Cuba permanece bloqueada pese a relaciones renovadas

El 26 de octubre la isla volverá a exigir ante la Asamblea General de la ONU el cese del ilegal embargo de EU, que rige desde 1962 y afecta a cada familia dentro y fuera del país.
El presidente Obama aún puede hacer algo más contra el bloqueo.
El presidente Obama aún puede hacer algo más contra el bloqueo. (Kevin Lamarque/Reuters)

Ciudad de México

Si nos dejáramos llevar por los titulares de prensa, desde que el 17 de diciembre de 2014 los presidentes Raúl Castro y Barack Obama anunciaron el acuerdo de restablecer relaciones diplomáticas interrumpidas en 1961, pudiéramos pensar que lo principal se ha resuelto y que el conflicto histórico entre Cuba y Estados Unidos concluyó definitivamente.

A quién culpar, cuando puede constatarse que existen embajadas en ambas capitales y los diplomáticos se reúnen con frecuencia para discutir temas de interés bilateral; que se han restablecido los vuelos regulares de aerolíneas de EU a la isla a pesar de que persiste la prohibición a sus ciudadanos de viajar libremente a Cuba; los celulares de los viajeros tienen acceso al servicio de roaming y pueden retirar efectivo con sus tarjetas de crédito en cajeros cubanos; hasta la autorización para que la empresa Starwood administre un hotel en La Habana.

A pesar de este nuevo escenario, Washington mantiene el bloqueo desde hace décadas, ocasionando al pueblo cubano perjuicios cuantificados en 125 mil 873 millones de dólares a precios corrientes desde que comenzó a aplicarse esta política, convirtiéndose en el mayor obstáculo para el desarrollo de todas las potencialidades de la economía y bienestar del pueblo cubano.

El bloqueo está estructurado por una compleja maraña de leyes y políticas para agredir a Cuba que se fueron tejiendo durante décadas y codificadas en 1996 con la aprobación de la Ley Helms-Burton que inhabilita las facultades presidenciales de Obama para deshacer por sí mismo la decisión tomada por John F. Kennedy en 1962 y otorga al legislativo la última palabra.

El pasado viernes el gobierno de EU emitió una directiva de política sobre Cuba y anunció un grupo de medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

Para Josefina Vidal, responsable de EU en la Cancillería cubana, la medida es un paso significativo en el proceso hacia el levantamiento del bloqueo y la mejoría de los lazos bilaterales. El documento reconoce la independencia, soberanía y autodeterminación de la isla, aunque no oculta, sin embargo, el propósito de promover cambios en el ordenamiento económico, político y social de la isla, ni la intención de continuar desarrollando programas injerencistas que responden a los intereses de EU e involucrar en ellos a sectores de la sociedad cubana, destacó Vidal.

Las nuevas medidas anunciadas por los departamentos del Tesoro y Comercio de EU siguen siendo limitadas al mantener vigente la prohibición de inversiones en Cuba, excepto las ya aprobadas en 2015 para las telecomunicaciones. Tampoco hay una expansión de las exportaciones más allá de las ventas autorizadas anteriormente y que excluyen a sectores claves de la economía cubana; se mantienen las restricciones a las exportaciones cubanas, en especial las provenientes del sector estatal con la sola excepción ahora de los productos farmacéuticos por lo que en opinión de la diplomática cubana las nuevas medidas benefician a EU más que a Cuba y el pueblo cubano.

Obama todavía posee amplias facultades ejecutivas que le permitirían, de usarlas con determinación, transformar de forma sustantiva la aplicación práctica del bloqueo, en consecuencia con sus reiterados llamados que se ponga fin a esta criminal política contra el pueblo cubano.

No pocos opinan que Cuba debería dar algo a cambio. La isla no bloquea la economía de EU ni aplica un trato diferenciado a sus empresas; no efectúa transmisiones ilegales de radio y televisión; no promueve un cambio de régimen en la sociedad de EU ni tiene una base naval en territorio de EU contra la voluntad de su pueblo.

Definitivamente, la eliminación total del bloqueo y otros elementos expuestos anteriormente que agreden la soberanía y el bienestar del pueblo cubano, pasos esenciales para la normalización de las relaciones bilaterales, debe hacerse de forma unilateral e incondicional por el gobierno de EU.

*Encargado de asuntos de prensa de la embajada de Cuba en México.