Cuestionan a Hollande “affaire” en motocicleta

Niega que su seguridad estuviera en peligro debido a que, para encontrarse con su supuesta amante, viajara en una moto y con solo dos escoltas.
El presidente francés sostuvo una rueda de prensa en donde se negó a confirmar si ha terminado con Valérie Trierweiler.
El presidente francés sostuvo una rueda de prensa en donde se negó a confirmar si ha terminado con Valérie Trierweiler. (Philippe Wojazer/Reuters)

París

El presidente francés, François Hollande, reconoció ayer que vive un momento “doloroso” con su compañera Valérie Trierweiler y prometió una aclaración rápida de su situación, después de que la prensa revelara que tiene una relación con una actriz.

Hollande trató a toda costa de mantener la frontera entre su vida pública y la privada y se esforzó en centrar su intervención en su acción económica. Anunció en particular un plan de bajas de cotizaciones de 30 mil euros para las empresas y ajustes por 50 mil millones en tres años en los gastos de la administración, con el objetivo de reactivar el crecimiento.

En conferencia de prensa dada en el palacio del Elíseo, habló durante 30 minutos sobre esos proyectos, pero al llegar las preguntas de los periodistas, éstos lo interrogaron inmediatamente sobre las revelaciones sobre su vida privada: “¿Valérie Trierweiler sigue siendo la primera dama de Francia?”.

“Todo el mundo puede atravesar pruebas en su vida personal. Es nuestro caso, son momentos dolorosos”, dijo con tono grave.

El mandatario socialista rehusó decir si seguía viviendo con la periodista. “Los asuntos privados se tratan en privado”, afirmó, aunque prometió “aclarar” esa situación antes de su visita a Estados Unidos, prevista el 11 de febrero próximo, en la que en principio debía ser acompañado por Trierweiler.

Al insistir un periodista para que diera informaciones sobre el estado de salud de su compañera, hospitalizada desde que el viernes pasado la revista Closer revelara la relación del presidente con la actriz Julie Gayet, Hollande se limitó a decir: “[Valérie Trierweiler] descansa, y no haré ningún otro comentario”.

La difusión de su supuesta infidelidad suscitó preguntas sobre su dispositivo de seguridad, al revelarse que se desplazaba al departamento de los encuentros con Gayet en una motocicleta y protegido tan solo por dos escoltas; preguntado sobre ello, Hollande quiso zanjar la cuestión.

“Que nadie se preocupe por mi seguridad, está garantizada en todas partes y en todo momento cuando me desplazo oficialmente (...) con un servicio sumamente eficaz, o cuando me desplazo a título privado, obviamente con una protección menos importante”, respondió.

Paparazis disimulados registraron, sin embargo, las idas y venidas de Hollande para publicarlas en Closer, al parecer sin que los policías del Grupo de Seguridad de la Presidencia de la República (GSPR) se diesen cuenta de ello y por lo mismo —de ahí las críticas— de cualquier peligro que pudiera acechar al mandatario.

Hollande expresó su “indignación total” por la publicación de un hecho que compete a su vida privada, aunque afirmó que no presentará una demanda judicial contra Closer por una cuestión de paridad ante la justicia, dado que como presidente está “protegido por la inmunidad” del cargo, pero tiene derecho a demandar a otros.

Este asunto cayó en muy mal momento para Hollande, cuyo nivel de popularidad descendió a raíz del descontento de los franceses por la presión fiscal, la tasa de desempleo y las reestructuraciones.

Según un sondeo del instituto Ifop publicado ayer, solo 28% de los franceses tiene una buena opinión de Hollande.

POR  MÁS RECORTES

-El presidente francés François Hollande anunció ayer en el Palacio del Elíseo recortes adicionales por 50 mil millones de euros en el periodo 2015-2017 en los gastos de la administración y aliviará en 30 mil millones las cotizaciones sociales de las empresas.

Durante mucho tiempo ha habido una “fuga hacia adelante”, dijo el presidente, agregando que hay que “acelerar” para que el crecimiento sea “lo más vigoroso posible”.

Estos ajustes, precisó el mandatario socialista, no serán “recortes ciegos, como los que se hicieron en el pasado, injustos”, sino que estarán basados en “reformas estructurales” y en una “redefinición de las misiones del Estado”.

Ante 500 periodistas y en presencia de todos los miembros de su gobierno reunidos en un gran salón del palacio presidencial, Hollande dijo también que la acción de su gobierno ha “frenado” esa “fuga hacia adelante” y también dijo que “no ha ganado aún la batalla del empleo”, pero aseguró que la tendencia es positiva.