise Barre-Sinoussi, premio Nobel de medicina y presidente de la Sociedad Intenacional sobre el Sida (IAS).

La tristeza y el desconcierto se palpaban en los corredores del Centro de convenciones de Melbourne (sur de Australia), la víspera de la apertura de la 20ª Conferencia internacional sobre el Sida, la más importante consagrada a esta epidemia y que tiene carácter bianual. Entre los muertos destaca el investigador holandés Joep Lange, una de las mayores figuras a nivel mundial en materia de la lucha contra el VIH. Entre 2002 y 2004 presidió la IAS, organizadora de la conferencia de Melbourne.

La aeronave, un Boeing 777 que realizaba el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, decoló el jueves desde Ámsterdam con destino a Kuala Lumpur y se estrelló al este de Ucrania, casi con absoluta seguridad abatida por un misil lanzado desde esta región en pleno conflicto. Muchos de los pasajeros debían hacer una correspondencia en Kuala Lumpur con destino a Australia.

Se ignora el número exacto de las personas que viajaban para participar en la cumbre sobre el Sida, pero la prensa australiana menciona 108, entre investigadores, otros especialistas y militantes. Se esperan unas doce mil personas en esta cumbre, entre ellas al ex presidente estadunidense Bill Clinton. En el mundo se calcula que unos 35 millones de personas son portadoras del VIH, una epidemia que ONUSIDA espera poder erradicar de aquí a 2030.

Mientras, el presidente estadunidense Barack Obama orientó hoy hacia los separatistas del este de Ucrania las sospechas del derribo del avión de pasajeros en el que murieron casi 300 personas, y pidió a Moscú que controle a sus aliados.

Los primeros observadores internacionales llegaron al lugar del drama, donde los bomberos señalaron con un palos y pañuelos blancos los lugares donde se encontraban los restos diseminados en varios km2 de las víctimas del avión de pasajeros de Malaysia Airlines, que se estrelló el jueves en el este de Ucrania.

El avión transportaba a 283 pasajeros y 15 tripulantes -incluidos 173 holandeses, 43 malasios, 28 australianos y 12 indonesios, según la aerolínea. Los equipos de rescate han recuperado hasta ahora los restos de 182 cuerpos. "La evidencia indica que el avión fue derribado por un misil tierra-aire lanzado desde un área en Ucrania controlada por separatistas apoyados por Rusia", indicó Obama, al referirse a la "tragedia atroz" de la víspera.

El mandatario agregó que el derribo del avión es un "llamado de atención" para Europa, que es reticente a imponer sanciones sobre Rusia por su papel en Ucrania. También llamó al presidente ruso, Vladimir Putin, a "tomar el camino que lleve a la paz en Ucrania". Momentos antes de la alocución de Obama, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora estadunidense, Samanta Power, había formulado el mismo tipo de acusaciones en contra de los rebeldes, al mencionar el disparo de un misil ruso Buk de tipo SA-11.

Añadió que "se habían localizado a separatistas" el jueves por la mañana en posesión de este tipo de sistema de defensa antiaéreo cerca del lugar donde cayó el avión malasio. "Dada la complejidad del sistema SA-11, es poco probable que los separatistas puedan servirse de él de forma eficaz sin personal calificado". Por lo tanto, añadió, "no podemos excluir la posibilidad de una ayuda técnica por parte del personal ruso".

El Consejo de Seguridad de la ONU pidió por su parte "una investigación independiente internacional completa sobre el incidente" en una declaración unánime al inicio de la reunión. Esta investigación todavía no ha empezado del todo, pese a la llegada al lugar de los hechos de una treintena de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y de cuatro representantes de la agencia de aviación ucraniana.

Obama y la canciller alemana Angela Merkel subrayaron, durante una conversación telefónica mantenida en la jornada, la necesidad de garantizar a los investigadores "un acceso completo, ilimitado y seguro" al sitio en el que se estrelló el avión. Después de un breve diálogo, un grupo de insurgentes prorrusos dejó a los inspectores acceder a parte del lugar donde cayó el avión.

"No somos un equipo de investigadores. Estamos aquí para verificar si el perímetro es seguro y si los (restos de) las víctimas son tratados de la forma más humana posible", dijo a los rebeldes Alexander Hug, uno de los responsables del equipo del OSCE presente desde hace tiempo en Ucrania para observar el conflicto en el este del país.

El portavoz del grupo, Michael Bociurkiw, preguntado sobre la limitación de sus desplazamientos impuesta por los insurgentes dijo que "no quería mostrarse frustrado, sino considerar esto como un principio". La visita de la delegación de la OSCE duró unas dos horas. El grupo puso rumbo de nuevo hacia Donestk y anunció que volverá a Grabove al día siguiente.

Obama precisó que al menos un estadunidense se encontraba entre las víctimas. Interpol anunció el envío de expertos para ayudar en la identificación de las víctimas y Washington prometió el envío de investigadores del FBI y de la oficina nacional para la seguridad en el transporte (NTSB por sus siglas en inglés).

Si la investigación llega a identificar con certeza a los autores del disparo -rebeldes prorrusos, fuerzas ucranianas o ejército ruso-, ello tendrá un decisivo impacto en el conflicto que asola Ucrania desde hace tres meses y opone a Kiev con los separatistas prorrusos apoyados por Moscú.

Las operaciones para recuperar los cuerpos podrían dilatarse debido en parte a problemas técnicos -no habría suficientes cámaras frías en Donetsk para los restos- y sobre todo debido a la necesidad de coordinación de las labores entre rebeldes y las fuerzas ucranianas que siguen luchando.

Los disparos mataron hoy de hecho a 20 civiles en Lugansk, según anunció la administración regional. Estos disparos alcanzaron todos los barrios de la ciudad, incluido el centro, añadió, sin mencionar su origen. Socorristas que trabajan en el lugar de la tragedia indicaron a la AFP el hallazgo de una de las cajas negras, aunque esto probablemente no ayude a determinar el origen del misil.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) recomendó hoy por su parte evitar sobrevolar el este de Ucrania y de Crimea.