Cuba considera “fin de una injusticia” su salida de listado terrorista

La exclusión por Washington de la isla de países promotores del terrorismo internacional abre las puertas a la reanudación de las relaciones diplomáticas en las próximas semanas entre ambos países.
Banderas de Estados Unidos aparecen en una bici-taxi junto al Capitolio, en La Habana
Banderas de Estados Unidos aparecen en una bici-taxi junto al Capitolio, en La Habana (AFP)

La Habana

Cuba acogió como el “fin de una injusticia” su exclusión hoy por Washington de la lista de países promotores del terrorismo internacional, decisión que abrió las puertas a la reanudación en las próximas semanas de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington.

El anuncio oficial fue hecho en Estados Unidos y de inmediato lo reseñaron los medios de prensa cubanos, aunque la televisión estatal advirtió que esa decisión “no reduce el riesgo” de establecer relaciones con un país que se siente en el derecho de dictar pautas de democracia al resto del mundo.

La permanencia en ese listado, que emite anualmente EU, implicaba sanciones económicas para Cuba, adicionales a las del bloqueo. Los medios oficiales cubanos consideraron la decisión como “uno de los resultados políticos más significativos” desde que los dos gobiernos acordaron en diciembre iniciar una aproximación tras medio siglo de confrontación.

El gobierno cubano considera que la isla “nunca debió estar en ese listado”, creado durante la administración demócrata de Jimmy Carter en 1979 y al cual ingresó el país en 1982.

La Habana argumenta que como resultado del “terrorismo fraguado en EU” por exiliados anticastristas,  han muerto en la isla “más de tres mil cubanos y otros dos mil quedaron discapacitados”.

El presidente Barack Obama anunció en abril esta decisión que después debió pasar por un trámite de 45 días en el Congreso. Al anunciar la exclusión hoy,  el vocero del departamento de Estado Jeff  Ratke, precisó que el único trámite formal aun pendiente es su publicación  en el registro federal.

Los estadunidenses dicen que a partir de ahora, en una o dos semanas, ambos gobiernos pueden anunciar la apertura de embajadas, proceso aun pendiente por discrepancias entre las partes en cuánto a cuáles serían las prerrogativas de sus diplomáticos.

La Habana considera que la diplomacia estadunidense debe “abstenerse de financiar y dirigir” a grupos opositores internos, “como ha hecho hasta ahora”, en tanto Washington ha pedido vía libre a todos los segmentos de la sociedad cubana.