Cuba y EU difieren sobre Guantánamo, pero estrechan lazos

En la primera reunión de cancilleres en 57 años, el secretario de Estado de EU y su par cubano manifestaron sus diferencias sobre la base militar y el bloqueo.

Washington, La Habana

Los ministros de Relaciones Exteriores de Cuba y Estados Unidos chocaron hoy sobre la base de Guantánamo, que La Habana pide de vuelta pero que Washington considera fuera de las negociaciones hacia la normalización de sus relaciones.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, y su par estadunidense, John Kerry, hablaron en una conferencia de prensa conjunta en Washington tras un encuentro de hora y media entre ambos, luego de la reapertura de las respectivas embajadas, lo que constituyó la primera reunión a nivel de cancilleres de los dos países en 57 años.

Para Rodríguez el "levantamiento total del bloqueo es esencial para avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales así como la devolución del territorio ocupado ilegalmente en Guantánamo". No obstante, Kerry dijo que la base militar estadunidense en territorio cubano "no forma parte de las discusiones" para la normalización de las relaciones diplomáticas.

Estados Unidos "no tiene intención de alterar" el contrato de arrendamiento con el gobierno cubano de Guantánamo, "no es parte de las discusiones por nuestra parte", dijo Kerry. Sin embargo, indicó que era deseo del gobierno de Barack Obama levantar el embargo económico impuesto a Cuba en 1962, y dijo esperar que ello ocurriera "pronto".

Rodríguez también exigió "compensación a nuestro pueblo por daños humanos y económicos". Kerry y Rodríguez aprovecharon su primera reunión oficial para repasar los avances en la relación bilateral tras el anuncio del 17 de diciembre de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro de un descongelamiento diplomático.

En siete meses de negociaciones, Cuba fue extraída de la lista del Departamento de Estado de países promotores de terrorismo y Estados Unidos flexibilizó algunas restricciones, especialmente sobre viajes a la isla. Kerry, luciendo como Rodríguez una corbata naranja pálido, expresó su esperanza de que los dos países puedan vivir "como buenos vecinos".

"Ambos podemos cooperar y coexistir de manera civilizada", apuntó el canciller cubano. Pero ambos coincidieron en que el camino para la normalización completa de las relaciones bilaterales será "largo y complejo".

"No se confundan, el proceso a la normalización completa de las relaciones (...) será largo y complejo. En el camino habrá tropiezos y momentos de frustración. Será necesario tener paciencia. Todo eso es razón suficiente para empezar", dijo Kerry a la prensa.

Rodríguez presidió en la mañana la ceremonia de izado de la bandera cubana en la nueva embajada de la isla en Washington. Kerry viajará a La Habana el 14 de agosto para hacer lo propio en la representación estadunidense, frente al renombrado Malecón.

Emociones "minuto a minuto" en Cuba

En hecho inédito en los últimos 54 años, los cubanos siguieron minuto a minuto -algunos emocionados-  los actos en Washington hoy por el reinicio de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, y  los intercambios entre su canciller, Bruno Rodríguez, y el secretario de Estado, John Kerry, acontecimientos transmitidos en vivo por la televisión nacional.

“A partir de ahora es grande el desafío porque nunca ha habido relaciones normales entre los dos gobiernos pese a siglo y medio de intensos y enriquecedores vínculos entre los dos pueblos”, dijo el canciller cubano en la inauguración de su embajada, mientras en la isla unos acogieron el hecho como “importantísima victoria de nuestra lucha de medio siglo”  y otros sacaron cuentas de hasta dónde podría beneficiarlos la apertura.

Los medios oficiales transmitieron el momento en que fue izada la bandera cubana en el Departamento de Estado – por primera vez desde 1961- , la ceremonia en su embajada con más de 700 asistentes y la conferencia de prensa de Rodríguez y Kerry, quien anunció que el 14 de agosto estará en La Habana para realizar el acto formal de apertura de su embajada.

El alcance de las transmisiones fue tal, que incluso en la isla se asistió al duelo de consignas políticas registrado en la ceremonia cubana en Washington, cuando un exiliado gritó desde las afueras de la embajada, “Viva Cuba sin Castro”, generando atronadores  “Viva Fidel” y hasta el tradicional “Cuba sí, yanquis no”, con que respondieron los presentes en la misión diplomática, ante la mirada impertérrita de la subsecretaria de Estado de EU, Roberta Jacobson.

“Todavía hay mucha pasión, hay cubanoamericanos que aportaron a este país y se oponen al cambio (…), pero  con la anterior política nos estábamos auto-aislando” de América Latina, dijo Kerry.

En la embajada de EU en La Habana, en tanto, la vida transcurrió con normalidad, a la espera de realizar su ceremonia protocolar en agosto con Kerry al frente, y confirmado o quitando las ilusiones a los cientos de cubanos que cada día van hasta allí en busca de permiso para viajar a ese país.

“Ojala que esto mejore con las nuevas relaciones, pero yo prefiero no esperar más y ver si puedo abrirme camino allá”, dijo Dagoberto Izquierdo, ingeniero de 45 años de edad que esperaba su turno para solicitar visa en busca del llamado “sueño americano”.

Nada extraordinario ocurrió hoy en la embajada de EU en La Habana, salvo el despliegue de decenas de corresponsales extranjeros en busca de noticias y la inesperada irrupción de un descapotable marca Chevrolet, de 1959, que paseaba a una bella cubana con enorme bandera estadunidense en sus manos.