Cuba exige su exclusión de la lista de países patrocinadores del terrorismo

Cuba advierte que es el gobierno estadunidense el que emplea el terrorismo de Estado como "arma contra países que se oponen a su dominación”.

La Habana

El gobierno de Cuba exigió su exclusión definitiva de la lista de “países patrocinadores del terrorismo”, que elabora Estados Unidos, tras considerar que esa designación es “absurda” y que Washington manipula el asunto como “instrumento” político, según una declaración oficial divulgada ayer.

Cuba “demanda que se excluya definitivamente a nuestro país de esa lista espuria, unilateral y arbitraria que es una afrenta al pueblo cubano y desacredita al propio gobierno de los Estados Unidos”, reveló el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores publicado en medios oficiales.

El texto también rechaza “enérgicamente la manipulación de un tema tan sensible como el terrorismo internacional para convertirlo en instrumento de la política contra Cuba”, y advierte que es el gobierno estadunidense el que emplea el terrorismo de Estado como "arma contra países que se oponen a su dominación”.

La Habana respondió así a la decisión de Estados Unidos de mantener a Cuba junto a Irán, Sudán y Siria en su lista de países que patrocinan el terrorismo, pese a considerar que la isla aflojó en 2013 sus “lazos” con el grupo vasco ETA y que no proporciona armas ni entrenamiento paramilitar a grupos terroristas.

Desde 1982, Cuba integra esa lista incluida en el informe anual sobre el terrorismo en el mundo del Departamento de Estado, cuyo reporte relativo a 2013 fue presentado el miércoles.

En tanto, el ex militante de las Panteras Negras que desvió hace 30 años un avión estadunidense hacia Cuba se declaró culpable del cargo de secuestro en un juzgado de Florida para tratar de reducir su condena, informaron ayer medios locales.

William Potts, 57 años, hizo su nueva declaración para que fuera desestimado el cargo inicial de piratería aérea, que le acarreaba una pena mínima de 20 años y máxima de cadena perpetua.

El 27 de marzo de 1984, Potts abordó en Nueva York el vuelo 337 de Piedmont Airlines, en el que entregó una nota a una azafata en la que afirmaba que si el avión no desviaba la ruta hacia La Habana activaría supuestos explosivos que llevaba consigo. Al llegar a Cuba fue arrestado.

Ahora, la jueza Robin Rosenbaum podrá tomar en cuenta los 13 años que pasó Potts en prisión en Cuba, según lo negociado entre la defensa pública del acusado y la parte acusadora.

La jueza Rosenbaum impondrá la sentencia el 11 de julio.