Cuba lanza mensaje optimista, espera crecer 4% en 2015

El gobierno de Raúl Castro anunció nuevas regulaciones al mercado inmobiliario, en medio de una controversia nacional sobre los resultados de las reformas en curso en la isla.
Dos hombres reparan el exterior de una vivienda hoy en La Habana
Dos hombres reparan el exterior de una vivienda hoy en La Habana (EFE)

La Habana

El gobierno cubano lanzó hoy un mensaje de optimismo al fijar en 4% el crecimiento de la economía en 2015, aunque anunció nuevas regulaciones al mercado inmobiliario, en medio de una controversia nacional sobre los resultados de las reformas en curso en el en el país.

El vicepresidente Marino Murillo informó en una reunión del gabinete reseñada por la prensa oficial que en 2015 “se proyecta un incremento del PIB ligeramente superior al 4%, con lo cual se revierten las moderadas tasas anteriores y la tendencia a la desaceleración (económica) de los últimos años”.

No obstante, confirmó que al cierre de 2014 el crecimiento económico apenas alcanzará el 1,3%, inferior al 2,2% previsto, e informó que en 2015 aumentará a dos mil 194 millones de dólares la importación de alimentos, cuya sustitución por producciones nacionales es uno de los ejes de los cambios.

Paralelamente, el gobierno aprobó nuevas regulaciones al mercado inmobiliario liberalizado en 2011,  que incluyen "un nuevo valor referencial” para incrementar el pago de impuestos en operaciones de donación y compraventa de viviendas entre particulares.

El nuevo valor referencial tomará en cuenta “la cantidad de dormitorios, la tipología constructiva, facilidades urbanísticas, importancia de los asentamientos (barrios en que radiquen), y la existencia de garajes, patios y jardines” de las viviendas que se comercialicen.

Un apartamento de dos habitaciones en La Habana, se compraba hasta ahora en el equivalente a unos 20 mil o 30 mil dólares, mientras una residencia de cuatro cuartos, tres baños, jardín, patio y garaje, oscilaba entre 350 mil y 500 mil dólares.

El salario medio mensual en la isla  equivale a menos de 30 dólares, de ahí que el grueso de los compradores de viviendas sean extranjeros, a través de cubanos, o de isleños radicados en el exterior, mediante familiares en el país.

El objetivo de las nuevas regulaciones es reducir la sub declaración de ingresos, tanto de vendedores como de compradores, “quienes declaran un precio menor al del acto real de compraventa”, dijo el gobierno..

Paralelamente, Palabra Nueva, revista del Arzobispado de La Habana que encabeza el cardenal Jaime Ortega, dijo hace varios días que sin cambios políticos, “pocas posibilidades tienen de triunfar las reformas” en Cuba, y se remitió incluso  a la llamada Perestroika en la Unión Soviética.

Cuando los líderes soviéticos se plantearon en los años 80 del siglo pasado “la necesidad de reformar la política económica y modernizar al país, se encontraron con el mismo dilema, pues los cambios económicos implicaban cambios políticos”, consideró.

“Es necesario posibilitar mayores espacios de libertad, toda la libertad que contribuya al progreso material y espiritual de los ciudadanos y de la nación. Estamos a tiempo”, apuntó la revista.