Cubanos recordaron a tres mil víctimas del terrorismo contra la isla

En el último medio siglo, las acciones  armadas de grupos anticastristas “en coordinación con la CIA” de EU han dejado 3 mil 478 muertos y 2 mil 99 incapacitados físicamente en Cuba.
El anticastrista Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado contra el avión de Cubana de Aviación en 1976
El anticastrista Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado contra el avión de Cubana de Aviación en 1976 (AP)

La Habana

Los cubanos recordaron hoy a los más de tres mil muertos que ha ocasionado el terrorismo contra la isla, al cumplirse 38 años de la voladura en pleno vuelo de un avión comercial de la empresa Cubana de Aviación, en el que murieron los 73 pasajeros y tripulantes.

“Los autores de tan abominable crimen se pasearon por las calle de la ciudad de Miami y de Estados Unidos; no se escondieron para decir que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y los gobiernos estadunidenses los protegían y los indultaron”, comentó sobre el tema el oficial diario Granma.

Luis Posada Carriles, quien reside en Florida, y el ya fallecido Orlando Bosch, quien cumplía prisión en EU por tráfico de armas cuando fue indultado en 1990 por el presidente George H. W.  Bush (padre), se autoproclamaron autores intelectuales del atentado contra el avión y de otros hechos similares dentro y fuera de la isla.

 “Han transcurrido 42 años de aquel suceso fatal (…) y en sueños lo veo como si viniera y es terrible saber que no está”, dijo Ada Mendoza Vargas, viuda de Sergio Armando Pérez, muerto en 1972 en otro atentado con bombas contra la oficina comercial de Cuba en Canadá.

Los cubanos dicen que en último medio siglo, las acciones  armadas de grupos anticastrista “en coordinación con la CIA” de EU han dejado 3 mil 478 muertos y 2 mil 99 incapacitados físicamente.

Instituido como “Día de las víctimas del terrorismo de Estado” por la voladura del avión cubano, la jornada se cumplió en la isla con actos de recordaciones en centros laborales y deportivos, escuelas e instituciones militares, como una forma de mantener latente la situación de guerra no declarada que se vive entre La Habana y Washington.

En el sabotaje al cuatrimotor comercial tipo DC 8 murieron todos los integrantes del equipo de esgrima de Cuba, que regresaban a La Habana tras ganar los juegos Centroamericanos de 1976, así como once guyaneses, que viajaban a estudiar medicina, y cinco coreanos.

En tal contexto de confrontación silenciosa, el gobierno cubano enmarca la condena a largas penas en EU de tres agentes de sus servicios de inteligencia que, dice, “monitoreaban planes terroristas en Miami”, la llamada capital del exilio anticastrista, y los quince años de cárcel que cumple en la isla el estadunidense Alan Gross, acusado de acciones contra la seguridad nacional.