Cuba fustiga a EU por enviar jóvenes latinoamericanos a promover cambios

El gobierno cubano acusó a Washington de crear "situaciones de desestabilización", después de que el gobierno estadunidense reconociera que quiso promover cambios políticos.
Tres jóvenes cubanas pasean por el Malecón de La Habana
Tres jóvenes cubanas pasean por el Malecón de La Habana (EFE)

La Habana

Cuba acusó hoy a Estados Unidos de "crear situaciones de desestabilización", un día después de que Washington admitiera que envió a jóvenes latinoamericanos a la isla a promover la democracia bajo la cobertura de programas cívicos y de salud.

"Estos hechos ratifican que el Gobierno de los Estados Unidos no ha desistido de sus planes hostiles e injerencistas contra Cuba, que pretenden crear situaciones de desestabilización para provocar cambios en nuestro ordenamiento político y a los cuales dedica millones de dólares cada año", señaló la cancillería cubana en una declaración.

"Una vez más se confirman las reiteradas denuncias del gobierno cubano sobre los planes subversivos que el Gobierno de los Estados Unidos continúa llevando a cabo contra Cuba", agrega la declaración, firmada por Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos de la cancillería cubana.

La existencia de ese programa estadunidense destinado a impulsar la organización de grupos opositores al gobierno comunista de La Habana, fue reconocida el lunes por el Departamento de Estado luego de que fuera revelada por una agencia noticiosa estadunidense.

El programa, desarrollado por la USAID, la agencia del gobierno estadunidense para la asistencia internacional, impulsó actividades culturales, limpiezas en las comunidades y siembra de árboles, además de un taller sobre prevención del sida.

Según el reporte, desde 2009 y al menos por dos años, la USAID envió a una docena de jóvenes de Venezuela, Costa Rica y Perú a universidades cubanas para reclutar a eventuales líderes de movimientos contra el gobierno cubano.

El texto resaltó que los jóvenes enviados carecían de un adecuado entrenamiento en operaciones clandestinas y de un plan de seguridad mientras realizaban actividades que son ilegales en Cuba.

El programa incluso continuó después de que La Habana arrestara en 2009 al contratista estadunidense Alan Gross, que fue condenado a quince años de prisión por contrabandear equipos de comunicación a la isla por encargo de una empresa contratada por la USAID.

"El Gobierno de los Estados Unidos debe cesar de una vez todas sus acciones subversivas, ilegales y encubiertas contra Cuba", exigió la cancillería cubana.

Mientras, los medios oficiales de prensa cubanos calificaron hoy de "engendro" y "escandalosa maniobra" el programa de EU que envió jóvenes latinoamericanos a la isla en supuestas misiones de ayuda sanitaria y desarrollo, y que de trasfondo buscaban promover un cambio político en el país caribeño.

El diario oficial Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista de Cuba, señaló hoy que el proyecto fue "otro engendro de la USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional) para tratar de manipular a la juventud cubana" y promover la "subversión".

Por su parte, Juventud Rebelde, el diario de la Juventud Comunista, tildó de "escandalosa" la "nueva maniobra de la USAID contra Cuba", y advirtió que el programa "vuelve a poner al descubierto el carácter francamente subversivo" de esa agencia estadunidense.

Juventud Rebelde resaltó hoy la "obsesión" de la USAID "por derrocar al 'régimen' de la isla y, por si fuera poco, su total falta de escrúpulos en cuanto al ser humano", al referirse a cómo captó a jóvenes inexpertos de la región para "hacer activismo" contra Cuba.

El portal oficial Cubasí opinó hoy, a su vez, que el Departamento de Estado de EU reconoció "con desmedido cinismo" su participación en el proyecto.