EI crucifica un día en Siria a 17 personas por no cumplir el Ramadán

Los yihadistas del Estado Islámico colgaron del cuello de sus víctimas carteles con el mensaje "crucifixión durante un día y 70 latigazos por romper el ayuno del Ramadán".
Un niño herido llora en un hospital de campaña en el área rebelde de Duma, al este de la capital siria, Damasco
Un niño herido llora en un hospital de campaña en el área rebelde de Duma, al este de la capital siria, Damasco (AFP)

Damasco

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) crucificó a 17 personas entre lunes y martes en la provincia de Deir al Zur, noreste de Siria, por no cumplir el ayuno del mes sagrado musulmán del Ramadán, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La organización no gubernamental precisó que once trabajadores fueron crucificados en un cuartel de la "hisba", cuerpo parapolicial del EI, en la ciudad de Al Mayadín, una de las bases de los yihadistas en el este de Deir al Zur.

Los radicales colgaron del cuello de sus víctimas carteles con el mensaje "crucifixión durante un día y 70 latigazos por romper el ayuno del Ramadán". También permitieron que varios menores se burlaran de ellos.

Un joven recibió un castigo similar bajo el mismo cargo en un monte próximo a la población de Basira, también en Deir al Zur; sin embargo, fue crucificado dentro de una jaula de hierro desde el mediodía hasta el atardecer.

El director del Observatorio, Rami Abderrahman, apuntó que cinco personas sufrieron "penas" parecidas por no cumplir el ayuno del Ramadán en Al Mayadín. Abderrahman recordó que en los últimos días el EI llevó a cabo, además, decapitaciones en la provincia de Deir al Zur, donde degolló a mujeres por primera vez desde la aparición del grupo yihadista en el país.

EL OSDH reveló que los yihadistas decapitaron con espada a dos mujeres y a sus cónyuges, tras acusarlos de usar un medicamento no convencional. El matrimonio fue degollado públicamente con una espada en la calle Takaia, en uno de los barrios controlados por el EI en la ciudad de Deir al Zur, capital provincial.

El domingo otra pareja fue asesinada de forma similar por el mismo cargo en Al Mayadín. Según datos del Observatorio difundidos el lunes, al menos 3 mil 27 personas han sido asesinadas por los radicales en Siria desde que proclamaron un califato en este país y en Irak hace un año.

De esta cifra, al menos mil 787 eran civiles: 74 eran menores; 216 eran rebeldes o milicianos kurdos que lucharon contra el EI; 881, soldados o combatientes leales al gobierno de Damasco, y 143, miembros del grupo radical que intentaron escapar a Turquía o fueron acusados de espiar para otros estados.

EI, sitiado en Al Hasaka

De otra parte, el ejército sirio rodeó hoy a los miembros del grupo terrorista Estado Islámico (EI) que se encuentran en la ciudad de Al Hasaka, en el noreste del país, y mató a 40 de ellos, según la agencia de noticias oficial siria Sana.

La agencia, que citó a fuentes locales, señaló que más de 40 "terroristas", la mayoría árabes, murieron en el barrio de Guairán a manos de los soldados y milicianos progubernamentales, que también destruyeron grandes cantidades de armas y municiones de sus oponentes.

Decenas de militantes del EI huyeron en dirección al distrito de Al Vilat al Homr, donde las fuerzas leales al Gobierno de Damasco los están persiguiendo. Sana agregó que los combatientes de la organización extremista retrocedieron en amplias áreas de los barrios de Al Neshua al Sharia y Al Neshua al Vilat, y ahora su presencia se limita a zonas pequeñas donde están rodeados.

Una unidad de las Fuerzas Armadas destruyó un coche bomba dejado por los radicales en las inmediaciones de un mercado de ganado y con el que pretendían cometer un atentado en el barrio de Al Neshua Occidental.

Tras estas operaciones de los efectivos gubernamentales, la agencia afirmó que los distritos de Al Salihiya, Al Nafti, Tel Hayar, Al Nasire, Al Hai al Askari al Sina y Marshu, entre otros, así como el centro de Al Hasaka, son "seguros".

El jueves, el EI lanzó una ofensiva contra las zonas en manos de las autoridades sirias en Al Hasaka, donde el 40 por ciento de la superficie está en manos de las fuerzas del Gobierno sirio y el 60 por ciento, de los kurdos. Según activistas, los extremistas llegaron a tomar un cuarto de la urbe, pero en los últimos días han perdido terreno frente al ejército sirio.