Cuarto día de bombardeos rusos en Siria, Hungría recomienda cooperar

Mientras los aviones rusos bombardeaban diversas posiciones de los yihadistas del Estado Islámico en el país árabe, EU denunciaba la estrategia y el canciller húngaro pedía en la ONU cooperar para ...
Manifestantes musulmanes protestan en Estambul, Turquía, contra el presidente ruso Putin por los bombardeos en Siria
Manifestantes musulmanes protestan en Estambul, Turquía, contra el presidente ruso Putin por los bombardeos en Siria (EFE)

Beirut, Naciones Unidas

Los aviones de combate rusos bombardearon este sábado varias posiciones del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su cuarto día de intervención en Siria, pero Estados Unidos denuncia una estrategia centrada en la defensa del régimen de Bashar al Asad.

Según un alto oficial militar ruso, los bombardeos aéreos de Rusia en Siria generaron "pánico" y forzaron a unos 600 "militantes" a abandonar sus posiciones.

"Nuestros informes de inteligencia indican que militantes están abandonando las zonas bajo su control. Hay pánico y deserción entre sus filas", declaró el general Andrei Kartapolov, del Estado Mayor del ejército, al informar sobre los resultados de los tres días de bombardeos rusos en Siria. "Unos 600 mercenarios abandonaron sus posiciones", agregó en un comunicado.

"En los últimos tres días hemos logrado dañar material y recursos técnicos de los terroristas y reducir significativamente su potencial de combate", aseguró. "No sólo proseguiremos los ataques con nuestra fuerza aérea, sino que los intensificaremos", estimó el oficial.

El conflicto en Siria comenzó en marzo de 2011 con una revuelta popular reprimida duramente por el régimen y con el tiempo se convirtió en una guerra civil. El régimen de Asad ha perdido dos tercios del territorio en los combates.

El presidente estadunidense Barack Obama considera posible cooperar con Rusia en el caso sirio siempre que reconozca la necesidad de un cambio de régimen. Moscú no quiere oír hablar del tema y considera al régimen de Asad como una protección frente al EI.

Desde el comienzo el miércoles de sus bombardeos en Siria, Rusia atacó al EI pero sobre todo al Frente al Nosra, el brazo sirio de Al Qaeda, y a sus aliados rebeldes islamistas, según fuentes sirias y el OSDH. También bombardeó, aunque en menor medida, grupos insurgentes apoyados por Estados Unidos.

Al Nosra, considerado un grupo terrorista también por Washington, ha infligido este año junto a sus aliados varios reveses importantes al régimen, mientras que el EI se centró en combatir a los grupos rebeldes rivales.

"Catástrofe segura"

Moscú asegura que sus ataques tienen como blanco al EI, Al Nosra y "otros grupos terroristas". Pero, a diferencia de los países occidentales, el Kremlin considera "terrorista" cualquier grupo que luche contra Asad.

Los países occidentales critican la estrategia rusa e insisten en que los bombardeos no vayan dirigidos a los grupos apoyados por ellos. "Desde su punto de vista, todos son terroristas. Es una catástrofe segura", dijo Obama.

Según los servicios secretos británicos, sólo el 5% de los bombardeos rusos van dirigidos contra los combatientes del EI y la mayoría de ellos tuvieron como blanco a la oposición moderada, además de causar muertos entre los civiles.

"Queda bien claro que Rusia no está distinguiendo entre el EI y los grupos de la oposición siria legítima, por lo cual en realidad están apoyando al carnicero Asad", estimó el primer ministro británico David Cameron.

Estados Unidos y sus aliados reprochan a Moscú su apoyo incondicional al régimen de Asad. "El problema aquí, -afirma Obama- es Asad y la violencia que inflige al pueblo sirio".

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan, cuyo país es uno de los principales apoyos de los rebeldes, dice que pedirá a los rusos que "evalúen de nuevo sus operaciones" y lo acusa de ignorar las víctimas civiles.

Según un nuevo balance del OSDH, los bombardeos causaron el miércoles 53 muertos, entre ellos 39 civiles, de los cuales ocho niños. Entre los combatientes fallecidos habría 12 yihadistas del EI y dos de Al Nosra.

El jueves los bombardeos alcanzaron "un hospital de campaña" en la provincia central de Hama y hay "varios médicos heridos", según la ONG. "La ocupación rusa viene a matar a los niños de Siria que no mató el criminal Bashar", tuiteó un militante antirrégimen.

Una coalición de países liderada por Estados Unidos, en la que Rusia no participa, lleva a cabo desde septiembre de 2014 ataques aéreos contra el EI, que controla la mitad del territorio sirio.

