Cubanos optimistas con anuncios, aunque la economía aún les pesa

El día con día en la isla caribeña sigue siendo un dolor de cabeza, no obstante las reformas de Raúl Castro.
Este año el PIB será de 1.3%.
Este año el PIB será de 1.3%. (Enrique de la Osa/Reuters)

La Habana

En un giro inesperado para los cubanos, los cambios recién anunciados por el presidente Barack Obama de normalizar las relaciones con La Habana han despertado el optimismo de los isleños sobre su futuro.

Entre los anuncios de Obama figura mayores facilidades para el envío de remesas a la isla —hoy de unos dos mil millones de dólares al año—, así como para financiar al emergente sector de miniempresas privadas y cooperativas. En paralelo, se ampliarían los permisos de viajes de los estadunidenses a la isla y se facilitaría cierto comercio bilateral.

Obama también se comprometió a promover ante el Congreso un debate para eliminar el bloqueo económico de más de medio siglo y sacar al país de la lista de países "promotores del terrorismo". Por ese listado, bancos europeos que hicieron transacciones con Cuba han debido pagar este año más de 10 mil millones de dólares en multas a EU.

La aplicación de los anuncios, fuertemente criticados por sectores anticastristas, llevará "al menos seis meses", según economistas consultados por este diario. Pero, "solo el hecho de que Washington no persiga cada transacciones financiera, ya es un suspiro", añadieron.

Seis años después de que el presidente Raúl Castro reforzara los cambios para sacar a Cuba del hueco de desidia social e improductividad en que fue cayendo desde 1959, la vida cotidiana aún es compleja, si bien la ilusión de una mejoría es latente tras los anuncios de Obama.

El propio Castro admitió este fin de semana que la economía "es la asignatura pendiente" de la revolución.

"Cambiar un sistema estatizado hasta la médula", como buscan las reformas, "lleva tanto tiempo que no todo el mundo está dispuesto a esperar", opina Yuliesky, 37 años, ingeniero en telecomunicaciones, quien antes de los anuncios se disponía a emigrar a España y ahora se debate. "Tengo que pensarlo un poco más", dice a este diario.

El gobierno afirma que la "actualización del modelo" socialista avanza "sin prisas, pero sin pausas, para no caer en improvisaciones", pero los economistas disienten en su evaluación.

Cuba "necesita de dos mil a dos mil 500 millones de dólares anuales de inversión extranjera directa" para lograr un crecimiento de 5% a 7%, lo que haría despegar la economía y elevar el nivel de vida, advierte el vicepresidente, Marino Murillo.

Añade que desde 2011, la tasa de crecimiento no supera 3.2% del producto interno bruto (PIB). Este año el PIB llegó a 1.3%, inferior al 2.2% previsto, aunque se espera que en 2015 alcance 4%.

Bajo la jefatura de Raúl Castro se aprobó el libre acceso de la población a hoteles y celulares; se repartieron 1.5 millones de hectáreas de tierras estatales fértiles e improductivas a los campesinos; se democratizaron las regulaciones migratorias y se liberó el mercado inmobiliario y la compra y venta de autos ligeros. Desde 2009 también se aprobó reducir el peso del Estado con mini empresas privadas y cooperativas.

Empero, Cuba aún dedica dos mil millones de dólares al año a importar alimentos y depende en 50% de los suministros de crudo de Venezuela a precios preferenciales.

Para el economista Omar Everleny, "cada una de las nuevas medidas mantiene la mentalidad centralista", según el estilo de ordeno y mando imperante desde 1959.

"No es un problema del tamaño ni de la forma de propiedad, sino de cómo está estructurado el sistema. En la agricultura, pese a decenas de medidas aún no hay producción", añadió el experto del Centro de Estudios de la Economía.