Cumbre de Seguridad Nuclear advierte sobre "bombas sucias"

El primer ministro holandés y presidente de la cumbre, Mark Rutte, destacó la amenaza que suponen las bombas en las que se mezcla material radiactivo.
Los reyes de Holanda, junto a los líderes mundiales en el Palacio Real Huis ten Bosch en La Haya
Los reyes de Holanda, junto a los líderes mundiales en el Palacio Real Huis ten Bosch en La Haya (AFP)

La Haya

Los jefes de Estado y de gobierno de más de 50 países advirtieron acerca de los peligros de las llamadas "bombas sucias" al inicio de la tercera Cumbre de Seguridad Nuclear en La Haya."Terroristas incescrupulosos no evitarán usar toda arma que les caiga en las manos", dijo hoy el primer ministro holandés y presidente de la cumbre, Mark Rutte, sobre las bombas en las que se mezcla material radiactivo.

En los últimos años hubo avances significativos a la hora de asegurar fuentes radiactivas. Sin embargo, aún hay en circulación dos mil toneladas de material con el que se pueden construir armas. La canciller alemana, Angela Merkel, señaló hoy en La Haya que los esfuerzos que hace la comunidad internacional por reducir el armamento y el material nuclear a nivel mundial son, pese a los avances, insuficientes.

"La visión del presidente estadunidense (Barack Obama), que se pronunció a favor de que no existan más armas nucleares, es un objetivo del que lamentablemente aún estamos muy lejos", dijo Merkel en el marco de la Cumbre de Seguridad Nuclear. "Es una señal alentadora que la comunidad internacional se sienta muy comprometida con este tema, pero por el otro lado hay que decir que los avances dejan mucho que desear", destacó.

Obama comentó en una entrevista antes de la cumbre: "Sigue habiendo demasiado material nuclear en el mundo que podría caer en las manos equivocadas. Por eso es tan importante esta cumbre". El presidente estadunidense fue quién ideó estos encuentros internacionales con el objetivo de evitar que terroristas accedan a material nuclear o a bombas atómicas.

Sin embargo, la cumbre actual se vio opacada por el conflicto en torno a la anexión de Crimea a Rusia. Los jefes de Estado del Grupo de los Siete (G7) aprovecharon la reunión para celebrar un encuentro especial al margen de la cumbre de seguridad nuclear. Las anteriores cumbres de seguridad nuclear se realizaron en Estados Unidos y Corea del Sur.

En tanto, las autoridades rusas expresaron hoy su intención de continuar colaborando en la destrucción de armas químicas sirias, según declaraciones hechas por el ministro de Exteriores Serguei Lavrov en La Haya. "Tenemos todas las razones para creer que se cumplirá con el calendario", dijo este lunes Lavrov. Rusia, inmersa en el álgido conflicto con las principales potencias occidentales debido a la estrategia aplicada en la anexión de Crimea, participa en el proceso de destrucción de sustancias tóxicas sirias.

Rusia tiene a cargo la seguridad de los transportes del material tóxico que parten del puerto sirio de Latakia. Casi la mitad del armamento tóxico ya ha sido trasladado para su destrucción, y se espera que la totalidad de las armas tóxicas sean eliminadas antes de fines de junio. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, criticó hoy la acción militar de Rusia en Ucrania como un pesado lastre para el acuerdo de No Proliferación de Armas Nucleares durante la apertura de la cumbre.

Ban acusó a Moscú de haber ignorado la garantía de soberanía a Ucrania que asumió en 1994. Las "garantías de seguridad dadas por potencias nucleares a no potencias nucleares" tienen que respetarse, exigió. "En el caso de Ucrania esas garantías fueron un requisito indispensable para el ingreso en el Tratado de No Proliferación Nuclear", agregó el secretario general de la ONU.

Rusia, Reino Unido y Estados Unidos se comprometieron en 1994 a través del Memorándum de Budadpest a respetar las fronteras y la soberanía de Ucrania a cambio de que el gobierno de Kiev renunciase a armas nucleares soviéticas. "La credibilidad de las garantías concedidas a Ucrania en el Memorándum de Budapest han quedado seriamente minadas con los recientes acontecimientos", dijo el secretario general de la ONU. "Las consecuencias son graves, tanto para la seguridad regional como para la integridad del régimen para la no proliferación (de armas nucleares)", destacó.

Y agregó: "Y esto no debería ser una excusa para aspirar a armas nucleares". Las garantías de seguridad de las potencias nucleares a países no nucleares "tienen que ser vinculantes e inequívocas". "Juntos deberíamos procurar que las armas nucleares sean vistas como un obstáculo y no como una fuerza", advirtió.