Hungría recomienda cooperar

El flujo de migrantes en Europa no se reducirá si no hay paz en Siria, para lo que es necesario la cooperación con Rusia, aseguró el sábado el ministro de Relaciones Exteriores húngaro Peter Szijjarto.

El ministro subrayó ante la Asamblea General de la ONU que para abordar con eficacia la crisis migratoria es necesario hacer frente a sus "profundas causas" y por tanto "intensificar los esfuerzos internacionales" contra el grupo Estado Islámico (EI) y "llegar a la paz en Siria" por medio de la negociación.

Estos dos objetivos implican una "estrecha colaboración entre la comunidad transatlántica y Rusia", afirmó. Pero Rusia es fuertemente criticada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña por sus ataques aéreos en Siria y el apoyo al gobierno de Bashar al Asad. "Es evidente que si no somos capaces de llegar a la paz en Siria, la presión migratoria sobre Europa no disminuirá", dijo.

"Sin embargo no habrá ningún progreso, ninguna posibilidad de resolver la crisis en Siria sin un acuerdo y cooperación pragmática entre la comunidad transatlántica y Rusia", explicó el ministro húngaro, cuyo gobierno adoptó una línea dura en materia de migración, y ha pedido una vez más "cuotas mundiales de reinstalación de los migrantes" con el fin de distribuir mejor la "carga" entre una Europa desbordada y el resto del mundo.

El primer ministro húngaro Viktor Orban destacó anteriormente que "si la presión (migratoria) no cae (...) Europa podría desestabilizarse". La crisis migratoria es "un reto global que requiere respuestas globales y la participación global", agregó.

Por su parte, la Unión Europea "debe recuperar el control de las fronteras europeas", incluyendo la creación de "una fuerza conjunta europea para proteger las fronteras exteriores" de la UE, dijo.

Entre las soluciones a esta crisis, Szijjarto citó también la lucha contra los traficantes, el fortalecimiento de las misiones de paz de la ONU y la ayuda financiera a los países vecinos de Siria (Jordania, Líbano, Turquía) que reciben la mayor parte de los cuatro millones de refugiados sirios.

Cerca de 300 mil migrantes transitaron por Hungría desde comienzos de 2015, especialmente provenientes de Croacia con dirección a Austria y Alemania. Hungría está terminando la instalación de alambrada de púas a lo largo de su frontera con Croacia, para hacerla infranqueable para los migrantes "tan pronto como sea posible."

Consenso para atacar: Cameron

En Londres, el primer ministro británico, David Cameron, ve posible lograr el consenso necesario en el Parlamento para aprobar una extensión a Siria de los ataques contra el Estado Islámico (EI) que el Reino Unido ya lleva a cabo en Irak.

"Es lo que debemos hacer y creo que puede llegar a ser posible. Hasta entonces, debemos seguir haciendo lo mismo que hasta ahora", afirmó Cameron en una entrevista publicada hoy por The Sunday Telegraph.

Según el diario británico, cerca de medio centenar de diputados laboristas están dispuestos a rebelarse contra su nuevo líder, Jeremy Corbyn, reacio a una acción militar, para alinearse con los conservadores en una eventual votación sobre Siria.

La Cámara de los Comunes rechazó en 2013 el plan del primer ministro para bombardear posiciones del régimen de Bashar Al Asad, y Cameron ha subrayado en diversas ocasiones que no volverá a proponer una intervención en Siria hasta que se asegure un amplio apoyo parlamentario. Cameron anunció además que doblará la flota de drones que el Ejército británico tiene dedicados a combatir al EI, que pasará de diez a veinte aparatos.

"La amenaza terrorista es uno de nuestros mayores problemas y combatirla involucra muchas medidas, en términos obviamente de seguridad nacional y de servicios de inteligencia, pero también la necesidad de proveer al Ejército con el material y el equipo que necesita", afirmó.

Los aviones no tripulados de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) comenzaron sus ataques en Irak en noviembre de 2014. El pasado septiembre, Cameron admitió que el Ejército envió uno de esos vuelos a Siria en una acción en la que murieron dos yihadistas británicos. "Es naturalmente el último resorte. Solo debemos hacerlo si no hay ninguna otro camino que tomar", sostuvo el primer ministro.

"Lo que intentamos hacer es impedir que la gente viaje a esas regiones. Confiscamos sus pasaportes y trabajamos con las autoridades locales para detenerles. Tratamos de dar todos los pasos necesarios, pero al final nuestro deber es proteger a los británicos de amenazas terroristas", afirmó.