Cuestionan a Obama por liberar a talibanes

La decisión de la Casa Blanca de canjear a un sargento por cinco presos de Guantánamo “es un grave precedente”, señalan los republicanos.
Obama invitó ayer a la Casa Blanca a los padres del sargento liberado, Bowe Bergdahl.
Obama invitó ayer a la Casa Blanca a los padres del sargento liberado, Bowe Bergdahl. (John Harrington/EFE)

Washington

El acuerdo sellado por el gobierno de Barack Obama con Afganistán, para liberar a su soldado de manos del movimiento fundamentalista talibán a cambio de cinco islamistas de Guantánamo, irritó a republicanos y organizaciones, que temen que ponga en peligro a sus ciudadanos en zonas de conflicto.

El canje fue sorpresivamente anunciado el sábado por el presidente Obama y su secretario de Defensa, Chuck Hagel, tras lo cual la oposición republicana fustigó a la administración demócrata por haber “tratado con terroristas”.

Para liberar a su sargento, Bowe Bergdahl, cautivo desde hace cinco años, EU trasladó a cinco talibanes afganos de la cárcel militar ilegal de EU en territorio cubano de Guantánamo a Qatar, país que medió en la negociación.

“Negociando como lo hemos hecho, enviamos un mensaje a todos los grupos de Al Qaeda en el mundo —algunos de los cuales mantienen a estadunidenses como rehenes— de que estos rehenes tienen (aún más) valor que antes. Eso es peligroso”, dijo a la cadena CNN el republicano Mike Rogers, al frente del Comité de Inteligencia de la Cámara baja.

“Estamos muy preocupados por esta vuelta de tuerca en la política de Estados Unidos (que era) no negociar con terroristas”, lamentó Rogers.

Con frecuencia, EU llama la atención de gobiernos extranjeros sospechosos de pagar a secuestradores para lograr la liberación de sus ciudadanos, como en el caso actual de la secta  fundamentalista islámica Boko Haram, en Nigeria, que mantiene cautivas a más de 200 jovencitas y ofrece al gobierno canjearlas por sus militantes presos.

El legislador Rogers fue aún más explícito y dijo que el canje pone en peligro a los soldados de EU “para los años venideros”.

También la asociación de EU IntelCenter consideró que el canje “aumentaba drásticamente la amenaza contra todos los estadunidenses en el mundo, que son objetivos de Al Qaeda y sus filiales”.

El senador republicano y ex candidato presidencial John McCain, pidió a Obama “garantizar que estos extremistas (...) no volverán jamás a combatir contra Estados Unidos y nuestros aliados”, y acusó a los cinco islamistas de Guantánamo de ser “los más duros del núcleo duro. Personas de muy alta peligrosidad”, insistió McCain sobre los presos talibanes, en el poder en Afganistán de 1996 a 2001, y aún influyentes entre los insurgentes islamistas.

Los talibanes fueron derrocados por la invasión de EU a Afganistán, en noviembre de 2001, en respuesta al ataque y destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre anterior, organizado por Osama bin Laden desde Afganistán.

Otros republicanos fueron más lejos y acusaron a Obama de violar un protocolo que obliga a notificar al Congreso 30 días antes de cualquier transferencia de presos de Guantánamo, y explicar en qué medida la amenaza que representan está atenuada”, dijeron el representante Howard McKeon y el senador James Inhofe.

Pero desde Afganistán, adonde llegó ayer en visita no anunciada a la prensa, el jefe del Pentágono, Chuck Hagel, dijo que Obama, “como comandante en jefe, tiene el poder y la autoridad para tomar la decisión que ha tomado conforme al artículo II de la Constitución”.

“Gran victoria”

El mulá Omar, jefe supremo de los talibanes afganos, calificó de “gran victoria” el canje de Obama y agradeció la mediación de la monarquía de Qatar.

La negociación duró un año, según Qatar, comprometido desde hace tiempo con la reconciliación entre los rebeldes y el gobierno afgano, que protestó, ya que no fue incluido en las pláticas.

De hecho, el gobierno del presidente saliente Hamid Karzai consideró “ilegal” el canje y exigió a Qatar que libere de inmediato a los cinco talibanes afganos, miembros del derrocado gobierno talibán hasta la invasión de Estados Unidos en noviembre de 2001.