Cubanos recuerdan a Che Guevara a 46 años de su asesinato

Homenajes en todas las provincias recordaron la muerte en Bolivia del guerrillero argentino, al que los cubanos ven como un "precursor" del giro a la izquierda actual en América Latina.

La Habana

Con homenajes en todas las provincias y en especial donde descansan sus restos, en la región central de Santa Clara, los cubanos recordaron hoy el aniversario 46 del asesinato en Bolivia de Ernesto Che Guevara, a quien consideran “un precursor” del giro a la izquierda que se registra en América Latina.

“Cuando empuñó de nuevo las armas, (Che) no estaba pensando en una victoria inmediata (…) y es con esa perspectiva en el tiempo, en que su muerte, en que su ejemplo –que es lo que debemos decir- tendrá una repercusión tremenda”, auguró Fidel Castro en 1967, según fragmentos de sus palabras reproducías el martes por el oficial diario [i]Granma[/i].

Tanto como su talante guerrillero, que en los años 60 y 70 del siglo pasado se convirtió en una especie de moda de la izquierda latinoamericana, en la isla se destacó la capacidad intelectual de Guevara, a quien historiadores atribuyen “haber hecho con su vida una contribución sustancial a los cambios en la región”.

“¡Póngase sereno y apunte bien que usted va a matar a un hombre!”, habría dicho Che a su ejecutor el 9 de octubre de 1967, según reconstrucción de los hechos realizada por Prensa Latina (PL) –institución noticiosa creada en la Habana por Guevara-, la cual reiteró la responsabilidad en su muerte de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.

“Che había sido capturado el 8 de octubre junto con Simón Cuba (Willy), en una emboscada del ejército boliviano en la Quebrada del Yuro en la cual su fusil quedó inutilizado y resultó herido en la pantorrilla derecha”, agregó PL, tras precisar que por esa razón “durante mucho tiempo hubo confusión sobre la fecha de su muerte”.

Según reportes de prensa en La Habana, tributos similares al Che se realizaron en Venezuela, donde su consigna “¡Hasta la victoria siempre!”, se convirtió en cierre de discursos del extinto presidente Hugo Chávez; y también en Ecuador, Brasil, Uruguay , su natal Argentina y en Bolivia, donde los indios lo veneran como a un santo.