Cuba y EU vuelven a negociar para la apertura de embajadas

Los gobiernos cubano y estadunidense inician mañana en Washington otra ronda de negociaciones para abrir embajadas, aunque la secretaria de Estado adjunta recuerda "asuntos pendientes" en derechos ...
Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta, habla ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado sobre las relaciones EU-Cuba
Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta, habla ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado sobre las relaciones EU-Cuba (AFP)

La Habana/Washington

Cuba y Estados Unidos inician este jueves en Washington otra ronda de negociaciones para la apertura de embajadas, aunque todavía parece distante la anunciada visita a la isla del Secretario de Estado John Kerry,  a fin de inaugurar la sede de su país tras 54 años de ruptura.

Los dos gobiernos se han mostrado optimistas en cuanto a “avanzar significativamente” hacia la apertura de misiones diplomáticas, pero hoy la secretaria de Estado adjunta Roberta Jacobson advirtió que “aun hay asuntos  pendientes” en derechos humanos.

EU quiere “relacionarse con todos los cubanos para obtener sus perspectivas sobre el mejor camino a seguir”, agregó Jacobson, quien encabeza a los negociadores de su país desde el inicio de estas pláticas el 22 de enero.

Comentó además que la suavización de restricciones a la isla, aprobadas por la Casa Blanca desde enero, “están ayudando al emergente sector privado en Cuba” y dijo que muchas empresas estadunidenses están “aprovechando esas oportunidades”.

“Pero un cambio exhaustivo en nuestra relación comercial requerirá una acción del Congreso para levantar el embargo, y el presidente (Barack Obama) ha urgido al legislativo a comenzar ese esfuerzo”, puntualizó.

Eliminada Cuba de la lista de países promotores del terrorismo -se hará efectiva a partir del 29 de mayo- , y solucionada la búsqueda de un banco que opere con sus dependencias diplomáticas en EU, el centro de las negociaciones de este jueves estará en las funciones de cada misión diplomática, según ambos gobiernos.

“Una embajada en La Habana permitirá (…) promover más eficazmente nuestros intereses y valores”, ha dicho Washington, que mantiene su aspiración a tener “vía libre” a la oposición interna, práctica que “no se puede hacer”, en opinión del presidente Raúl Castro.

No obstante, la dos partes “podrían aproximar posiciones” en este asunto, estiman analistas en La Habana, para quienes “el compromiso histórico de EU con la contrarrevolución pudiera ser barrido por el interés del empresariado estadunidense de asentarse en el mercado cubano”.

Hay que encontrar una “interpretación común” de la Convención de Viena, que rige el comportamiento diplomático a nivel mundial, pues el restablecimiento de relaciones tiene como base “el cumplimiento estricto” de esos instrumentos, dijo por su parte el portavoz cubano, Gustavo Machín.

La delegación de la isla estará encabezada, como ocurre también desde la arrancada de estas conversaciones,  por Josefina Vidal, Directora General de EU en la cancillería, quien desde el deshielo anunciado en diciembre por los dos gobiernos, se ha convertido en una de las diplomáticas cubanas más seguidas y elogiadas en la isla.

La Habana, en tanto, ya  ha puesto en marcha sus procedimientos para nombrar embajador, trámite más complicado para Washington, cuyo candidato deberá someterse al examen de un comité del Congreso, bajo control de la oposición republicana.

Fuentes del Departamento de Estado han confirmado sin embargo que, de llegar a acuerdo los dos gobiernos, EU podría proceder a la apertura de la embajada, en la misma sede que ocupa ahora su Sección de Intereses en La Habana  -fue su embajada hasta que Washington rompió relaciones en 1961-,  mientras transcurre el proceso de nominación y aprobación de sus candidatos a embajadores.

Exilio denuncia represión

De otra parte, grupos del exilio cubano en Miami denunciaron hoy un "dramático" incremento de la represión en la isla, lo que atribuyen a que La Habana siente que tiene "impunidad" a medida que avanza en restablecer sus relaciones con Estados Unidos.

"Hemos visto en las últimas semanas y especialmente en los últimos días un incremento en la represión en Cuba", indicó en rueda de prensa Orlando Gutiérrez Boronat, del Directorio Democrático Cubano.

Solo el último domingo, las organizaciones en Miami recibieron denuncias de más de cien arrestos de activistas, dijo Gutiérrez Boronat, que también reportó un aumento de la violencia contra opositores y sus viviendas.

"Hay un vínculo directo entre la política de normalización de relaciones con el régimen castrista (...) y el incremento de la represión. ¿Por qué? Porque el régimen siente que tiene impunidad", señaló.

En La Habana, el disidente Elizardo Sánchez indicó que el domingo "fueron cerca de un centenar los detenidos", entre opositoras Damas de Blanco y "algunos hombres que las acompañaban", después de que acudieran a misa a la Iglesia de Santa Rita en la capital cubana.

"Cuando fueron a tomar los ómnibus (para regresar a sus hogares) las estaban esperando" los agentes de policía, dijo a la AFP Sánchez, quien dirige la ilegal aunque tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos. Señaló que los detenidos fueron liberados horas después.

Las caminatas dominicales de las Damas de Blanco están autorizadas por el gobierno cubano desde 2010. Las recientes reuniones del presidente cubano, Raúl Castro, con su par estadunidense, Barack Obama, y con el papa Francisco, además de la visita del francés Francois Hollande a la isla, son interpretadas por la "dictadura" como "una luz verde para aplastar a la oposición y recibir inversiones del extranjero", agregó.

Estos grupos del exilio han sido críticos del proceso de acercamiento que Estados Unidos y Cuba anunciaron en diciembre pasado, tras medio siglo de enemistad. Delegaciones de ambos países sostendrán el jueves en Washington una nueva ronda de negociaciones para seguir avanzando hacia el restablecimiento de las relaciones y eventual reapertura de embajadas.

Para "canalizar constructivamente la frustración y la indignación de nuestra comunidad", las organizaciones planean una serie de protestas, comenzando hoy con una vigilia en el Memorial Cubano en Miami y el 6 de junio con una caravana por la ciudad, dijo Gutiérrez Boronat.

Hasta ahora, el acercamiento ha provocado escasas manifestaciones en Miami, Florida (sureste), tradicional enclave de la diáspora de la isla, donde vive la mitad de los dos millones de cubanos en Estados Unidos.

Según expertos, esto se debe a la transformación demográfica de la comunidad, ya que mientras merman las primeras generaciones llegadas tras la revolución cubana, más radicales, aumentan los llegados recientemente, proclives a un acercamiento. Encuestas muestran desde hace años que la mayoría de los cubano-estadunidenses favorece mayores contactos bilaterales.