Cuestionan seguridad que recibe príncipe de Asturias

El avión que utiliza el príncipe Felipe de Borbón para desplazarse ya ha sufrido dos averías en los últimos dos meses.
Momentos en que el avión de la Fuerza Aérea Española era revisado por expertos en Santo Domingo.
Momentos en que el avión de la Fuerza Aérea Española era revisado por expertos en Santo Domingo. (EFE)

Madrid

En España no paran de hablar de la seguridad del príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y es que su avión ha sufrido dos averías en los últimos dos meses. Averías que han cuestionado qué tan confiable es la seguridad de la aeronave donde viaja el heredero de la corona española.

El avión en cuestión es un Airbus A-310 que entró en el año 2003. Fue adquirido por el entonces gobierno de José María Aznar a la empresa Air France, que había desechado la aeronovave.

De hecho, el gobierno compró en aquellos años dos de estos aviones por un monto de 172 millones de euros. Estas aeronaves reemplazaron a los vetustos Boeing 707 fabricados a finales de los años 50.

Estos dos aviones pertenecen al Ejército del Aire y cuando comenzaron a volar se estimó que su vida operativa sería de otros 25 años. Pero uno de ellos ya ha sufrido dos averías y con el príncipe a bordo.

Se trata de dos fallos en los dos últimos meses. El primero fue detectado en pleno aeropuerto de Madrid, concretamente le fallaron los flaps o alerones y finalmente el hijo del rey de España tuvo que cancelar su viaje a Brasil.

Ayer, Felipe de Borbón viajó a Honduras, a la ceremonia de investidura del presidente de aquél país, Juan Orlando Hernández, y el avión tuvo que aterrizar de emergencia en República Dominicana.

El fallo ahora fue un corto circuito que hizo saltar las alarmas y puso en jaque al Estado español y tras seis horas de revisión finalmente el avión reanudó su vuelo a Centroamérica, aunque el príncipe tuvo que modificar su agenda.

Al menos el primer susto el príncipe Felipe se lo tomó con sentido del humor, ya que declaró que era la primera vez que le había pasado "y esos que ya tengo unos añitos". Del susto domingo, fuentes citadas por los medios locales aseguran que el sentido del humor pasó a convertirse en enfado y hasta susto, como no podía ser de otra manera.